Hay sitios a los que su fama precede. Y en Grecia ese sitio es, por excelencia, Santorini: probablemente el destino más famoso, la isla más mítica. Sin embargo, es curioso que, antes de plantearnos ir, sabíamos más bien poco acerca de Santorini. Al menos poco más allá de sus famosos atardeceres en Instagram y del nombre de Oia, el lugar idóneo para disfrutar de ellos.

Y he aquí que Santorini encierra unas cuantas paradojas en sí misma. Pese a ser una isla, no es un destino de playa. Aunque casi todos la asociamos rápidamente con hoteles de lujo y vistas bonitas, resulta que tiene un pasado histórico muy interesante y yacimientos arqueológicos importantes. Es muy recomendable además si te gusta el senderismo, pues cuenta con una red de rutas que permite recorrer prácticamente toda la isla a pie. Más allá de la fama de Oia, encuentras pueblitos tranquilos y apacibles en pleno agosto. Y, amantes del enoturismo, aquí tenéis una pequeña joya: viñas cultivadas en suelo volcánico que dan algunos de los vinos griegos más reputados.

El mítico atardecer en Oia, Santorini
El mítico atardecer en Oia, Santorini

Vale, evidentemente también vimos el atardecer en Oia, pero ¡hay mucho más que descubrir en Santorini! Y te lo contamos en este post.

Santorini y las islas a su alrededor son una región volcánica activa en torno a un gran cráter submarino: la célebre «caldera» en la que ver el imperdible atardecer. Las islas que ahora salpican la caldera formaban parte de una única isla junto a Santorini, que se fue fragmentando por la fuerte actividad volcánica. Hasta 12 grandes erupciones ocurrieron, aproximadamente una cada 20.000 años. La última, hace 3.600 años, formó la caldera actual. Oia, situada en el extremo suroccidental de Santorini, es el punto más conocido desde el que contemplar esta caldera, pero no el único: Fira, Imerovigli e incluso sitios más hacia el interior como Pyrgos, son igualmente recomendables, aunque no tan populares.

Iglesia con cúpula azul en Oia, Santorini
Iglesia con cúpula azul en Oia, Santorini

Cómo llegar y cómo moverse en Santorini

Llegamos en ferry desde Milos en tan solo 2 horas con Seajets, en un barco pequeño, con menos plazas, sin posibilidad de trasladar coches, pero más rápido. Santorini tiene conexión marítima a través de distintas empresas con múltiples puertos incluyendo Atenas y otras islas cercanas (Milos, Mikonos, Naxos, Creta, etc). En verano especialmente hay muchísimas opciones de trayectos y horarios.

Como ya te contamos en nuestro post sobre transporte en Grecia, lo mejor es tomar como referencia un buscador online como Ferry Hopper en que poder consultar todos los trayectos disponibles con todas las compañías. De este modo puedes comparar opciones y planificarte en base a la que mejor te encaje.

Para salir de Santorini tomamos un vuelo internacional directo de vuelta a España con Iberia. Esto prueba que otra forma de acceder a esta isla es en avión, pues tiene conexiones no solo con Atenas (que también) sino con otras ciudades del resto de Europa, aunque muchas de estas rutas aéreas solo están operativas en verano.

Tanto el puerto como el aeropuerto de entrada y salida a Santorini están en Fira. Hay autobuses que conectan ambos con los principales puntos de la isla, incluyendo Oia, el destino más popular. Nosotros mismos nos alojamos en Oia, así que para el trayecto del puerto de Fira al hotel contratamos el transfer directamente con éste (35 euros) y al aeropuerto llegamos en nuestro propio coche de alquiler, el que cogimos para parte de nuestra estancia allí.

Como ya hicimos en las otras islas que visitamos en este viaje, Zakynthos y Milos, nos movimos por nuestra cuenta conduciendo nosotros mismos. El primer día no salimos de Oia así que no lo necesitamos, pero para el segundo y tercero alquilamos un Toyota Yaris con la compañía Surprice: 2 días, recogida en Fira ciudad y devolución en el aeropuerto, 114 euros. El precio del seguro de cobertura total era de 14 euros al día. Conducir por Santorini fue sumamente fácil y, salvo que tu estancia sea muy corta y solo pretendas visitar Oia y Fira (conectadas por línea directa de bus), es lo más recomendable.

