¿Es Candeleda el pueblo más bonito de la provincia de Ávila? Tendremos que seguir explorándola para afirmarlo con rotundidad pero desde luego podemos decir y decimos que es de los municipios más bellos que hemos conocido.

Callejeando por Candeleda
Callejeando por Candeleda

Será por sus casas entramadas de arquitectura popular de la zona, será por sus balcones llenos de flores, será por sus pozas naturales de agua cristalina, será por sus plazas llenas de animadas terrazas, será por su deliciosa gastronomía local…

Típica casa entramada en Candeleda
Típica casa entramada en Candeleda

Pero pongámonos en contexto. Candeleda se encuentra en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, en el Valle del Tiétar. No es un dato baladí porque esta situación le concede un microclima atípico para el interior de la Península, casi mediterráneo: inviernos suaves y veranos muy calurosos.

Justamente gracias a su ubicación, donde se recogen las aguas que bajan de las cumbres de Gredos, Candeleda está rodeada de ríos, arroyos y piscinas naturales que, gracias a ese favorable microclima, se pueden disfrutar ampliamente. Por ello encuentras muchísimas zonas de baño, algunas sin apenas salir del pueblo, de hecho.

El río Tiétar a su paso por Candeleda
El río Tiétar a su paso por Candeleda

También es un área muy recomendable para el senderismo, para hacer rutas en bicicleta e incluso para atreverse con actividades más aventureras como el descenso en canoa, la escalada o incluso el parapente. Sin olvidarnos de la observación nocturna de los cielos estrellados: porque el Parque de Gredos es Reserva Starlight.

Junto con esos encantos naturales mencionados, el gran atractivo turístico de Candeleda es su arquitectura tradicional, con un trazado urbano bien conservado repleto de viviendas bajas de madera bellamente adornadas por coloridas flores y macetas. Y es que en la Edad Media Candeleda fue un destacado centro agrícola y ganadero, siendo también hoy de gran importancia económica esta actividad.

No obstante, la zona de Candeleda estuvo poblada desde muchísimo antes de esa época medieval. Concretamente ya en la Edad de Bronce, etapa de la que se pueden ver pinturas rupestres en Peña Escrita. Y de la posterior Edad de Hierro data el Castro Celta de El Raso, un importante asentamiento vetón que se puede conocer en visitas guiadas, previa reserva.

Lo mejor para hacerte una idea de esa arquitectura tradicional de la que hablábamos es pasear sin rumbo por el centro del municipio. No obstante, te dejamos una pequeña guía de lo que no debes perderte en Candeleda.

La Plaza Mayor. Es el centro neurálgico del pueblo. Aquí está el Ayuntamiento de estilo neomudéjar, construido a principios del siglo XX, y la famosa Casa de las Flores. La plaza es amplia y cien por cien peatonal, lo que algún bar ha aprovechado también para montar su correspondiente terraza.

La Casa de las Flores. En una esquina de la Plaza Mayor se encuentra la que supone la estampa más representativa de Candeleda. Esta casa tradicional con balcones de madera está ricamente adornada de cientos de flores y macetas, lo que acentúa su belleza. Fue construida en 1862 y remodelada en 1902. Tiene tres plantas y se puede visitar su interior porque… (sigue leyendo).

La icónica Casa de las Flores de Candeleda, hoy Museo del Juguete de Hojalata
La icónica Casa de las Flores de Candeleda, hoy Museo del Juguete de Hojalata

El Museo del Juguete de Hojalata. ¿Qué hay dentro del edificio más famoso de Candeleda, de la icónica Casa de las Flores? ¡Un museo de juguetes! Confesamos que no habríamos entrado nunca si no hubiésemos ido con nuestra hija de dos años. Pero nos alegramos mucho de hacerlo y no solo Alaia lo disfrutó. La colección es extensa, tanto en número, con 3.000 piezas, como cronológicamente, con juguetes desde hace más de un siglo, y geográficamente, con objetos de muchísimos países. ¡Y se puede jugar con muchos de ellos! Además, bola extra, así puedes ver el interior de la Casa de las Flores porque el museo ocupa sus tres plantas.

La Casa de la Judería. Este edificio histórico, situado en una estrecha calle del antiguo Barrio de la Judería, es perfecto representante de la arquitectura tradicional del Valle del Tiétar. Fue sede de la Santa Inquisición en el siglo XV y actualmente sirve como centro cultural y museo. Lamentablemente no lo pillamos abierto así que solo pudimos verlo por fuera.

La Calle del Moral. Decíamos antes que callejear por Candeleda es la mejor forma de conocerla. Pero unas calles son más interesantes que otras. En ésta del Molar encuentras un buen número de casas entramadas típicas de la zona. Y en algunas aún se ven los tradicionales sequeros de pimentón e incluso comprarlo. Atento a las paredes de esta vía y otras cercanas porque puedes aprender antiguos cantares escritos en azulejos en las fachadas.

El Museo Etnográfico. En la misma calle del Moral está la Oficina de Turismo de Candeleda. Y en su interior, este museo con restos arqueológicos del poblado celta El Raso e información sobre los sequeros de pimentón típicos de esta región. La entrada es gratuita.

