Suiza siempre está en primeras posiciones de los rankings de países con nivel más alto de renta per cápita y demás índices económicos que avalan la buena salud del bolsillo de sus habitantes. El bolsillo de los viajeros, en cambio, teme justamente lo contrario y quedarse tiritando tras una visita al país alpino.

Como primer acercamiento, pasamos un fin de semana en Ginebra precisamente por dar con unos vuelos baratos (estos al menos no nos iban a romper el presupuesto). Pero, oh sorpresa, descubrimos que se puede disfrutar de multitud de planes en esta ciudad sin gastar un solo euro. Nosotros somos gastizos por naturaleza y nos cuesta bastante eso de ahorrar viajando, así que es especialmente meritorio que lográsemos gastar tan poco en Ginebra.

1 – Transporte

Primer gran descubrimiento: llegar del aeropuerto a Ginebra ¡es gratis! En la sala de recogida de equipajes, justo a la izquierda de la puerta de salida, hay una máquina donde puedes recoger tu ticket que te permite utilizar cualquier medio de transporte ginebrino sin coste durante 80 minutos. La forma más rápida de llegar al centro es en tren: cualquiera de los que circulan por el aeropuerto para en la Estación Central y el trayecto es cortísimo, apenas 10 minutos.

¿Y una vez en Ginebra, expirados esos 80 minutos, ya para explorar la ciudad? Pues también el transporte es gratis. Eso sí: debes alojarte en un hotel, albergue o camping. Allí te entregarán la Geneva Transport Card y podrás utilizar durante tu estancia cualquier medio de la red de transporte pública de Ginebra totalmente gratis (bus, tren y barco).

Nosotros sí tuvimos que pagar por el transporte pero a cambio tuvimos alojamiento gratis al hacer uso de la plataforma de intercambio de casas Home Exchange. Nos quedamos en el piso de una familia situado junto a la Estación Central de tren, ideal para conectar con el aeropuerto, y a solo 10 minutos a pie del centro. La casa era agradabilísima, en una comunidad con patio y jardines comunes, y sus dueños fueron más que amables. Experiencia de 10.

Parada de tranvía en Ginebra
Parada de tranvía en Ginebra

2 – Free Tour

Cada vez somos más aficionados a las visitas guiadas gratuitas cuando visitamos ciudades europeas: nos parecen una forma estupenda de tener un primer acercamiento y nos sirve de base para luego recorrer más en profundidad por libre. En Ginebra existe una compañía que oferta dos opciones: por el casco histórico y por el barrio internacional donde se ubican las sedes de la ONU, la Cruz Roja, la OMS, etc. Los tienes con varios horarios disponibles y en distintos idiomas. Nosotros hicimos el primero, en español, y nos gustó mucho. Como siempre, aunque no hay un precio pactado previo, si el tour te ha parecido adecuado, sí debes pagar al guía (10 euros por persona es una tarifa aceptable).

3 – Reloj de flores

O también llamado Horloge Fleurie es, junto al Jet d’eau (del que hablaremos más adelante), uno de los iconos más reconocibles de Ginebra. ¡Y verlo es gratis! Está situado en el Jardín Inglés, que también merece un paseo, su diámetro mide 5 metros y está decorado con 6.500 coloridas flores que van renovando estacionalmente, cambiando así el diseño resultante. Existe desde 1.955 como símbolo de la prestigiosa industria relojera suiza y su configuración horaria está controlada por satélite. ¡Precisión suiza!

Reloj de flores en Ginebra
Reloj de flores en Ginebra

4 – Lago Lemán

El Lago Leman es el más extenso de Europa Occidental. Ginebra se extiende a lo largo de sus orillas y de las del río Ródano que lo atraviesa. Gran parte de la ciudad está por ello formada por paseos y puentes en torno a lago y río. Recorrerlos tranquilamente es una gran opción. Además siempre tendrás como acompañantes a los cisnes y patos que habitan en sus aguas. Especialmente recomendable es cruzar el Puente Mont Blanc que conecta ambas orillas del lago para visitar así ambos lados del mismo y el paseo que parte del embarcadero de Molard hacia el puente de Bergues en la rivera izquierda del Ródano, con columpios de telas, asientos de madera y plantas y macetas a distintas alturas.

Cisne nadando en el lago Leman en Ginebra
Cisne nadando en el lago Leman en Ginebra

5 – Jet d’eau

¡Ay va qué chorrazo! Esto es lo primero que te viene a la mente cuando ves en funcionamiento esta ¿fuente? situada en la unión del río Ródano con el lago Lemán. Dos bombas lanzan 500 litros de agua por segundo a una altura de 140 metros, generando así un enorme chorro de agua visible, literalmente, desde cualquier punto de Ginebra. Aunque actualmente bombea agua del lago y su uso es meramente decorativo y turístico, en origen se usaba como válvula de seguridad de la red hidráulica municipal. Está en funcionamiento durante todo el día, noches incluidas en los meses de primavera a octubre, contando además con una colorida iluminación nocturna.

Jet d'eau en el lago Leman, Ginebra
Jet d’eau en el lago Leman, Ginebra

6 – Barrio histórico

El casco antiguo de Ginebra merece más de un paseo y de dos. Muy bien conservado, el más extenso de Suiza, cuenta con bonitas plazas y calles además de interesantes tiendas de arte y muchos cafés y restaurantes. Lo recorrimos como parte del free tour y también por libre. Destacan la torre Molard, justo en el límite entre el barrio histórico y la zona nueva, la agradable Plaza Bourg de Four, con su bella fuente y varias terrazas, la Rue de l’Hôtel de Ville, que desemboca en el edificio gótico del Ayuntamiento, y la Grand Rue, la calle peatonal principal. Las dos construcciones más emblemáticas del centro histórico son la Catedral y la Maison Tavel, de las que hablamos en los siguientes puntos.