Oia de noche, Santorini
Oia de noche

Qué ver en Santorini

Oia

La celebérrima Oia (se pronuncia «Ía») está situada en el extremo noroeste de Santorini y literalmente colgada sobre un acantilado de 70 a 100 metros de altura que da a la caldera volcánica. Hay constancia de asentamientos en Oia en documentos del siglo XII cuando su castillo (el sitio indicado a día de hoy para ver el atardecer) era uno de la 5 ciudadelas de la isla. A partir del siglo XIX se dio su mayor prosperidad económica como puerto comercial en las rutas del Mediterráneo. En 1950 hubo un fuerte terremoto que le afectó bastante y provocó cierto declive de la ciudad, hasta su explosión como destino turístico pocas décadas después.

Las casas de Oia están excavadas en la roca del acantilado, entre callejuelas estrechas y muchas muchas escaleras (prepárate para subir y bajar sin parar). Aunque la mayoría son blancas, también las hay rosas, marrones, naranjas, amarillas… Lo mencionamos porque en realidad es más colorido de lo que pensábamos antes de estar allí. Hay también muchas iglesias con cúpulas azules (en todas las islas Cícladas son una constante). Sí, muchas más que las 3 cúpulas azules rodeadas de casas blancas que componen la postal más típica de Oia.

Las famosas 3 cúpulas azules de Oia, de noche, en Santorini
Las famosas 3 cúpulas azules de Oia, de noche, en Santorini

En general hay más rincones preciosos con vistas increíbles que los que suelen publicitarse en las fotografías más habituales y que todo el mundo va persiguiendo por la ciudad cual cazador de Instagram. Así que, a pesar de que en el mapa al final de este post te indicamos las ubicaciones exactas más famosas, aconsejamos caminar, callejear, subir, bajar… y olvidarse un poco de esos puntos más masificados. Y, por favor: sin subirse a los tejados y cúpulas (nunca hemos visto tantos carteles advirtiendo por todas partes).

Vistas desde el Castillo de Oia, Santorini
Vistas desde el Castillo de Oia, Santorini

Cuando se acerca la caída del sol toda la isla literalmente se concentra en torno al Castillo de Oia. Aquí tenemos el corazón partío… Aunque es muy incómodo estar con tanta gente y le resta encanto al momento, es cierto que el atardecer está a la altura de su fama y es un espectáculo.

Atardecer desde el Castillo de Oia, Santorini
Atardecer desde el Castillo de Oia, Santorini

Los restos del Castillo están justo en un saliente: a un lado ves el extremo final de Oia sobre el acantillado y es por donde se pone el sol; al lado contrario ves mayor extensión de Oia en torno a la caldera y el amanecer. Por cierto, la salida del sol es también muy bonita y ahí no tienes tantos problemas de aglomeraciones.

Amanecer desde el Castillo de Oia, Santorini
Amanecer desde el Castillo de Oia, Santorini

300 escalones más abajo en el acantilado donde está el Castillo, se encuentra la Bahía de Ammoudi que, con un pequeño puerto pesquero, es el sitio recomendado para comer pescado y pulpo secado al sol. De aquí salen también las excursiones en barco para recorrer la caldera, visitar las otras islas, ver el atardecer… Merece la pena bajar para dar un paseo (también para comer, como comentaremos más adelante) y disfrutar del mar de cerca. Además de las famosas y fotogénicas escaleras, existe también una carretera que une Oia y Ammoudi. La usan los coches, motos y buses para llegar al puerto, pero también puedes subir a pie por ahí y ahorrarte los escalones.

Junto a Ammoudi, caminando en sentido contrario al final del acantilado, hay una especie de «playa» entre las rocas donde puedes darte un baño o disfrutar del show de saltos al agua de los bañistas desde las piedras.

Fira

Pese a estar claramente a la sombra de Oia, Fira (o Thira) es la capital de Santorini y está igualmente situada en el filo del acantilado desde el que se divisa perfectamente la caldera. También se distribuye a lo largo de calles estrechas y edificios bajos predominantemente blancos y azules y cuenta con buenos miradores y terrazas con vistas al mar Egeo e islas alrededor. Nos resultó, no obstante, algo más caótica y desordenada que Oia. Lo que no quita para que disfrutásemos de un paseo por ella, pero no le dedicamos mucho más tiempo tampoco.

