Literalmente a cuatro pasos de la archiconocida Sagrada Familia, fuera del radar de la mayoría de turistas, se encuentra el conjunto modernista más grande del mundo. Ahí es nada. Aunque las comparaciones son odiosas, una más para dar cuenta de su enormidad: la Sagrada Familia ocupa una cuadrícula del Eixample mientras que Sant Pau equivale a 9 manzanas. Y es que el antiguo Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es una auténtica joya del modernismo catalán.

Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, es la gran obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, considerado padre de la arquitectura modernista catalana, maestro de Gaudí y creador también del Palau de la Música (otra muestra de modernismo de obligada visita en Barcelona).

Sant Pau se construyó entre 1902 y 1930 para acoger el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, existente desde el siglo XV en un edificio gótico cerca de las Ramblas. Hoy esta edificación sirve, entre otras usos, como sede de la Biblioteca Nacional de Cataluña. Desde 1916 hasta 2009 el recinto de Sant Pau funcionó por tanto como hospital. Pero se quedó pequeño para atender a las necesidades requeridas, por lo que la atención sanitaria se trasladó a otro edifico, quedando desde entonces Sant Pau como complejo cultural.

El espacio está formado por 12 pabellones conectados entre sí por un kilómetro de galerías subterráneas y rodeados de bellos jardines. Una ciudad en sí mismo. El objetivo de Sant Pau, tal y como fue concebido por Domènech i Montaner, era mejorar la vida de los pacientes, que estuviesen en un lugar saneado y bonito. Y en este sentido fue toda una innovación de la época en lo que a instalaciones hospitalarias se refiere. El arquitecto pensaba de hecho que la belleza podía contribuir a curar a los enfermos.

Tal empresa requería no obstante de mucho dinero. La inversión inicial vino del banquero catalán Pau Gil, que dedicó un grandioso donativo a su muerte para la construcción. Esto quedó plasmado también en los edificios: en numerosos lugares pueden verse insiginas con forma de «P» y «G» así como el escudo de París, ciudad donde residía el banquero. Hubo otros inversores y, tras la muerte de Domènech i Montaner, su hijo continuó su labor, tanto arquitectónica como recaudatoria. Sin embargo, no se alcanzó el objetivo deseado: solo 27 edificos fueron finalizados de los 48 inicialmente proyectados.

Cúpulas y decoraciones modernistas en Sant Pau, Barcelona
Cúpulas, cerámicas, torres… Arquitectura modernista en Sant Pau

El Pabellón de Administración es el principal, el más ricamente decorado y el visible desde el exterior. Erróneamente puede parecer que Sant Pau es solo éste, pero no. Una vez traspasas sus puertas, descubres un conjunto de edificios modernistas bellísimos. Coloridas cúpulas de escamas vidriadas. Llamativas esculturas, todas distintas entre sí, muchas figurando ángeles. Cerámicas pintadas en las fachadas con dibujos florales, nombres, escudos… Amplios ventanales con vidrieras. Bóvedas interiores cubiertas de cerámica y mosaicos. Elementos decorativos que se repiten de manera simbólica… ¡Un espectáculo!

Hay varias modalidades de entrada para acceder al interior del recinto. La visita por libre son 15 euros por persona, 4 euros más con audioguía (merece la pena). Por el mismo precio de 15 euros existe también una modalidad de visita familiar en la que facilitan información y materiales específicos para niños. La visita guiada son 20 euros pero solo la hay a determinados horarios que varían según el idioma (catalán o castellano). Todas las alternativas de entrada tienen distintos tipos de descuentos para menores de 12 años, residentes en Barcelona, poseedores de carnets locales, etc. Mejor consulta la web para comparar y elegir tu mejor opción.

La visita empieza en la Sala Hipóstila, un espacio subterráneo bajo el Pabellón de la Administración que acogía el servicio de Urgencias del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.

De ahí pasas al Pabellón de Sant Salvador, el primero que empezó a atender enfermos en 1916. Hoy acoge una exposición sobre la historia del Hospital, sobre la construcción de Sant Pau y sobre la figura de Domènech i Montaner. Especialmente llamativa es la última sala con la representación de un dragón sobre el que se proyectan audiovisuales e información.

Sala expositiva en el Pabellón de Sant Salvador en Sant Pau, Barcelona
Sala expositiva en el Pabellón de Sant Salvador

A continuación sales al exterior, a los amplios jardines, donde puedes apreciar cómo se distribuyen los Pabellones en torno a este espacio adornado de árboles y plantas, entre los que destacan naranjos. También desde aquí se puede ver la red de túneles subterráneos que conectaban las distintas áreas del hospital.

