Hay veces que te obsesionas con un destino. No tiene por qué ser el más exótico ni el más lejano: simplemente es un lugar al que llevas tiempo (hablamos de años) queriendo ir y que por un motivo o por otro siempre se va postergando. Hasta que decides tomártelo en serio. Y empiezas la labor de monitorización de vuelos. ¡Y los encuentras! ¡¡Y los compras!! Y ya está, ya por fin vas a conocerlo. Pero… oh wait. ¿Y dónde te alojas? ¿Cómo vas a organizarte? ¿Qué vas a ver? Sí, este post va de las ganas que teníamos de conocer Estocolmo y de cómo nos montamos nuestro finde navideño allí.

Vista nocturna de Estocolmo

 

Volamos con Iberia un viernes por la mañana y de regreso el domingo por la tarde: horario perfecto. Los tickets además nos salieron baratísimos, Avios acumulados mediante. El plan empezaba bien… Garantizado el aterrizaje en suelo sueco, había que ver cómo llegar hasta el centro de la ciudad.

Leímos sobre las distintas opciones, aptas para todos los bolsillos, y por aprovechar el tiempo al máximo y por comodidad, nos quedamos con el tren Arlanda Express: 20 minutos del aeropuerto al centro. Su precio es alto: unos 30 euros por trayecto y por pasajero. Peeeeeeero comprando en su web con antelación hay descuentos: los dos billetes ida y vuelta nos salieron solo por 350 SEK (unos 70 euros). El plan continuaba bien. Con el email que te envían con los tickets puedes acceder directamente al tren sin tener que canjearlos por billetes físicos. Para completar nuestra satisfacción, ya en nuestro asientos, nos regalaron un vasito de champán porque este 2017 es el 18º aniversario de la compañía. ¡Tal cual! Llegamos a Estocolmo brindando.

Recepción del Hotel C Stockholm

Precisamente contando con esto, elegimos el hotel justo junto a la estación Central, donde confluyen las líneas de tren, metro, autobús… Literalmente frente a la puerta por la que accedes al Arlanda Express estaba nuestro alojamiento en Estocolmo: el Hotel C Stockholm. No era la opción más barata: 140 euros cada noche en habitación doble con desayuno. Pero su ubicación, las opiniones y las fotos nos convencieron. Tras estar allí, creemos que mereció la pena de sobra. El hotel estaba decorado precioso con motivos navideños. La habitación era amplia, cómoda, silenciosa. Su ubicación nos resultó muy práctica para llegar a todo lo que recorrimos. Y el desayuno buffet era un espectáculo: pocas veces hemos visto tantas opciones, tan variadas y ¡tan ricas! No comimos a mediodía ninguno de los dos días tras los festines con que empezábamos cada mañana.

Ya estamos en el centro de Estocolmo y ya hemos dejado el equipaje en nuestro hotel. ¿Siguiente paso? Directos a por nuestro Stockholm Pass de 48 horas, que se traduce en entradas a más de 60 atracciones de la ciudad, tours por los canales y transporte en bus turístico. Nos salió gratis, cortesía de la Oficina de Turismo de Estocolmo, pero en su web puedes ver las tarifas y adquirirlo: 84 euros el pase de 2 días por adulto (hay opciones para más o menos tiempo). Le sacamos mucho provecho con todo lo que vimos en 48 horas y que te explicamos por aquí.

Sobre todo nos vino muy bien el acceso al bus turístico que proporcionaba el Stockholm Pass: con él llegamos por ejemplo a la isla de los museos o al Ayuntamiento. Moverse por el centro del Estocolmo a pie, no obstante, nos parece muy recomendable; más en Navidad para admirar las luces y decoración en un bonito paseo. Pasar de una isla a otra caminando es perfectamente posible y si eres de los que no se cansa andando, al final puedes usar el transporte público lo justo.

Lo malo en nuestro caso fue que en invierno, cuando estuvimos, la circulación de ferrys es más limitada: no pudimos aprovechar el transporte en barco que habíamos leído como fundamental en esta ciudad, por tanto, y nos movimos más por tierra. Y bajo tierra. Coger el metro en Estocolmo es obligatorio. No puedes perderte sus estaciones decoradas con mucho arte. No importa si no necesitas llegar a este o aquel punto: aquí el metro se coge por placer.

Estación de metro Stadion en Estocolmo

Y cubiertas las necesidades viajeras básicas (transporte, alojamiento, visitas) toca preocuparse de las necesidades vitales básicas: ¿dónde cenamos? Mira que nos gusta lo de probar restaurantes por el mundo pero esta vez reconocemos que no estudiamos previamente y nos presentamos al examen improvisando.

La primera noche elegimos Jensens Bøfhus por dos motivos: uno, cercanía al hotel, y dos, lo vimos lleno de suecos y lo interpretamos como una buena señal. Es una cadena danesa de restaurantes con carnes a la parrilla fundamentalmente. Nos pareció más que correcto: los platos estaban buenos y el precio salió como similares cadenas que puedes encontrar en el centro de Madrid.

La segunda noche buscábamos un lugar por Gamla Stan y que fuese local: gracias al blog de La gran escapada, dimos con Café Sten Sture. El restaurante es muy curioso pues está construido en lo que fue una antigua prisión allá por el siglo XVIII y se conservan las paredes y cuevas laberínticas, donde ahora están las mesas para disfrutar de su comida. Hay platos locales (las famosos albóndigas suecas, obligatorias de probar) y también opciones internacionales para jugar sobre seguro (sandwiches y pizzas).

No obstante, como te comentábamos en nuestro anterior post, nos quedamos con ganas de probar alguno de los muchos restaurantes que vimos durante nuestro paseo por la isla hipster de Södermalm, así que ahí te dejamos la idea por si quieres aprovecharla.

Y por último, el bonus track. En el Hotel C Stockholm se encuentra el Ice Bar de la ciudad, que presume además de ser el primero permanente del mundo. Teniéndolo tan a mano y pudiendo entrar con descuento además, nos pareció imperdonable no probarlo. Nunca habíamos estado en uno de estos bares de hielo y como plan tonto para una noche, reconocemos que fue muy divertido. Si no te vas a alojar en el hotel donde está, reserva con antelación la entrada en su web para garantizarte el acceso también con rebaja.

Como siempre, para que no te pierdas, te dejamos un mapa con todas las direcciones y ubicaciones: ¡Estocolmo te espera!

Pinchando en el icono superior a la izquierda, puedes desplegar las distintas capas del mapa y acceder a la que más te interese. En este caso, la de Alojamiento, Transporte, Restaurantes.
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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

5 Comment on “Guía de viaje de Estocolmo

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