Fira, la capital de la isla de Santorini
Fira, la capital de la isla de Santorini

Puedes hacer unas cuantas visitas interesantes en Fira: la Catedral Ortodoxa, enorme y visible desde distintos puntos de la ciudad; la Catedral Católica, dedicada a San Juan Bautista, en tonos amarillo y azul, con arquitectura más clásica; la iglesia de las 3 campanas, con su fotogénica cúpula azul y su campanario; y el Museo Arqueológico, con importantes piezas, prueba de la importancia histórica que tuvo Santorini.

Imerovigli

Entre Fira y Oia se encuentra esta pequeña población, también sobre el acantilado con vistas a la caldera, que ha ido ganando viajeros y creciendo consecuentemente en número de hoteles y restaurantes y en extensión. Es una muy buena alternativa para encontrar alojamiento y para disfrutar del atardecer: menos famoso pero también menos masificado que el de Oia.

Atardecer desde Imerovigli con la vista de Skaros Rock
Atardecer desde Imerovigli con la vista de Skaros Rock

El otro motivo de peso para visitar Imerovigli es hacer una corta ruta (apenas 2 kilómetros) que atraviesa las ruinas del castillo veneciano del siglo XIII de Skaros, situado sobre el peñón del mismo nombre, hasta la Iglesia de Theoskepasti, con una bellísima panorámica de la caldera.

Playas

Como decíamos al principio, pese a ser una isla, Santorini no es realmente un destino playero en sí. Aunque obviamente tiene playas, llamativas además por su origen volcánico, no son su punto fuerte turístico. Teniendo en cuenta que veníamos de Milos, con algunas de las playas más bellas que hemos visto en nuestra vida, las comparaciones son odiosas. No obstante, las 3 principales están en la costa sur, muy próximas entre sí y alternan colores: la playa Roja (Kokkini), la playa Blanca (Vlychada) y la playa Negra (Perissa Beach).

Playa roja en Santorini
Playa roja en Santorini

Pyrgos

Es el pueblo situado a mayor altitud de Santorini, a 567 metros, por lo que ofrece unas estupendas vistas panorámicas de toda la isla. El centro histórico se distribuye desde la cima, donde están los restos del antiguo fuerte medieval, a lo largo de la ladera de la montaña en que se ubica, en ese urbanismo típico de las Cícladas con calles estrechas y enrevesadas, construcciones blancas, cúpulas azules y muchas, muchas iglesias. Tantas que se dice que en Pyrgos hay más iglesias que casas (y no parece una exageración).

Lo mejor es pasear por él sin rumbo, dejándose llevar, casi sin encontrar turistas, y disfrutar de la calma y la tranquilidad, por oposición a las más atestadas Oia y Fira (y ojo que está a solo 10 kilómetros de ésta última). Puedes completar la visita con un buen vino pues en las inmediaciones de Pyrgos se encuentran campos de vides y varias bodegas.

Iglesia ortodoxa en Pyrgos, Santorini
Una de las muchas iglesias de Pyrgos, Santorini

Megalochori

Otro pueblito tranquilísimo, precioso, lleno de iglesias y rodeado de viñedos. Su Torre del Campanario en forma de arco con 6 campanas es la mayor celebridad, pero todo el entramado de calles y casas blancas es una gozada para pasear. En la plaza central hay varias terrazas y bares decorados con buen gusto donde puedes comer con mejor relación calidad / precio que en Oia o Fira.

Akrotiri

Akrotiri fue una próspera ciudad en el sur de Santorini perteneciente a la civilización minoica de la vecina isla de Creta en la Edad de Bronce. Una gran erupción entre el 1600 y el 1700 A.C. aproximadamente acabó con esta urbe pero sus restos arqueológicos están entre los mejor conservados del mundo, tras los de Pompeya y Herculano. Se han recuperado casas enteras con sus frescos y demás objetos domésticos que, al parecer, se han salvaguardado durante tanto tiempo por estar cubiertos de ceniza.