El pimentón de Candeleda es la estrella de su gastronomía y aún se elabora como se hacía hace siglos, cuando era una de las fuentes de riqueza de la localidad. Si te interesa el tema debes concertar una cita en la Oficina de Turismo para visitar el Centro de Interpretación del Sequero, situado en la carretera a Oropesa.

La Plaza del Castillo. Aún más grande que la Plaza Mayor, debe su nombre a la fortaleza de los Condes de Miranda que solía estar aqui. Hoy está repleta de bares y restaurantes que en verano sacan sus terrazas a la plaza. Por ello desde media tarde hay una gran  animación, con gente de todas las edades tomando helados, refrescos, comiendo… El sitio perfecto para terminar el día. Como curiosidad en uno de los extremos de la plaza, en una rotonda, puedes ver el Monumento a la Cabra hispánica, símbolo de Gredos.

Vista nocturan de la Plaza del Castillo en Candeleda
Vista nocturan de la Plaza del Castillo en Candeleda

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Tendrás que subir una no demasiada empinada pendiente para llegar hasta ella pues se encuentra en el punto alto de Candeleda. Es una construcción en estilo gótico rural del siglo XV.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Candeleda
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Candeleda

El Puente Viejo. Hay que alejarse del centro histórico de Candeleda para llegar hasta el río Tiétar y hasta este puente que lo cruza. De estilo neomudéjar, aunque construido a principios del siglo XX, marca el inicio de la Garganta de Santa María.

El paseo de la Garganta de Santa María. Esta formación natural que crea el tío Tiétar a su paso por el casco urbano de Candeleda es una maravilla y una suerte para sus habitantes que pueden disfrutar de varias piscinas naturales en ella. Paralela a la garganta transcurre un agradable paseo fluvial con parques y terrazas.

Paseo fluvial en Candeleda por la Garganta de Santa María del río Tiétar
Paseo fluvial en Candeleda por la Garganta de Santa María del río Tiétar

Las piscinas naturales de la Garganta de Santa María. Siguiendo el paseo fluvial, en una corta caminata perfectamente asequible, llegas a una zona de pozas naturales alimentadas por las aguas de la Sierra de Gredos: Charco El Carreras, Charco El Palomas, El Redondo. Tan bonitas como fresquitas (recordemos que el agua baja de las montañas), con el calor del verano son el sitio más concurrido de Candeleda.

Pozas naturales en los alrededores de Candeleda
Pozas naturales en los alrededores de Candeleda

Las frases de Rosa Wild. Las paredes de Candeleda tienen mensaje, gracias a Rosa Wild, una poetisa local. Este proyecto suyo pretende reivindicar la cultura en el medio rural a través de frases escritas en muchos murales del municipio.

Frases de Rosa Wild por las calles de Candeleda
Frases de Rosa Wild por las calles de Candeleda

El Santuario de Nuestra Señora de Chilla. Situado a unos 6 kilómetros del núcleo urbano de Candeleda y del siglo XVI, es famoso por la leyenda de que aquí la Virgen María se apareció a un pastor. A falta de vistas marianas lo que sí tendrás asegurado son las vistas impresionantes de la Sierra de Gredos desde el entorno del santurio.

A 26 kilómetros de Candeleda, perteneciente a la vecina Arenas de San Pedro, se localizan las Cuevas del Águila, una muy recomendable visita si tu escapada te lo permite. Son una joya geológica tanto por su buen estado de conversación como porque son accesibles prácticamente en su totalidad. La cueva está a 50 metros de profundidad, se puede recorrer durante un kilómetro y la visita dura 50 minutos. ¡No te la pierdas!

Vamos con los datos prácticos para tu estancia en Candeleda. Nos alojamos en Veratha House, una casa de dos plantas y dos dormitorios, en pleno centro, a dos pasos de la Casa de las Flores. Es cómodo, bonito, admite perros, dispone de cuna gratis y los anfitriones son amabilísimos. No tiene parking propio pero puedes aparcar relativamente cerca, en la zona de la Iglesia de la Asunción.

¿Dónde comer en Candeleda (con perro)? Si hace buen tiempo, hay muchos restaurantes con terraza exterior, sobre todo en la Plaza del Castillo. En caso contrario, en El Huerto de Victoria admiten perros en el interior y damos fé de que comida y servicio son estupendos. También recomendamos el Restaurante Terraza La Barranca, en el paseo de la Garganta de Santa María y junto a un parque infantil grande. 

Parque infantil en Candeleda
Parque infantil en Candeleda

Para finalizar, te dejamos este mapa con las ubicaciones en Candeleda de todos los lugares mencionados en el artículo. ¿Todo listo para ir?

Candeleda, un encantador pueblo de Ávila, destaca por su arquitectura tradicional, calles llenas de flores y un microclima casi mediterráneo. Rodeado de naturaleza, ofrece actividades como senderismo, canoa y observación de estrellas. Con su rica gastronomía y museos, Candeleda permite disfrutar de una experiencia cultural y turística única.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Vagamundos Viajeros

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo