¿Es una cueva? ¿Es un pueblo pirata? ¿Es un puerto marinero? Es uno de esos lugares de los que ves imágenes en Instagram y dudas de si será real. Pero lo es.

En una cavidad natural enorme, enclavada en unos acantilados bañados por el Atlántico, un conjunto de casas blancas y azules, incrustadas literalmente en la roca, aparecen ante tu vista formando una estampa difícil de olvidar. Es Porís de Candelaria y estamos en La Palma, ante otro de esos sitios que la hacen merecedora del sobrenombre de «la isla bonita».

Casas blancas y azules de Porís de Candelaria, La Palma
Casas blancas y azules de Porís de Candelaria

Un porís o proís es, etimológicamente hablando, un pequeño puerto natural o embarcadero. En La Palma existen varios como éste y su utilidad inicial no servía solo para desplazarse allende los mares. Dada la dificultad para comunicarse por tierra, por lo abrupta de su geografía interna, hasta hace no demasiado el transporte entre pueblos palmeros se hacía más fácilmente por mar, de porís a porís.

Éste de Candelaria está concretamente a 4 kilómetros de Tijarafe, en la costa occidental de La Palma, en una zona de origen volcánico del que dan fe los barrancos, los acantilados de hasta 200 metros de altura y las formaciones rocosas que allí encuentras. Y del que da fe también la cueva, de hasta 50 metros de altura, donde se ubica Porís de Candelaria. Su nombre es en homenaje a la Virgen de Candelaria, patrona de Tijarafe.

Cuenta la leyenda que en el siglo XVI un barco que llevaba la estatua de la Virgen de Candelaria rumbo a Puntagorda se detuvo en este puerto debido al mal tiempo. Bajaron la estatua a tierra mientras mejoraba la situación. Cada vez que el tiempo se calmaba y los marineros intentaban retomar la marcha cargando de nuevo la estatua en el barco, volvía a empeorar. Repitieron la operación varias veces hasta que optaron por dejar la estatua, interpretando que la Virgen prefería quedarse allí. Así tomó el nombre este enclave de Porís de Candelaria. La estatua, no obstante, no permaneció en el puerto, sino que la llevaron hasta una cueva próxima a Tijarafe donde venerar a la Virgen. Aún se puede visitar este sitio y se conoce de hecho como «La Cueva de La Virgen».

Escaleras al lado contrario de la entrada a Porís de Candelaria, La Palma
Escaleras al lado contrario de la entrada a Porís de Candelaria

La primera referencia histórica documentada respecto a Porís de Candelaria se produce en 1588, refiriéndose a él como puerto destacado, del que salen sobre todo trigo y brea. Aunque no solo se utiliza para mercancías, también de aquí salen grumetes rumbo a las Américas. Su importancia por aquel entonces no se debe solo al embarcadero, sino también a que cuenta con un pozo cercano que no se seca en verano. Conexiones marítimas y suministro constante de agua, ¿quién da más?

Hace casi un siglo los lugareños empiezan a construir en la propia roca de la cavidad unas primeras casetas donde guardar sus pertenencias y refugiarse. Con el tiempo, van creciendo y «sofisticándose» hasta suponer un poblado con entre 40 y 60 pequeñas casas que usan como segundas residencias vacacionales algunos vecinos de Tijarafe. Aunque por fuera puedan parecer pequeñas, muchas toman la profundidad de la cueva y disponen de un espacio considerable.

Uno de los vecinos de Porís de Candelaria, La Palma
Uno de los vecinos de Porís de Candelaria

Los propietarios son locales y solo van fines de semana, festivos y en verano, no hay residentes permanentes. Se comportan como una pequeña comunidad donde todos se conocen y colaboran. Que la presencia de turistas haciendo fotos no te llame a error: esto no es un resort costero. No ha de sorprender por tanto encontrar a vecinos limpiando, haciendo obras y apaños en sus casas o de charleta grupal en el balcón. Y gatos campando a sus anchas.

Gatos en Porís de Candelaria, La Palma
Gatos en Porís de Candelaria

Nosotros fuimos en diciembre así que lo encontramos bastante tranquilo y vacío: solo algunos visitantes haciendo fotos. Personalmente invertimos bastante tiempo en ello porque hay que reconocer que es fotogénico a rabiar. Sin embargo, por lo que hemos visto y leído, en verano el ambiente es otro, con muchos más residentes y bañistas.

Y es que frente a las casas se forman unas piscinas naturales ideales para el baño, circunstancia que han facilitado además añadiendo unas cómodas escaleras. También es un punto indicado para hacer snorkel. Aunque siempre con precaución: es cierto que estas pozas están algo más resguardadas, pero el Porís está totalmente abierto al mar y a veces hay fuerte oleaje.

No es casualidad tampoco que sea un lugar recomendado para bucear. En estos charcos que se forman y en las grietas y cavidades rocosas alrededor puedes encontrar estrellas de mar, anémonas, cangrejos, caracolas, algas, peces… Esto a su vez favorece que sirva de refugio natural a numerosas aves como gaviotas, charranes y pardelas. Así pues, Porís de Candelaria también tiene importancia como habitat marino.

Casas y pozas en Porís de Candelaria, La Palma
Casas y pozas en Porís de Candelaria

Sean cuales sean tus motivos para visitarlo, el acceso hasta aquí no es sencillo. Hay que ir en su busca a conciencia. Puedes llegar a pie desde Tijarafe, a través de uno de los (muchos) senderos oficiales de La Palma: concretamente, el PR LP 12.2. La ruta es de 10 kilómetros ida y vuelta, de unas cuatro horas y (oficialmente) de dificultad media. Sin embargo, presenta gran desnivel, así que creemos que debe de ser un trekking considerable.

También es posible desplazarse en coche hasta Tijarafe y desde este municipio tomar una desviación hacia el Porís que conduce colina abajo, por una estrecha y empinada carretera llena de curvas de unos 2 kilómetros. El desvío desde Tijarafe no es muy visible así que procura llevar GPS.

Carretera de acceso a Porís de Candelaria, La Palma
Carretera de acceso a Porís de Candelaria

Hay dos aparcamientos. El más próximo a Porís de Candelaria te deja a un corto paseo de 5 minutos del enclave, pero suele llenarse pronto. Tienes otra oportunidad en un segundo parking unos metros más arriba: en tal caso, tendrás que sumar unos 15 minutos más a la caminata.

El sendero que lleva del aparcamiento final al pueblo tiene unas vistas maravillosas de los acantilados y es todo un momentazo cuando ves aparecer Porís de Candelaria a medida que avanzas. Cuidado al regresar con el coche. Desde nuestro punto de vista, casi peor que bajar y llegar hasta el aparcamiento es el camino de vuelta subiendo la cuesta y las curvas que antes bajas: perfecta carretera quema embragues.

Caminando por las "calles" de Porís de Candelaria, La Palma
Caminando por las «calles» de Porís de Candelaria

Por último, puedes contratar una excursión en barco desde el Puerto de Tazacorte. En este caso no sólo disfrutarás de la vista desde el mar de Porís de Candelaria, sino también de la visita a otros puertos y playas e incluso, con suerte, del avistamiento de ballenas y delfines. Personalmente no pudimos probarlo, pero hemos visto fotos y vídeos y creemos que la vista desde en frente, desde el barco, también merece mucho la pena.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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