Zona del Ayuntamiento en el centro histórico de Ginebra
Zona del Ayuntamiento en el centro histórico de Ginebra

7 – Catedral de San Pedro

Aunque de estilo gótico de base, la Catedral ginebrina es una amalgama de distintas líneas arquitectónicas debido a que su construcción se prolongó durante varios siglos desde que se comenzó allá por el 1.160. Su interior puede visitarse gratis y es sobrio, como corresponde a la que fue adoptada como bastión de Calvino en su Reforma protestante: se conserva de hecho la silla de madera en la que éste aguardaba su turno para dirigirse a los fieles. La estancia más bella de la Catedral es la Capilla de los Macabeos, con pinturas góticas, y también se puede ver sin coste.

Sí hay que abonar entrada para subir a sus torres y disfrutar de una completa vista 360º sobre la ciudad (5 francos) o para visitar los restos arqueológicos de la basílica romana del siglo IV sobre la que se construyó la Catedral (8 francos).

Free tour en Ginebra: Capilla de Macabeos en la Catedral de San Pedro
Free tour en Ginebra: Capilla de Macabeos en la Catedral de San Pedro

8 – Maison Tavel

Es la casa privada más antigua de la ciudad, construida en el sligo XII pero con varias reconstrucciones posteriores. El edificio resultante es una mezcla de fuerte y palacio, bastante curioso, en el que destaca su torre circular (casi como de cuento). Hoy en día es un museo sobre la historia de la ciudad, de acceso gratuito, y en la última planta guarda una gran maqueta en 3D de cómo era Ginebra en 1850, cuando aún conservaba sus murallas.

Maqueta 3D de Ginebra en la Maison Tavel
Maqueta 3D de Ginebra en la Maison Tavel

9 – Paseo de Treille

Esta pasarela ubicada en el límite sur del centro histórico, entre éste y el Parque de los Bastiones, hace las veces de balcón con vistas a las montañas Jura y Salève que rodean Ginebra. Es famoso además por dos hechos. Uno, tener el banco supuestamente más largo del mundo, de 120 metros de longitud (título por lo visto disputado con muchos otros). Y dos, por encontrarse ahí el castaño «oficial» cuyo florecimiento marca el inicio de la primavera.

10 – Parque de los Bastiones

El parque urbano más grande de Ginebra está en el lado sur del centro histórico. Además de suponer un agradable paseo, alberga 6 juegos gigantes de ajedrez (según nos dijeron los domingos por la mañana los locales echan sus partidas allí) y el Monumento Internacional de la Reforma, también llamado Muro de los Reformadores. Son varias estatuas con los personajes más destacados de la Reforma religiosa que se impulsó en el siglo XVI desde Ginebra, con Juan Calvino a la cabeza.

11 – Baños de Paquis

La playa de Ginebra está situada en la orilla occidental del lago Leman, en el barrio de Paquis. No hay arena pero sí una pequeña orilla de piedras, varias plataformas de madera, trampolines y unas maravillosas vistas de la ciudad y del Jet d’eau. De septiembre a mayo el acceso es gratuito; el resto de meses, cuando la meteorología es mejor, hay que pagar 2 francos suizos para entrar. Merece la pena abonar este precio, no tan alto al fin y al cabo, para disfrutar del ambiente festivo. Fuimos un sábado por la tarde con sol y estaba lleno de ginebrinos de todas las edades. Además, aquí se encuentra el restaurante La Buvette des Bains con los precios más populares que vimos en la ciudad (es más similar a nuestro concepto de chiringuito de playa en realidad).

Baños de Paquis: la playa de Ginebra
Baños de Paquis: la playa de Ginebra

12 – El CERN

La Organización Europea para la Investigación Nuclear, CERN en sus siglas francesas, tiene su sede en las afueras de Ginebra, a un paseo en tranvía desde el centro de la ciudad. Se puede conocer sus instalaciones, con dos exposiciones gratuitas, y apuntarse a una visita guiada también sin coste. Aprovechar el viaje a Ginebra para acercarse aquí nos parece una oportunidad interesentísima y por ello escribimos un post con toda la información para visitar el CERN.

Escultura Wandering the immeasurable y Globo de Ciencia e Innovación en el CERN
Escultura Wandering the immeasurable y Globo de Ciencia e Innovación en el CERN

13 – Plaza de las Naciones

No nos dio tiempo en nuestra corta escapada de fin de semana a llegar a esta Plaza, pero conocerla es otra de las actividades que puedes realizar gratis. Se trata del corazón de la Ginebra más internacional, la que acoge las sedes oficiales de importantes instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional del Trabajo, etc. En ella se encuentra la icónica «Silla rota», una escultura enorme de una silla con sólo 3 patas que representa los daños causados por las minas antipersona y simboliza la oposición a la guerra.

Aunque recorrer esta zona es gratis, si quieres conocer la ONU por dentro debes hacerlo reservando una visita guiada que sí tiene un coste de 15 francos suizos.

Como siempre, te dejamos un mapa con la ubicación de todos los lugares mencionados. ¿Nos falta alguno? ¿Conoces otros planes gratuitos que se pueden hacer en Ginebra?

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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