Nuestra primera vez. No solo en Cuba (que también). La primera vez que un viaje nos elige a nosotros en vez de ser al revés. Hace casi un año nos presentamos a un concurso para bloggers de viajes organizado por la aerolínea Evelop ¡y ganamos! El premio: unos billetes de avión para viajar a Cuba en la fecha que eligiésemos (super premio). Y así empezó todo.

Hemos de reconocer que Cuba nunca había estado en primeras posiciones de nuestros sueños viajeros. Era un destino que me atraía más a mí que a Diego y, dado que la lista de viajes en que ambos sí coincidimos nos da para una vida, nunca lo habíamos considerado en serio. Hasta que Evelop nos lo puso en bandeja.

Por si fuera poco, gracias a la aerolínea, conocimos a la agencia de viajes especializada en Cuba Onlinetours que se ofrecieron a ayudarnos a organizar el viaje e incluso proveernos de alojamiento para el mismo. Conclusión: Cuba quería que la conociésemos y no íbamos a rechazar tal invitación.

Cuándo viajar

La selección de las fechas del viaje vino determinada en primer lugar por las bases del concurso que ganamos para los billetes de avión, que excluían la temporada alta de verano. Esto no suponía gran problema para nosotros: rara vez viajamos en la estación estival.

En realidad en Cuba hay buen tiempo todo el año, con un promedio de 200 días de sol y temperatura media de 25 grados. Si bien debes tener en cuenta que mayo suele ser lluvioso y que de agosto a noviembre hay cierto riesgo de huracanes. Si hablamos de precios, la temporada alta (más cara) es en primer lugar durante el verano, seguido de Navidades y Semana Santa por las vacaciones europeas.

Investigando un poco más leímos que de diciembre a abril son fechas muy recomendables para visitar Cuba: precio medio, buenos pronósticos meteorológicos, sin amenaza de huracanes. Y en 2019 Semana Santa caía en abril así que, una vez más en este viaje, la suerte se ponía de nuestra parte: del 10 de abril al 24 de abril conoceríamos la isla.

A la postre, nos alegramos mucho de haber elegido esta fecha, sobre todo por razones meteorológicas. Hizo calor, pero soportable, e incluso con noches frescas. En verano las temperaturas son más altas y durante las horas centrales del día debe de ser difícil pasear. Además, de mayo a octubre es la época de lluvias y zonas como Viñales o Topes de Collantes tienen más restringidos sus accesos y rutas.

Otra casualidad inesperada: este 2019 se celebra el 500 aniversario de la fundación de La Habana. Aunque la fecha oficial es en noviembre, ya desde 2018 se llevan realizando actividades y proyectos de recuperación arquitectónica de la ciudad con motivo de esta celebración.

Vídeo promocional del 500 Aniversario de La Habana

Visado

Para viajar por Cuba es requisito imprescindible contar con visado: debes tener este documento, también conocido como tarjeta turística, antes de tu vuelo de llegada, pues se te requerirá para entrar, y conservarlo hasta tu salida del país. Su validez es de 30 días y solo permite realizar actividades turísticas en la isla. Para obtenerlo debes tener pasaporte en vigor y abonar las tasas, que son de 22 euros. Ojo, siempre que no vueles desde EEUU, en cuyo caso el coste asciende a los 120 euros.

La forma más rápida y eficaz de conseguir tu visado es a través de la web de Onlinetours: puedes hacer la gestión online y ellos se encargan de enviarte el documento a la dirección que indiques cobrando los correspondientes gastos adicionales de envío. No obstante, cuentan con oficina en Madrid, Barcelona y Las Palmas, con lo que puedes pasarte presencialmente a recogerlo y así ahorrarte este coste, como es nuestro caso.

Seguro de viaje

Es obligatorio contar con un seguro de viaje que cubra los gastos médicos en caso de enfermedad o accidente durante la estancia en Cuba. Lo cierto es que, en general, siempre recomendamos viajar asegurado, para evitar posibles quebraderos de cabeza y sobrecostes, así que estamos muy a favor de este requisito.

Atardecer en el Valle de Viñales, desde la terraza del hotel Los Jazmines
Atardecer en el Valle de Viñales, desde la terraza del hotel Los Jazmines

Transporte

Lógicamente la única forma de llegar a Cuba es en avión y la aerolínea Evelop ya nos había asegurado este trámite. Pero, una vez allí, ¿cómo nos moveríamos? Porque en nuestras dos semanas esperábamos recorrer diferentes puntos de la geografía cubana.