Yacimiento arqueológico de Akrotiri en Santorini
Yacimiento arqueológico de Akrotiri en Santorini

En el yacimiento en sí, que puedes visitar por 12 €, «sólo» puedes ver los cimientos, calles y edificios. Los frescos y objetos encontrados están en el museo del propio Akrotiri, el de Fira e incluso el de Atenas. Desafortunadamente para nosotros, el primero estaba cerrado cuando fuimos y a los otros dos no tuvimos tiempo de ir, pero merce la pena entrar en Aktrotiri e impresiona comprobar la altura de algunos edificios y lo similares que eran a los nuestros actuales (¡ojo que hace 3.700 años tenían wc en casa!).

Thera

Es otro recinto arqueológico, en la zona más alta de la isla. Nos lo recomendaron muy mucho pero no pudimos ir. Se trataba de una fortificación defensiva creada en el siglo VIII A.C. que, debido a su ubicación, proporcionaba unas estupendas condiciones para controlar el mar Egeo. Los restos arqueológicos actuales son escasos, pero de suma importancia, pues incluyen hallazgos de las distintas civilizaciones que pasaron por allí y que fueron muchas, incluyendo helenos, romanos y bizantinos. Como extra, por su situación geográfica, debe de contar con unas excelentes vistas.

En realidad Santorini se llama Thera: el nombre que se le dio en el siflo VIII A.C., cuando se fundó la ciudad de la que hablábamos antes y, de hecho, el nombre que recuperó en el siglo XIX. Los mercaderes venecianos medievales la bautizaron como Santa Irene, porque ésta era la patrona de la isla y a ella estaba dedicada una iglesia. Y de esa «Santa Irene» derivó con el tiempo en «Santorini», que sigue siendo el nombre más popular.

Iglesias en Oia, Santorini
Iglesias en Oia, Santorini

Actividades en Santorini

Ruta de senderismo entre Fira y Oia

Decíamos que Santorini es ideal para los amantes de senderismo y si hay una ruta imperdible en la isla es la que une Fira y Oia pasando por Imerovigli. Son solo 10 kilómetros, con un camino perfectamente marcado, sencillo, muy popular, con maravillosas vistas constantes a la caldera y que cada día hacen bastantes personas. Lo más recomendable es salir de Fira y terminar en Oia, porque así vas disfrutando de las vistas de esta ciudad a medida que te aproximas a ella. Pero nosotros lo hicimos en el sentido inverso dado que estábamos alojados en Oia. Te contamos todos los detalles sobre esta ruta en nuestro artículo.

También puedes aprovechar y hacer el trekking a Skaros Rock antes mencionado, cuando pasas por Imerovigli, alargando así un par de kilómetros la caminata.

Amanecer desde el Castillo de Oia, Santorini
Amanecer desde el Castillo de Oia, Santorini

Ruta de bodegas

Si sigues este blog ya sabes que somos firmes practicantes del enoturismo y Grecia es un país de gran tradición vinícola. Particularmente famosos son los vinos de Santorini y por esto es un destino indicado para visitar bodegas. El cultivo de la vid en esta isla está condicionado por su micro clima árido y por sus suelos volcánicos y porosos. De ahí que las viñas se dispongan con mucha separación entre ellas, a una altura bajísima (máximo un metro) y entrelazando los sarmientos como si fuesen cestos para proteger las uvas. Los viñedos son por tanto muy peculiares de ver.

El 70% de las viñas son de la uva blanca local Assyrtiko y la mayoría de los vinos de Santorini, por tanto, son blancos. El más conocido es el Vinsanto, literalmente “vino de Santorini”: dulce y aromático, hecho a partir de uvas secadas al sol. Visitamos 3 bodegas en total y catamos muchos vinos distintos, todos griegos. Mención especial para la bodega Art Space, que cuenta con museo y galería de arte, donde venden tanto vinos como obras artísticas: un lugar realmente curioso.

Viña en la isla de Santorini
Viña entrelazada como un cesto, la forma más habitual en Santorini

Excursiones en barco

Probablemene la actividad turística más practicada fue justo la que no experimentamos: un paseo en barco por la caldera con parada en las islas Nea Kameni y Palea Kameni (las que antiguamente eran parte de Santorini pero se separaron por las sucesivas erupciones). Existen todas las modalidades de excursión que puedas imaginar: en velero, en catamarán, en barco pirata, en grupo, en pareja, al amanecer, al atardecer, con comida, con cena… La ruta básica incluye parada en Nea Kameni y baño en aguas termales (a tope de sulfuro) en Palea Kameni.