Naranjos delante de la Casa de Operaciones en el Recinto Modernista de Sant Pau, Barcelona
Naranjos en el jardín del Recinto Modernista Sant Pau

Este área exterior es rectangular, con 2 pasillos laterales, y presenta una ligera pendiente hacia arriba.

Vista aérea del Recinto Modernista Sant Pau (Fuente: Ayuntamiento de Barcelona https://www.barcelona.cat)
Vista aérea del Recinto Modernista Sant Pau (Fuente: Ayuntamiento de Barcelona)

En el extremo más bajo está el Pabellón de Administración. Al extremo contrario, en el punto más elevado, están los edificios de servicios: no se atendían pacientes, sino otras labores necesarias para el funcionamiento del hospital (cocinas, farmacia, etc). Por ello son los más sobrios y menos decorados del recinto.

Edificio de servicios, menos decorado y sobrio, en el Recinto Modernista de Sant Pau, Barcelona
Edificio de servicios, menos decorado y sobrio, en Sant Pau

Y en el centro se encuentra la Casa de Operaciones. Si rodeas el edificio descubres el por qué del nombre: la fachada posterior es prácticamente toda ella una enorme cristalera en cuyo interior se encontraba el quirófano principal (que estuviese bien iluminada era vital por tanto). En la fachada principal, esculturas y cerámicas donde se leen los nombres de destacados médicos.

A cada lado del jardín se suceden, uno a continuación del otro, en hileras enfrentadas, los pabellones donde ingresaban los enfermos, aunque más bien parecen desde fuera casas señoriales o palacetes. Los del pasillo derecho eran para pacientes masculinos y tienen nombres de santos: Sant Jordi, Sant Salvador (por el que salimos al exterior), Sant Leopold, Sant Rafael y Sant Manuel. En los del lado contrario, a la izquierda, se encuentran los pabellones para las mujeres con nombres de santas o vírgentes: Santa Apolonia, Puríssima, Carme, Mercè y Montserrat.

Pabellón de Sant Leopold en Sant Pau, Barcelona
Pabellón de Sant Leopold en Sant Pau

Los edificios más próximos al Pabellón de Administración y, por tanto, situados más abajo en la pendiente, son más pequeños. Las construcciones van así aumentando su tamaño conforme se avanza en la inclinación, con el objetivo de formar un conjunto más armonioso y agradable a la vista.

Pabellón de la Puríssima en Sant Pau, Barcelona
Pabellón de la Puríssima en Sant Pau

Por último, se accede al Pabellón de la Administración, el que era la entrada al Hospital pensado para acoger las dependencias de dirección. Es sin duda la joya de la corona. Entras en primer lugar al vestíbulo, con un espectacular techo formado por bóvedas recubiertas de cerámica rosa.

Fachada posterior del Pabellón Central en Sant Pau, Barcelona
Fachada posterior del Pabellón Central en Sant Pau

Subiendo unos peldaños en el extremo izquierdo llegas a un pasillo acristalado con vidrieras, que se corresponde con uno de los laterales del edificio: una belleza cuando entra el sol.

Pasillo lateral en el Pabellón Central de Sant Pau, Barcelona
Pasillo lateral en el Pabellón Central de Sant Pau

Subes a la segunda planta donde destaca la antigua Sala de actos, hoy Sala Domènec i Montaner, que cuenta con techos de 18 metros de altura y está presidida por el escudo de los Hospiales Reunidos.

Sala Domenech i Montaner en el Pabellón Central de Sant Pau, Barcelona
Sala Domenech i Montaner en el Pabellón Central de Sant Pau

Por último, vuelves al vestíbulo por una escalera maravillosa, decorada con estatuas y grabados, bajo una bonita bóveda revestida de mosaicos.

Escalera del Pabellón Central en Sant Pau, Barcelona
Escalera del Pabellón Central en Sant Pau

Aunque en nuestra opinión el interior es mucho más especial, la fachada central exterior (la visible desde fuera) del Pabellón de Administración también hará que te detengas si pasas por la calle frente a ella. Está planteada como un retablo. En la parte central hay 4 ángeles representando las Virtudes. En los edificios laterales, 10 grandes figuras históricas ocupan sus esquinas. La torre central del reloj alcanza los 62 metros. Y un friso rodea el edificio con mosaicos que relatan varios episodios de la historia del Hospital.

Fachada principal del Pabellón Central en Sant Pau, Barcelona
Fachada principal del Pabellón Central en Sant Pau

En época navideña es posible visitar Sant Pau de una manera diferente, con la iluminación de Navidad Els Llums de Sant Pau. Se trata de una decoración a base de juegos de luces, vegetaciones iluminadas y figuras lumínicas durante un recorrido de kilómetro y medio por el área exterior y los jardines del recinto.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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