Elegir el paisaje más impresionante de Islandia es difícil, pero si vas a Landmannalaugar en las Tierras Altas la elección es un poco más fácil. Es uno de los sitios que más nos impresionaron, no ya de este país, sino de todos los que hemos visitado en nuestros viajes. Además tuvimos la suerte de verlo con sol, en todo su esplendor. Baste este vídeo como prueba.

Las montañas de riolita, un tipo de roca volcánica, de Landmannalaugar forman parte del parque natural de Fjallabak, en el acceso sur de las Tierras Altas. Son además el punto de partida de la ruta senderista islandesa más famosa, Laugavegur, que lleva hasta Thorsmork tras 4 días de marcha. La actividad geotérmica ha dado lugar a estos paisajes que parecen pintados de mil tonalidades, desde el negro y el rojo al ocre y verde, pasando por el azul de varios ríos y lagos presentes en la zona.

Como te contábamos en nuestra infografía sobre Islandia, el país cuenta con más de 200 volcanes en total, unos 130 de ellos aún activos. De hecho, 30 volcanes han erupcionado en los últimos 2 siglos. Desde la Edad Media, un tercio de la lava vertida en la totalidad de la Tierra pertenece a volcanes islandeses. Por promedio el país experimenta actividad volcánica cada 5 años. Este nivel de energía da lugar a que el 90% de los hogares islandeses cuente con calefacción geotérmica. 

Montañas de colores en Landmannalaugar, Tierras Altas de Islandia

Cómo llegar

Las Tierras Altas son el paraje más remoto y virgen de Islandia. Alcanzarlas no es sencillo y las únicas carreteras que llegan a ellas son las temidas F: vías de montaña, sin asfaltar, con baches y agujeros y que en algunos casos incluso atraviesan ríos. Por la mayoría solo se puede circular en verano y es imprescindible hacerlo en jeep.

Si decides conocer Islandia con un road trip como nosotros (aquí tienes nuestra guía sobre alquiler y conducción) probablemente optes por un 4×4 y por tanto la mejor forma de acceder a Landmannalaugar es conduciendo tú mismo. Hay varias opciones pero la más segura es llegar por la F208, desde el norte, porque no tendrás que cruzar ningún río. Tomas la F208 desde la F26, que es a su vez un desvío desde la ring road. Ya casi al final, a tan solo 2 kilómetros de Landmannalaugar, sí que encuentras un río pero puedes aparcar ahí mismo, para evitar cruzarlo sobre ruedas, y simplemente finalizar a pie esa corta distancia que te separa de la meta.

Acceso a Landmannalaugar por la carretera F208

Si no planeas dormir en el camping de Landmannalaugar, sino ir y volver en el día, debes elegir un alojamiento lo más cercano posible la noche previa a tu excursión, de cara a llegar temprano y aprovechar al máximo tu jornada allí. Con esta idea elegimos el Hotel Hella, a 2 horas en coche de las montañas de colores: habitación con cama doble, baño privado y desayuno incluido por 95 euros. En nuestra guía de alojamientos en Islandia tienes más información.

Si no dispones de automóvil propio, puedes ir en transporte público, entre mediados de junio y mediados de septiembre. Hay varias compañías de autobús que operan diariamente rutas desde Reikiavik, Skaftafell y Myvatn, permitiendo hacer ida y vuelta en la misma jornada. Si vas desde la capital islandesa ten en cuenta que son unas 6 horas de trayecto hasta Landmannalaugar, con lo que conviene salir en el primer bus del día para poder tener así tiempo suficiente en destino.

Por último, una tercera alternativa es contratar un tour organizado con alguna agencia de viajes.

Rutas de trekking

Si bien admirar los paisajes, tanto durante el camino hacia Landmannalaugar como una vez allí, es ya razón suficiente para que te compense esta excursión, te aseguramos que realizar alguna ruta de senderismo es imprescindible. Porque hay mucho más y mucho mejor que lo que verás tan solo en un primer vistazo.

Nada más llegar, en el camping de Brennisteinsalda, encuentras una caseta de información, aseos y un bar. Puedes consultar varios mapas de Landmannalaugar y adquirir uno que te ayude a elegir qué trekking hacer y que te sirva de guía durante el mismo. Si solo vas a estar unas horas allí, como era nuestro caso, la limitación de tiempo es el principal condicionante a la hora de seleccionar tu itinerario. Recuerda también llevar comida y bebida para así hacer un picnic en ruta y disfrutar de un almuerzo con la preciosa vista de las montañas.

La caminata más sencilla y corta es la que lleva hasta el volcán Brennisteinsalda (4 kilómetros, unas 2 horas). Permite atravesar campos de lava y las vistas del propio Brennisteinsalda y sus alrededores son impresionantes, con colores pastel a un lado y picos más altos en tonos verdes y marrones al otro.

Un poco más larga pero también asequible en media jornada es la subida al monte Bláhnúkur (casi 6 kilómetros, 3 horas). La panorámica desde su cima es una de las imágenes más típicas de Landmannalaugar por lo amplia (abarcas con la vista una enorme extensión) y por lo variada (campos de lava, montañas de riolita de variados tonos, ríos….).

Vistas de Landmannalaugar desde la montaña Blahnjukur

Si te ves con fuerza suficiente, puedes juntar ambas rutas en un circuito circular, disfrutando así de la mejor selección de los distintos paisajes que componen Landmannalaugar. Es lo que hicimos nosotros. Empezamos con el trekking de Brennisteinsalda y a mitad del mismo, en vez de tomar el camino de vuelta al camping, seguimos hacia la cima del Bláhnúkur, enganchando ya esta ruta y siguiéndola hasta regresar al punto de partida.

Terminamos agotados porque la subida al Bláhnúkur en el sentido que lo hicimos es bastante dura: muy empinada y por un pedrero que dificulta mucho el ascenso, resbalando constantemente. De hecho, si solo haces la ruta a Bláhnúkur normal, por este camino bajas.

Ruta que hicimos en Landmannalaugar, mezclando la de Brennisteinsalda y la de Blahnjukur
Ruta que hicimos en Landmannalaugar, mezclando la de Brennisteinsalda (1) y la de Bláhnúkur (2)

Sabiendo esto, por tanto, si volviésemos, seguiríamos haciendo ambos itinerarios, porque lo que ves compensa cualquier cansancio, pero uniéndolos al revés, es decir: salir del camping en dirección a Bláhnúkur (la ruta 2) y enganchar después con el camino a Brennisteinsalda (la ruta 1). De esta manera es mucho más asequible.

Y tras el esfuerzo, puedes relajar los músculos con un baño en las pozas de aguas termales naturales que hay también en las inmediaciones del camping.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

2 Comment on “Las montañas de colores de Landmannalaugar

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