¿Tanto hay que organizar para una escapada de 3 días a Bruselas? No, claro que no, no se trata de planear el mega viaje del año. Pero siempre viene bien una ayudita para saber cómo moverte por la ciudad destino o dónde poder comer bien por un precio asequible. ¡Para eso está nuestra (mini) guía de Bruselas!

Transporte

Llegamos en avión al aeropuerto de Zaventem, el principal de Bruselas y donde opera Brussels Airlines, la aerolínea con que volamos: los adquirimos con 5 meses de antelación y nos salió solo por 58 euros ida y vuelta cada uno. Para trasladarse al centro urbano lo más cómodo es coger el tren por 18 € ida y vuelta por pasajero comprando online. En 20 minutos te plantas en Bruselas con 3 posibles paradas: Estación Norte, Estación Central y Estación Sur (la nuestra, pues ahí estaba el alojamiento).

Para moverse por Bruselas, nosotros como siempre, caminamos bastante: nos parece que andar es la mejor manera de conocer una ciudad. Sin embargo, además de a pie, la Estación Sur fue el centro de nuestros traslados. En metro para ir a la Grand Place y también en tren para pasar el día en Brujas.

Por último, como el sábado por la noche se nos hizo tarde, la vuelta a casa la realizamos en Uber, más económico que los taxis belgas.

Alojamiento

Bruselas ha sido nuestra primera vez con la plataforma de intercambio de viviendas Guest to Guest. ¿Qué es? Una web donde puedes conseguir alojamiento en otros lugares del mundo a cambio de guestpoints o bien de un intercambio recíproco por estancias en tu casa. Disponen de hasta 250.000 viviendas en 187 países. Y entre todas éstas, encontramos la de Solène y Antonin.

Ubicada en el barrio Saint-Gilles, a 10 minutos a pie de la Estación Sur de Tren (transporte directo con el aeropuerto, con el centro y con Brujas) y a unos 30 minutos de paseo de la Grand Place (¿hemos dicho que nos gusta caminar?). Muy amplia y con personalidad, en un edificio de principios de siglo XX. Y ellos fueron amabilísimos desde el primer contacto por e-mail y todo facilidades con nosotros.

La Porte de Hal, en Bruselas, cerca de nuestro alojamiento en Saint-Giles

Cervecerías

Hay ciudades de vino, ciudades de vermut y ciudades de cerveza. Bruselas es de éstas últimas y probablemente competiría por ser la capital. Nos encanta la cerveza belga (ojo, que no somos expertos cerveceros ni nos atrevemos a debatir sobre si son mejores o peores que otras) y por ello disfrutamos recorriendo las cervecerías de Bruselas, tanto las tradicionales de-toda-la-vida como las más modernas. Ésta era nuestra lista:

Tomando una cerveza en la tradicional cervecería A la mort subite, Bruselas

  • A la mort subite. ¡Anda que no pasé años bebiendo su cerveza con sabor a cereza cuando aún mi paladar no se había vuelto cervecero! El local es muy bonito, de estilo modernista (nos recordó al Café Majestic de Oporto) y tienen una amplia carta de cervezas y una más breve de comida. ¿La razón del nombre de la cerveza? La puedes conocer allí mismo, escrita en los menús 😉
  • Delirium Cafe. Otra cervecería que toma su nombre (y en este caso hasta su logo: un cerdito rosa) de una conocida cerveza: Delirium Tremmens. El bar es enorme, con muchas salas (y mucha mucha gente también). La lista de cervezas es de récord Guinnes (2.004 variedades).
  • Brussels Beer Project. Lo contrario a las anteriores: una cervecería super moderna que surgió como un experimento colaborativo para  experimentar y crear nuevos tipos de cerveza. El local es amplio, de techos altos y llamativo, con las máquinas empleadas en la fabricación de la cerveza a la vista.
  • Moeder LambicNos la recomendó nuestro anfitrión del Guest to Guest, pues está en Saint-Gilles, donde nos alojamos, pero estaba cerrado cuando fuimos, así que nos quedamos sin probar las cervezas lámbicas por las que es conocida. Son una variedad belga caracterizada por su proceso de fermentación “lámbico”, es decir, con levaduras y bacterias de la zona de Leembek.
  • Cervecería Toone. Famosa por tener uno de los teatros de marionetas más antiguos del mundo, se ubica muy cerca de la Grand Place. También nos la recomendaron y también nos la encontramos cerrada, en este caso por obras de reforma. Además de beber cerveza, puedes ver uno de los espectáculos de su teatro.

Restaurantes

Hay vida más allá de las patatas fritas, sí. Pero ¿cómo resistirse a probarlas? Sea su invención atribuible a los franceses o a los belgas (aún hay guerra abierta al respecto), la receta de doble fritura para hacer que las patatas fritas resulten extra crujientes da buen resultado. Fritland y Friture de la Chapelle son dos de los lugares más recomendados en Bruselas para degustarlas así que los elegimos para la cata. Friture de la Chapelle es un puesto en la calle junto a la Iglesia del mismo nombre mientras Fritland es un pequeño local donde poder sentarte (si encuentras hueco) junto al Edificio de la Bolsa.

El secreto de las patatas de Bruselas está en su doble fritura, por lo que son tan crujientes

A parte de las tradicionales frites, también comimos en un restaurante italiano muy agradable llamado La Belle Equipe, puerta con puerta con la cervecería Brussels Beer Project (por si te entra hambre tras las cervezas belgas).

Qué ver

Y una vez resueltos los temas logísticos… ¿Qué visitar? Esto te lo contamos más ampliamente en otro post específico sobre qué ver un fin de semana en Bruselas

A modo resumen, en nuestro mapa encontrarás todas la ubicaciones mencionadas. Y tú, ¿tienes alguna recomendación para nosotros si volvemos a Bruselas? 

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

4 Comment on “Guía de viaje de Bruselas

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