De los creadores del artículo repasando los (oficialmente) pueblos más bonitos de España llega el post de los ídem de Asturias. ¿Por qué Asturias? Porque es una de las Comunidades que más visitamos y más nos gusta – y aún así todavía nos faltan algunos de la lista por conocer. Y porque creemos que es un destino nacional al alza y quizás tú estés planeando un próximo viaje allí.

Bandujo

Bandujo o Banduxu es el ejemplo perfecto de cómo eran los pueblos asturianos en la Edad Media. Las dos torres del barrio de El Palacio son probablemente su imagen más icónica. Pero no dejes de pasear por el resto de calles y buscar la Iglesia de Santa María, los tradicionales hórreos y paneras o el típico lavadero. Un último consejo: disfruta del camino hasta llegar allí porque la carretera de acceso tiene vistazas.

Bulnes

A 650 metros de altura en plenos Picos de Europa y rodeado de montañas de casi 2000 metros se encuentra Bulnes. Con semejante ubicación no es de extrañar que sólo se pueda llegar a él a pie o en funicular. El punto de partida en ambos casos es Poncebos, el mismo sitio desde el que inicia la famosa ruta del Cares. Pese a lo pequeño que es, se divide en dos barrios: Bulnes de abajo y Bulnes de arriba. El funicular llega a Bulnes de abajo, donde se concentran las viviendas, los alojamientos, los restaurantes y los servicios. Solo puedes alcanzar Bulnes de arriba a pie y cuesta arriba: por ello es más remoto, solitario (y auténtico).

Terrazas junto al río Tejo en Bulnes de abajo, Asturias
Terrazas junto al río Tejo en Bulnes de abajo

Cangas de Onís

Es parada obligada en la ruta a los famosos lagos de Covadonga y al Real Sitio de Covadonga, con su Santuario y su icónica Santina. Presume además de una de las fotografías más reconocibles de Asturias: el puente romano de piedra con la cruz de la Victoria colgando. Y es que Cangas de Onís fue cuna de la Reconquista y la primera ciudad de esa monarquía cristiana. Su historia está por ello indisolublemente unida a la de Asturias. También es lugar adecuado para conocer los productos más tradicionales asturianos, sobre todo si tu visita coincide con el mercado de los domingos.

Puente romano sobre el río Sella a su paso por Cangas de Onís, Asturias
Puente romano sobre el río Sella a su paso por Cangas de Onís

Colombres

Podríamos definirlo como un museo al aire libre de arquitectura indiana asturiana. Capital del concejo de Ribadedeva, destaca por las casonas tradicionales que construyeron a su regreso aquellos vecinos que fueron a buscar fortuna a las Américas en el siglo XIX y XX. Los que consiguieron riquezas las invirtieron en gran medida en sus pueblos de origen construyendo palacios, jardines, plazas… ¡Y ahora podemos disfrutar nosotros de su vista! Cada julio se celebra en Colombres la Feria de los Indianos con decoración y trajes de la época, mercado, conciertos…

Quinta Guadalupe, Museo de la Emigración, ruta de casonas indianas en Colombres, Asturias
Quinta Guadalupe, actual Museo de la Emigración, en Colombres

Cudillero

En la bellísima costa occidental asturiana se encuentra este pueblo marinero, probablemente el más famoso del Principado. Se ubica en un acantaliado, con las bonitas casas de colores desperdigadas por la ladera y encaradas hacia el puerto y el mar, formando casi un anfiteatro. Su pasado pesquero sigue muy presente y su gastronomía así lo desmuestra. Por ello tanto pasear por sus calles y sus miradores como comer en alguno de sus restaurantes es un placer.

Cudillero desde el Mirador de Cimadevilla, Asturias
Cudillero desde el Mirador de Cimadevilla

Llanes

Es la capital de uno de los concejos más turísticos de Asturias, sobre todo en verano, un concejo que lo tiene todo y cuyos encantadores rincones darían para otro artículo a parte. Pero centrémonos en la localidad de Llanes, que no desmerece tampoco. Y es que posee uno de los cascos históricos mejor conservados del Principado, de origen medieval, como demuestran los numerosos palacios y casas blasonadas que hay. Los coloridos cubos de la memoria de Ibarrola en el puerto; las playas de El Sablón, Puertu Chicu y Toró, sin salir de la villa; el Paseo de San Pedro con las mejores vistas; los infinitos restaurantes… Es imposible que no te guste Llanes.

Llastres

Los dinosaurios debieron de ser los primeros en pasar por aquí: no en vano puedes encontrar huellas suyas en varios puntos próximos de la costa y aprender sobre ellos en el cercano Museo del Jurásico. Más tarde las ballenas lo frecuentaban y por eso fue un importante puerto ballenero. Y sigue siendo un puerto destacado en la pesca ahora de otras especies. De ahí la rica gastronomía del mar que puedes disfrutar en numerosos restaurantes de Llastres, como La Rula, en el mismo puerto. Su ubicación entre el mar y la montaña es única: bonitas playas e impresionantes vistas a la Sierra del Sueve (que hemos recorrido en alguna ruta) y a los Picos de Europa.