Como en prácticamente todos nuestros grandes viajes anuales, la única solución para poder ir por libre y a nuestro ritmo es alquilar un coche. Tenemos una larga lista de road trips a nuestra espalda y nos encanta viajar de este modo. En Cuba, sin embargo, resulta algo más complicado y, sobre todo, caro: hay pocos automóviles y el alquiler de un coche básico con seguro ronda los 80 – 100 euros diarios. Sin embargo, para nosotros ese precio está más que justificado por las ventajas en cuanto a tiempo y libertad de recorrido que nos da. Una vez más, Onlinetours nos ha facilitado este servicio durante los 10 días que dispondremos del automóvil.

¿Y cómo es conducir por Cuba? En general las carreteras en la parte central y occidental son más que correctas., La autopista principal que recorre la isla está en muy buen estado; otras vías secundarias están menos cuidadas con lo que puedes encontrar baches y el firme en mal estado y conviene bajar la velocidad. Además, hay que tener en cuenta que, en todos los casos, compartirás asfalto con coches de caballo e incluso bicicletas, lo que exige redoblar la atención. No obstante, haremos un post explicando todos los detalles del alquiler de coche y la conducción en Cuba.

El coche privado no es la única manera de desplazarse por Cuba. Existe una red de autobús estatal que cubre las principales ciudades y puntos turísticos, Viazul, y también se pueden contratar transportes colectivos. Los compañeros bloggers de Con botas y mochila y Viajar y otras pasiones lo hicieron así y seguro que sus consejos te son muy útiles si prefieres moverte de este modo.

Itinerario

Hay muchos consejos útiles para organizar un itinerario, pero el primer requisito básico que debes tener en cuenta es: ¿qué lugares o experiencias quiero vivir en este destino? Con esta respuesta, ya puedes empezar a planificar. Porque el viaje resultante será muy distinto si, por ejemplo, quieres sol y playa que si, por el contrario, te vas a centrar en conocer ciudades.

Aunque la dimensiones cultural e histórica de Cuba son imposibles de obviar y suponen en realidad lo más conocido de la isla, a nosotros siempre nos atraen los destinos de naturaleza, así que nos propusimos combinar ambos aspectos en este viaje.

Todo es cuestión de informarse y de repente descubrimos que Cuba alberga muchísimos parques y reservas naturales. Es la isla más grande del Caribe y tiene unas características geológicas particulares que han derivado además en una gran diversificación: cuevas, bosques, humedales… Hay más de 100 especies de aves endémicas de la isla y además es parada para muchas otras migratorias, lo que la convierte en un gran destino para la observación de aves. Por si fuera poco, está considerada como el mejor lugar del Caribe para hacer snorkel y buceo por la claridad de sus aguas, el buen estado de sus arrecifes de coral y la existencia de muchísimos puntos de inmersión.

Cascada en el Nicho, en la sierra Escambray de Cuba
Cascada en el Nicho, en la sierra Escambray de Cuba

Así pues, a las tradicionales visitas a las ciudades coloniales, como La Habana, Cienfuegos o Trinidad, y a las imperdibles playas cubanas, añadimos varios de estos espacios naturales.

El tiempo y el transporte son los otros dos factores determinantes a la hora de decidir el itinerario. Dos semanas no dan para conocer toda Cuba, eso está claro. Hay que elegir y nos centraremos en las zonas más conocidas y con mejores infraestructuras de la isla (occidente y centro).

En base a todo esto, nuestro recorrido fue el siguiente:

  • Día 1. Llegada a La Habana y primera de las 4 noches que pasaremos en la capital cubana. Sin tiempo para ver nada, simplemente para acomodarnos en el hotel.
  • Días 2, 3 y 4. Dedicamos tres días completos a La Habana para recorrerla a fondo. Tiempo suficiente para conocer los puntos más destacados de la ciudad y para empezar a tomarle el puso a la gran capital cubana.
  • Día 5. Recogimos el coche de alquiler que nos acompañó el resto del viaje y nos dirigimos hacia el puerto de Palma Rubia para tomar un ferry que nos llevó a Cayo Levisa, donde pasamos una noche. El coche se quedó en el parking del puerto y nosotros llegamos en barco a un auténtico paraíso de arena blanca, agua cristalina y vida marina.