Vistas de la caldera de Santorini desde Oia
Vistas de la caldera de Santorini desde Oia

Sesión fotográfica profesional

Esta experiencia tampoco la vivimos en primera persona aunque la presenciamos infinitas veces. Y es que nunca habíamos visto a tantas personas realizarla en un mismo sitio como en Santorini. Puedes contratar los servicios de un fotógrafo personal para que te fotografíe en los puntos más destacados de Oia y así tener para la posteridad imágenes profesionales de calidad de tu paso por la isla. Hay determinados spots a los que solo estos fotógrafos pueden acceder, así te garantizan esas postales icónicas que habrás visto mil veces en Internet. Y, rizando el rizo, los hay que te prestan un vestido vaporoso (flying dress) para que la sesión fotográfica sea aún más espectacular. Jamás lo haríamos pero reconocemos que, primero, verlo es muy llamativo y, segundo, pagar por fotografías profesionales, de la índole que sea, nos parece fantástico.

Atardecer en Imerovigli, Santorini
Sesión de fotos con «flying dress» durante el atardecer en Imerovigli, Santorini

Alojamiento y restaurantes en Santorini

Todo en Santorini es más caro que en el resto de Grecia, especialmente en Oia y sobre todo en temporada alta (viajamos en agosto): ni el alojamiento ni los restaurantes son la excepción. Es más fácil encontrar opciones buenas, bonitas y baratas en otras localidades menos conocidas. Por ello dudamos mucho sobre si tomar como base Oia, pero conseguimos un precio no tan alto como cabía esperar para el alojamiento así que allí nos fuimos.

Concretamente pasamos 3 noches en Ianthe Apartments & Villa por 439 euros, desayuno y aparcamiento incluido (recuerda que ya publicamos una completa guía de todos nuestros alojamientos en Grecia). Aunque está en el centro de Oia no es uno de esos hoteles de lujo con vistas directas a la caldera. Es más sencillo y también más familiar (las dueñas son un encanto). Se compone de unos pocos apartamentos, nuevos y decorados con muchísimo gusto, y las zonas comunes incluyen piscina y vistas al mar, aunque al lado contrario al célebre de la caldera. Mención especial al hecho de que te sirven el desayuno en la habitación, en tu balconcito. Además, imprescindible si vas a moverte en coche desde Oia, cuentan con parking privado.

Habitación en Ianthe Apartments and Villa, Oia (Santorini)
Habitación en Ianthe Apartments and Villa, Oia

En cuanto a los restaurantes, Raki en Megalochori fue nuestro favorito. Primero, porque está en esta población más pequeña y tranquila, pero bien bonita. Y segundo, porque la cuenta es mucho más económica que en Oia. Todo lo que probamos estaba delicioso y sus camareras eran simpatiquísimas: queso feta con miel y sésamo (nos encantó), musaca y tsouhti (un plato típico de Creta consistente en pasta con queso, ajo y huevo frito).

Como ya avanzábamos, el lugar más recomendado para comer en Oia es Ammoudi Bay. Aquí hay varios restaurantes y todos tienen menú y precios similares (de rango medio – alto), con pescado fresco y pulpos secando al sol. Entre todos ellos elegimos Ammoudi Fish Tavern y, por supuesto, comimos pulpo a la brasa y besugo cocinado a la parrilla: tan simple como bueno.

Pulpo a la parrilla en Ammoudi Fish Tavern, Oia (Santorini)
Pulpo a la parrilla en Ammoudi Fish Tavern, Oia

Por último, si te quieres dar el capricho de comer en uno de esos restaurantes con vistas al mítico atardecer de Oia y a la caldera, Ombra sería una buena opción. Pertenece a un hotel de lujo con las típicas habitaciones excavadas en el acantilado de Oia con piscina y jacuzzi (para morir de envidia, sí). Teniendo en cuenta todo esto, la cuenta no fue tan alta como esperábamos. Cenamos risotto, calamares y merluza, todo cocinado y presentado de manera muy refinada y elegante.

Como alternativa barata en Oia nos recomendaron Pitogyros (su nombre lo dice todo), pero no pudimos probarlo.

Por último, te dejamos un mapa con todas las direcciones y lugares mencionados en el post. ¿Nos recomendarías alguno más?

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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