Luarca

Otro pueblo marinero en esta lista, pero está vez en la costa oriental. A Luarca se la conoce como la villa blanca de la costa verde, porque el blanco es el color predominante de sus edificios. El puerto, el faro, las casas indianas y los puentes tampoco pueden faltar.  Aunque aquí las mejores vistas las tienes desde el cementerio, en lo alto de una colina, y donde está enterrado Severo Ochoa. Cómo visita curiosa, acércate al Museo del Calamar gigante, con la mayor colección del mundo de este animal. En verano sus fiestas de San Timoteo son de las más célebres en Asturias.

Puerto de Vega

“La última noche en Tremor” ha situado a este pueblo de apenas 2.000 habitantes en el mapa de localizaciones seriéfilas de Netflix. Su nombre no engaña y el puerto es el punto de encuentro de todos los caminos. Un puerto encantador con embarcaciones pequeñas y rodeado de casas tradicionales. Desde él puedes pasear por el recogido centro histórico o bien subir hacia el mirador de la Atalaya. Y, como siempre pasa en Asturias, no puedes perderte comer en alguno de sus restaurantes o sidrerías.

Ribadesella

Los pueblos marineros están ganando por goleada en este artículo… También quizas porque son los más famosos. Y éste es de los que más por obra y gracia de la Fiesta del Denceso Internacial del río Sella que se celebra cada año el primer fin de semana de agosto. Spoiler alert: no hace falta ser piragüista para pegarte el gran fiestón. Dejando esto a parte, Ribadesella merece ser visitada por su casco histórico medieval, por sus playas de La Atalaya y de Santa Marina, por su extenso paseo marítimo, por su ermita de La Guía en el Monte Corberu, con vistazas incluidas, por sus casas indianas frente a la costa… Y por una de las cuevas prehistóricas más importantes del mundo, Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Santa María del Puerto

Nos vamos a la montaña. O mejor dicho, a la alta montaña. Porque Santa María del Puerto, o El Puerto, está ubicado a 1500 metros de altitud, en el Parque Natural de Somiedo, limítrofe ya con la provincia de León. Es tierra de vaqueiros, de aquellos que practicaban la ganadería de trashumancia pero que a finales del siglo XX se aposentaron aquí, dando lugar al pueblo que conocemos. No obstante, muchas de sus tradiciones siguen vivas, siendo la ganadería aún su principal actividad. El Puerto es un municipio sencillo, de casas sin artificios, pero con una localización tan privilegiada que no podía faltar en nuestra lista.

Tapia de Casariego

Situada en la costa oriental asturiana, a dos pasos de la provincia de Lugo, Tapia destacó en el pasado como puerto ballenero y por su actividad pesquera y conservera. Hoy su fama se debe mas al surf ya que su playa de Anguileiro es sede de una de las más prestigiosas pruebas del Campeonato del Mundo de surf. No es de extrañar, por tanto, que en este pueblo los puntos imprescindibles a visitar se concentren en torno al puerto, el faro, las playas y las casas marineras frente a la costa.

Taramundi 

¡Otro pueblo de montaña! En el extremo más occidental de Asturias, limítrofe ya con Galicia, se encuentra el concejo de Taramundi, formado por verdes montañas, bosques frondosos, abundantes ríos, pueblos bonitos y muestras de artesanía tradicional. Y un buen punto de partida para descubrirlo es la capital homónima del concejo, donde puedes además visitar el mayor museo de molinos de agua de España o la navaja más grande del mundo de 7 metros de largo.

Aldea de Teixois en Taramundi, Asturias
Aldea de Teixois en Taramundi

Tazones

Perteneciente al concejo de Villaviciosa, fue el primer lugar que pisó el emperador Carlos V cuando vino a España en 1517. De hecho la conmemoración anual de este acontecimiento histórico ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico. Por esto también es el único puerto de Asturias que forma parte de las rutas imperiales de Carlos V en Europa. A pesar de que estos títulos suenan grandilocuentes, Tazones sigue siendo una villa marinera sencilla, de calles bonitas, casas de pescadores y sidrerías donde degustar la pesca del día.

Torazu

Pueblo Ejemplar de Asturias 2008, Torazu destaca por su arquitectura rural tradicional, con muchísimos hórreos, en contraste con algunas casas de indianos. También su ubicación, a los pies del Picu Incós, el más alto de Cabranes, es reseñable, así cómo las vistas que tienes desde él. Es un pueblo muy pequeño, no llega a 300 habitantes, fácil de recorrer en un corto y agradable paseo. Aunque si quieres andar más, de él parten varias rutas de montaña.

¿Conoces ya los 15? ¿Nos recomendarías algún otro pueblo a incluir en esta lista? ¿Puede que tu favorito asturiano sea otro? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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