Los Cayos son pequeños islotes, en torno a la isla grande de Cuba, famosos por sus bellísimas playas de fina arena y aguas transparentes (sí, las típicas postales del Caribe que a todos nos vienen a la mente). Hay muchos Cayos, de distintos tamaños, con variados niveles de servicios, accesibles por carretera o no, super turísticos o casi inexplorados… Durante nuestro viaje conocimos dos, muy diferentes entre sí: Cayo Levisa, solo accesible por barco, con un solo hotel en toda la isla y famoso por sus paisajes casi intactos, y Cayo Santa María, el más grande, unido por carretera y con multitud de servicios, instalaciones y actividades.

Atardecer en Cayo Santa María, Cuba
Atardecer en Cayo Santa María, Cuba
  • Día 6. Realizamos una excursión para hacer snorkel en el arrecife de coral que rodea a Cayo Levisa, paseamos y descansamos en su playa, tomamos el barco de vuelta a la isla y condujimos hasta Viñales, llegando a tiempo para disfrutar de su atardecer.
  • Día 7. Jornada para recorrer el Valle de Viñales: sus paisajes verdes, las plantaciones de tabaco, la Cueva del Indio, los famosos mogotes con su mural de la Prehistoria…
  • Día 8. Día de mucha carretera: de Viñales a Playa Larga, donde dormimos esa noche. El objetivo era conocer la Ciénaga de Zapata, importante espacio natural y reserva de la Biosfera, con el mayor humedal del país y con muchos puntos de inmersión de buceo para observar arrecifes coralinos. Llegamos ya adentrada la tarde con lo que solo pudimos recorrer la zona en coche y darnos un baño en la Cueva de los Peces.
  • Día 9. Continuamos camino hacía la cercana Cienfuegos, la «Perla del Sur» de Cuba, donde hicimos una breve parada para conocer esta bella ciudad colonial de estilo francés. Pasamos la tarde en el Nicho, una zona natural, prácticamente en medio de una selva, con cascadas y pozas de agua, ¡nos encantó! Y llegamos a Trinidad, donde pasamos la primera de 3 noches.
  • Día 10. Lo dedicamos a conocer Trinidad, ciudad Patrimonio por la UNESCO, de la que te contamos más en este post, bellísima con sus casas coloniales de colores. Y el cercano Valle de los Ingenios, donde las antiguas plantaciones de azúcar le dieron su riqueza a esta zona.
  • Día 11. Nos desplazamos hasta el espacio natural Topes de Collantes, donde hicimos una ruta llamada Vegas Grandes que culminamos bañándonos bajo una cascada. Por la tarde, visitamos Playa Ancón, para regresar a Trinidad y disfrutar de nuestra última noche en sus bares con música en directo.
  • Días 12 y 13. Cuarenta y ocho horas de relajación, playa y sol en el Cayo Santa María, solo interrumpidos por una excursión para hacer snorkel en su barrera de coral que disfrutamos muchísimo.
  • Día 14. Remoloneamos las últimas horas en la playa de Cayo Santa María antes de retomar la carretera por varias horas con destino final La Habana.
  • Día 15. Tras nuestra última noche en Cuba, aprovechamos la mañana paseando en La Habana y por la tarde tomamos el avión de vuelta a Madrid.

Alojamiento

Las opciones de alojamiento en Cuba van desde super resorts de lujo con todas las facilidades y estrellas que te puedas imaginar (generalmente en los destinos de playa como Varadero o los Cayos) hasta campings (o campismos) básicos, pasando por hoteles de rango medio y alquileres de pisos privados. Consecuentemente los presupuestos varían ampliamente entre estas alternativas.

Pero si hay una opción que llama la atención por encima de todas ésa es la de las casas particulares. Como su propio nombre indica, son residencias de cubanos en los que puedes alojarte: bien en una habitación junto con la familia propietaria, bien en una casa completa solo para ti. Hay de todos los tipos y precios por tanto. La principal ventaja radica en conocer de primera a mano el día a día de los cubanos, pudiendo así desarrollar una relación más personal con ellos.

Por las características del recorrido que hicimos en Cuba combinamos prácticamente todas las opciones: hoteles tradicionales en La Habana y Viñales, casas particulares en Playa Larga y Trinidad, una cabaña en la playa en Cayo Levisa e incluso un resort de lujo en Cayo Santa María. Aquí te contamos en detalle cómo fueron todos nuestros alojamientos en Cuba.

Y así organizamos nuestro gran viaje, en el que disfrutamos de grandes momentos. Si también tienes preguntas sobre el transcurso del viaje en Cuba, como la moneda, la conexión a Internet o la seguridad del país, en este post te dejamos algunos consejos. El resto ¡os lo iremos contando con todo lujo de detalles en blog próximamente!

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

2 Comment on “Organizando el viaje a Cuba

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