Y, para sopresa de propios y extraños, ¡está en Moldavia! Mileștii Mici es conocida como “la bodega más grande del mundo” con más de 200 kilómetros de túneles subterráneos. Siendo estrictos, realmente Milestii Mici fue registrada en 2005 en el Libro Guinness de los Récords como la “colección de vinos más grande del mundo” con la asombrosa cifra de millón y medio de botellas (hoy ya van por dos millones). Pero no dejemos que la realidad estropee un gran titular.

Certificado del Récord Guinnes de la mayor colección de botellas del mundo para la bodega moldava Milestii Mici

El enoturismo es uno de los principales atractivos del turismo moldavo y lo saben bien. Cuentan con más de 1.500 kilómetros de rutas enológicas que forman parte de la red europea de itinerarios culturales Iter Vitis. Y ofrecen experiencias enoturísticas que van desde la visita a bodegas, grandes y pequeñas de más estilo familiar, hasta el fomento de su gastronomía local.

Si, como en mi caso, tu viaje a Moldavia se circunscribe a su capital, también puedes disfrutar del enoturismo. Las dos bodegas más habituales a conocer desde Chisinau son Cricova y Milestii Mici. Cualquiera de las dos son buenas representaciones del mundo del vino moldavo.

Dos millones de botellas en los 200 km de túneles subterráneos de la bodega moldava Milestii Mici

Cricova es la segunda bodega en tamaño después de Milestii Mici, también famosa por sus extensos túneles y por sus célebres visitantes, como el astronauta Yuri Gagarin o el presidente Vladimir Putin. Está más próxima a la capital y es una buena alternativa si dispones de menos tiempo o prefieres traslados más cortos desde Chisinau. Existen así mismo tours organizados para ir.

Milestii Mici, además de ostentar ese récord mundial, ya de por sí un gran atractivo para decidirte por ella, oferta un amplio catálogo de visitas enoturísticas que se pueden reservar online. Yo pude hacer la denominada “Hai, Noroc! Menu”, que se podría traducir por “Menú ¡Salud!”.

Dos millones de botellas en los 200 km de túneles subterráneos de la bodega moldava Milestii Mici

Durante una hora y media recorres la bodega subterránea. La mayor parte del tiempo vas por sus inmensos túneles a toda velocidad subida en un carrito motorizado, con paradas puntuales para observar (y tocar) las botellas de esa colección récord. También catas 3 vinos producidos en Milesti iMici con picoteo (embutido, queso, etc) y recibes una botella de regalo. Su precio es 900 lei (46 euros) por persona.

Para ir y volver desde Chisinau puedes utilizar Bolt. Milestii Mici está a unos 20 kilómetros de distancia de la capital moldava: en Bolt supone unos 30 minutos de trayecto por un precio aproximado de 12 euros. Por supuesto también hay excursiones guiadas con recogida en tu alojamiento que incluyen la visita a esta bodega.

Dos millones de botellas en los 200 km de túneles subterráneos de la bodega moldava Milestii Mici

Los 200 kilómetros de túneles de Milestii Mici pasan a ser más entendibles cuando te explican que, antes de bodega, fue una mina de piedra caliza donde extraían este material desde los 30 a los 85 metros de profundidad.

En los años 70 del siglo XX alguien pensó que sus condiciones, con una temperatura constante entre 12 y 14 grados y una humedad relativa entre el 85 y el 95%, eran idóneas para criar vino y así nació la bodega.

Actualmente “sólo” están en uso 55 kilómetros de los 200 totales subterráneos. Puedes perderte figuradamente mirándolos en un bonito mapa que tienen, donde comprobar además que todas las calles están bautizadas con nombres tan propios como Cabernet, Aligote o Feteasca.

Sala de catas en la bodega moldava Milestii Mici
Sala de catas en la bodega moldava Milestii Mici

La “colección dorada” de más de dos millones de botellas (recuento de febrero de 2026) de Milestii Mici proceden de cosechas desde 1969 en adelante y no solo son de producción propia, también guardan de otras bodegas. Si bien la producción de vino de la bodega es mitad tinto, mitad blanco, las botellas que atesoran son mayoritariamente de vino tinto por un porcentaje de 70 – 30.

Por desgracia, en la visita solo alcanzas a probar 3 variedades, éstas sí de cosecha propia: un Merlot (tinto), un Sauvignon blanc (blanco) y un dulce. Lo haces en su sala de catas, también subterránea por supuesto. Una amplia estancia de paredes de piedra, grandes muebles de madera y con banda sonora gracias a dos músicos que tocan guitarra y acordeón.

Cata de vinos en la bodega moldava Milestii Mici
Cata de vinos en la bodega moldava Milestii Mici

Si quieres vivir la experiencia enoturística moldava máxima, deberías reservar vuelos a Chisinau para el primer fin de semana de octubre. Ahí tiene lugar el Festival Nacional del Vino, durante el cual se realizan degustaciones, conciertos música folclórica, actividades tradicionales y tours especiales en muchas bodegas del país.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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