No somos expertos senderistas, aunque de vez en cuando nos gusta hacer una buena ruta, sobre todo si promete bellos paisajes (y por tanto, bellas fotos). Y claro, fue ver las imágenes del Caminito del Rey hace ya un par de años ¡y morirnos de ganas por conocerlo! Periódicamente nos recordábamos esa deuda pendiente y revisábamos sin éxito el calendario y la disponibilidad de entradas: evidentemente nunca fuimos los únicos en querer ir, no es que fuese un secreto precisamente.

El Caminito del Rey se encuentra en la provincia de Málaga, en el desfiladero de los Gaitanes, formado por la erosión del río Guadalhorce a su paso por esta zona. Se trata de una pasarela de madera y metal, de 3 kilómetros de longitud, pegada a la pared vertical del cañón, con apenas 1 metro de anchura y que llega a situarse hasta a 105 metros de altura sobre el río.

¡Y por fin llegó el día! Unos meses después de comprar las entradas online y de organizar la visita junto al viaje a Ronda, ¡poníamos nuestros pies en el Caminito del Rey! Y fue mejor aún que todas las fotos que habíamos visto.

La empresa hidroeléctrica del Chorro necesitaba facilitar de algún modo el acceso de sus trabajadores a los saltos del Chorro y del Gaitanejo. De ahí que construyera este camino entre 1901 y 1905. Ya desde el principio fue conocido por la belleza de sus vistas y en 1921 cuando el rey Alfonso XII lo visitó por la inauguración del embalse de Guadalhorce empezó a conocérsele como el Caminito del Rey. Con el paso de los años y el abandono de las instalaciones, el camino se fue deteriorando. En los años 90 adquirió la fama de “ruta más peligrosa del mundo”, atrayendo a excursionistas y escaladores (algunos incluso perdieron la vida). En 2015 se reconstruyó, realizando en realidad otro camino mejorado pero siguiendo el trazado del antiguo (que es posible ver desde el recorrido actual) y ganándose una nueva fama como una de las rutas más bellas.

El antiguo Caminito del Rey se construyó para permitir el acceso a los trabajadores de la Central Hidroeléctrica del Chorro

El antiguo Caminito del Rey se construyó para permitir el acceso a los trabajadores de la Central Hidroeléctrica del Chorro

Por mucho que te gusten las imágenes que veas en este post, no te conformes y ve a verlo con tus propios ojos. Porque es accesible para cualquier edad (niños a partir de 8 años), es totalmente seguro y no hay que estar en forma ni ser un super escalador para recorrerlo.

Para planificar tu Caminito, lo mejor es seguir los consejos de su web a rajatabla. Primero, reserva las entradas online, sobre todo si pretendes ir en fin de semana o festivos: están a la venta con una antelación de 5 mesesEl día de la visita, ve con tiempo suficiente: ten en cuenta que desde el parking deberás caminar casi 2 kilómetros hasta la entrada. No hay perdida, está señalizado, tendrás que cruzar un túnel. Si tienes que aparcar es posible que no encuentres plaza a la primera, maneja también estos márgenes, y lo mejor es que en el GPS indiques la dirección del Restaurante El Kiosko. Si no lo logras en el aparcamiento del Caminito, no te preocupes: hay varios restaurantes y áreas recreativas cercanos donde podrás dejar el coche por precios razonables (2 euros pagamos nosotros).

Y mientras preparas tu futura visita, te invitamos a que recorras virtualmente el Caminito del Rey con nosotros, paso a paso.

Completas el camino de 2 kilómetros desde el parking hasta la entrada de Ardales, disfrutando ya de las primeras pinceladas del paisaje. Debes estar en el punto de acceso 30 minutos antes de la hora oficial que te ha correspondido. Te dan un casco y unas breves instrucciones y ¡el Caminito es tuyo!

La primera parte atraviesa el desfiladero del Gaitanejo, de hasta 300 metros de altura, salpicado de pequeñas cascadas y riachuelos. ¡Miras abajo e impresiona de veras! El sendero desciende a medida que el cañón se ensancha y… ¡te paras y miras hacia atrás! Sí, acabas de estar a casi 100 metros de altura en una de esas pasarelas. ¡Alucinante!

Continúas por la pista de madera, ya habituándote a eso de que las vistas te encanten mires donde mires. Bordeas el embalse de Gaitanejo y vislumbras a lo lejos el Puente del Rey. Te vas acercando mientras el camino serpentea y… no, este puente no se puede cruzar, sigues avanzando.

Se acaba la pasarela de madera y pasas a pista de tierra, que recorres durante 1,4 kilómetros, atravesando el Valle del Hoyo. De repente estás en medio de un bosque, rodeado de árboles y montañas. ¿Será posible que hasta te encuentres con un zorro o una cabra montesa? Haberlos, haylos, peeeeero… no, esta vez no.

Abandonamos las pasarelas de madera y continuamos durante kilómetro y medio por camino de tierra, atravesando el Valle del Hoyo

Abandonamos las pasarelas de madera y continuamos durante kilómetro y medio por camino de tierra, atravesando el Valle del Hoyo

Caminas despreocupado, recordando el tramo por el cañón primero, que te ha maravillado, pensando en que volverías hacia atrás ahora mismo. Y de repente… lo ves a lo lejos. ¡El desfiladero de los Gaitanes! Ése del que has mirado mil fotos antes de venir. Te acercas nervioso, ilusionado y lo que ves supera todas tus expectativas. 400 metros de paredes rugosas y duras, un río azul celeste brillante, unas vías del tren horadadas en la roca, casi imposibles ¡y unos locos escaladores ascendiendo como si nada! Agradeces ese mirador en mitad del cañón: por fotogénico él y por permitirte sacar más instantáneas y detalles de ese camino que te está fascinando.

Doblas una esquina (no una esquina cualquiera, claro) y otra imagen que tienes grabada en la retina ya antes de llegar allí: el puente colgante. Colgando a 105 metros de altura y que debes cruzar como guinda final del recorrido. Cruzas tembloroso, no por miedo a la (imposible) caída o a las alturas, por miedo a que esté ya terminando el Caminito…

Menos mal que el final aún te guarda una sorpresa: el último tramo de la pasarela de madera está adosado a los frontales del desfiladero y el embalse Tajo de la Encantada se extiende ante tus ojos henchido y brillante. Terminas oficialmente el Caminito, volviendo la vista atrás constantemente: ¡hace un momento estabas en esa pista que apenas parece un surco en la roca ahora! Te paras para tomar las últimas fotos. Hablas sin parar de cómo ha superado tus expectativas. Y te vas alejando con la memoria (y la cámara) llena de fabulosos recuerdos.

¿Cuándo repites? 😉

Importante: no te olvides de que el recorrido es lineal y en sentido único. Se accede por Ardales, la puerta Norte, y se termina en El Chorro, el acceso Sur. No puedes regresar por donde has venido, con lo que, o bien tomas un autobús de vuelta a Ardales, servicio que la empresa del Caminito ofrece por 1,5 euros por persona (y puedes reservarlo online junto con tu entrada) o deberás caminar otros 7 kilómetros más. Nuevamente, su web explica todas las alternativas perfectamente

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

One Comment on “El Caminito del Rey

  1. Pingback: Ronda, ciudad soñada | Vagamundos Viajeros

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