La primera parada de nuestro itinerario por Cuba, una vez que recogimos el coche de alquiler y salimos de La Habana tras 3 días, fue Cayo Levisa. Cuando organizamos el viaje dudamos si incluir una noche allí o no: otra opción muy habitual es hacer una excursión de un día desde Viñales. Nos hablaron tan bien del destino que finalmente lo decidimos así. No solo fue un acierto sino que nos habríamos quedado alguna noche más…

Los Cayos son pequeños islotes, en torno a la isla grande de Cuba, famosos por sus bellísimas playas de fina arena y aguas transparentes (sí, las típicas postales del Caribe que a todos nos vienen a la mente). Hay muchos Cayos, de distintos tamaños, con variados niveles de servicios, accesibles por carretera o no, super turísticos o más remotos… Pero todos son destinos deseados, tanto para descansar en sus playas como para practicar deportes acuáticos.

El único modo de llegar a Cayo Levisa, de tan solo 2.5 kilómetros cuadrados de superficie, es en un ferry que parte del pequeño puerto de Palma Rubia, un barco con 3 servicios diarios de ida y otros 3 de vuelta. Solo esto da idea ya del tipo de lugar que es: alejado, paradisíaco, tranquilo. Si encima le sumamos que solo hay un hotel en la isla y que la carretera para llegar hasta Palma Rubia no es la mejor del mundo, puedes imaginar la sensación de estar aislados de todo que pudimos sentir.

Estrella de mar vista en Cayo Levisa, Cuba
Estrella de mar vista en Cayo Levisa

Por el mal estado de la vía, tardamos algo más de las 3 horas indicadas por Google Maps en cubrir el recorrido desde La Habana y llegamos por los pelos al ferry. Los horarios de ida son a las 10.00, a las 14.00 y a las 18.00; los servicios de vuelta, a las 9.00, a las 12.30 y a las 17.00 (no son excesivamente puntuales, todo sea dicho). Cada trayecto dura aproximadamente media hora y tiene un coste de 15 CUC, aunque si te alojas en el hotel está incluido en el precio de la habitación. El coche se puede dejar con toda tranquilidad en el parking del puerto, a cambio de 2 CUC por noche.

Como ya te contamos en nuestra guía de alojamientos en Cuba, el hotel de Cayo Levisa fue de nuestros favoritos. Está formado por 60 cabañas de madera, conectadas por pasarelas elevadas a escasos metros de la costa. El ferry llega directamente aquí. Si haces la excursión con ida y vuelta en el día desde Viñales, también pasarás por él. El alojamiento incluye pensión completa (desayuno, comida y cena) y en la recepción puedes consultar y apuntarte a las diversas actividades de snorkel, kayak, cruceros, etc. que ofertan. Sorprendentemente, pese a lo remoto del lugar, la conexión a Internet funciona estupendamente en las zonas comunes  (recuerda nuestros consejos sobre cómo funciona el WiFi en Cuba). Dado el reducido número de habitaciones disponibles conviene reservar con bastante antelación en este hotel, especialmente si se viaja en temporada alta.

Y una vez en Cayo Levisa, ¿a qué te dedicas? Tienes kilómetros para pasear por la orilla de su costa, nos cansamos de andar sin llegar a ver hasta dónde podíamos continuar. Por supuesto, puedes darte todos los baños que quieras y nadar a tu antojo. El agua, al menos cuando estuvimos nosotros, estaba totalmente en calma, a buena temperatura y limpísima. Llévate las gafas de buceo y seguro que tendrás entretenimiento extra.

En el hotel puedes alquilar un kayak o un patín acuático si quieres adentrarte más en el mar por tu cuenta, apuntarte a un crucero al atardecer o a un paseo en barco por el lado contrario de la isla. Todas estas alternativas son de pago. Gratuitas, incluidas en el alojamiento, hay otro tipo de actividades que se desarrollan en las áreas comunes, como bailes y talleres.

Recomendamos cien por cien el crucero para bucear en la barrera de coral que organiza el club náutico de Cayo Levisa y puede reservarse en el hotel. Sale diariamente a las 11, dura unas 3 horas y tiene un coste de 18 CUC por persona, material de snorkel incluido. Los arrecifes frente a la costa de Cayo Levisa forman parte de la barrera coralina de Los Colorados, una de las mayores del mundo. Si cuentas con certificado de buceo, también puedes alquilar el equipo en el centro de buceo y hacer inmersiones.

Bien es cierto que incluso desde la propia orilla de la playa puedes llegar a ver estrellas de mar y rayas, ¡de hecho nosotros las vimos! Pero aún así creemos que la experiencia de nadar entre tantos peces de colores y corales gracias a tomar ese crucero acabó siendo de lo mejor del viaje en Cuba.

Amanecer en Cayo Levisa, Cuba
Amanecer con raya incluida, Cayo Levisa

Tras 24 horas en el paraíso, tomamos el último barco de vuelta a las 17.00, recuperamos el coche de alquiler y volvimos a la carretera. Siguiente parada, Viñales.

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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