Para recorrer y conocer a fondo un país, siempre que sea posible, creemos que lo mejor es ir por libre. Tenemos una larga lista de road trips a nuestra espalda y nos encanta viajar de este modo, así que fue nuestra primera opción para movernos por Cuba desde el principio.

Sin embargo, hemos de reconocer que a nivel económico es casi un lujo: hay pocos automóviles en el país y el alquiler de un coche básico con seguro ronda los 80 – 100 euros diarios. Para nosotros ese precio está más que justificado por las ventajas en cuanto a tiempo y libertad de recorrido que nos da, pero por supuesto, es una elección personal. Si para ti también lo está, debes reservar con antelación: ten en cuenta lo ya explicado de que hay pocos autos con lo que corres el riesgo de quedarte sin ninguno si esperas a estar allí.

Como con los alojamientos en Cuba, el servicio de alquiler para los 10 días que dispusimos de automóvil nos los gestionó la agencia de viajes Onlinetours y fue con la empresa Transtur.

Un coche clásico, almendrón, circulando por La Habana, Cuba
Un coche clásico, almendrón, circulando por La Habana

El coche que nos proporcionaron era un Renault Sandero, automático, de gasolina y en buen estado a grandes rasgos: tenía algún daño en la carrocería y una de las ruedas era de repuesto. En cualquier caso, funcionó de maravilla de principio a fin. Nos lo entregaron con el tanque lleno y cobraron ese coste por anticipado, 60 CUC, lo que significaba que podíamos devolverlo con el depósito vacío. Además, se quedaron 150 CUC a modo de fianza hasta comprobar que lo retornábamos sin daños. Por tanto, a la recogida del coche tuvimos que entregar 210 CUC adicionales a lo ya pagado por el alquiler. Aunque era posible abonar esta cantidad con tarjeta, es mejor hacerlo en efectivo para facilitar la devolución posterior del dinero.

En Cuba existen únicamente dos tipos de gasolina: la normal y la especial. La diferencia está en el número de octanos que tiene cada una y para los coches de alquiler debe usarse la especial, de más alto octanaje. No es barata precisamente: 1,20 CUC por litro (precio de España prácticamente). Hay muchas gasolineras en Cuba, incluso en pequeños pueblos por donde pasan las carreteras, no es problema encontrarlas. Eso sí: lo aconsejable es buscar una cuando tienes ya el depósito medio vacío porque, aunque, como decimos, hay muchas, no siempre tienen gasolina especial (en ocasiones hay problemas de abastecimiento en el país). Una de las veces que fuimos a recargar, tuvimos que ir a 3 gasolineras hasta encontrarla.

Es muy importante conservar el contrato de alquiler que te entregan al recoger el coche, pues es la única documentación oficial con que cuentas. En caso de que te pare la policía, es el documento que tendrás que mostrar. Solo pueden ir al volante las personas que consten como conductores en el contrato: de lo contrario la policía puede retirarte el auto y la agencia se quedará con los 150 CUC que pagaste de depósito. Y obviamente, sí, cobran por cada conductor adicional que se indique.

Como ya te comentamos en nuestro otro post con consejos generales para viajar por Cuba, es muy frecuente ver policía en las carreteras, sobre todo de zonas turísticas. Nunca nos detuvieron, pero sí vimos que paraban otros coches con frecuencia (casi siempre de cubanos, todo sea dicho). No obstante, si te multan por alguna infracción, ésta no se abona en el momento al agente, sino que lo deja anotado en el contrato de alquiler para que luego gestiones el pago con la agencia, que simplemente lo descontará del depósito que dejaste. A tener en cuenta que el importe de las multas solo puede ser de 20, 40 o 60 CUC, no otras cantidades.

Edificio Bacardi en La Habana, Cuba
Edificio Bacardi en La Habana, Cuba

Por último, el seguro a todo riesgo tiene truco: no cubre la rotura o el robo de ruedas que tendrías que asumir tú en caso de una de estas eventualidades. No es ninguna tontería, porque algunos tramos de carreteras están llenos de agujeros y en bastante mal estado, con lo que conviene ser precavido y circular muy despacio para no dejarte una rueda en uno de los socavones. Igualmente nos comentaron que a veces por las noches robaban neumáticos de los coches, con lo que debíamos asegurarnos de dejarlo aparcado en algún parqueo (parking) o lugar controlado.

Otro obstáculo para terminar con las ruedas sanas y salvas si vas a la zona de la Bahía de Cochinos son los cangrejos. Entre abril y julio la vía que une Playa Larga y Playa Girón es testigo de una numerosísima migración de cangrejos rojos, que cada año se desplazan de la zona boscosa al mar y viceversa para aparearse. La carretera, construida paralela a la costa, a escasos metros de la misma, pilla justo en medio de su camino. Hemos visto fotos y vídeos en que prácticamente no se ve el asfalto por la marea roja de cangrejos y muchísimos mueren aplastados por los coches. Sus tenazas son grandes y fuertes con lo que pueden pinchar un neumático perfectamente. Las franjas del día más peligrosas son temprano por la mañana y en las horas del atardecer, es decir, cuando baja la temperatura. La tarde que llegamos a Playa Larga encontramos bastantes cangrejos pero pudimos esquivarlos más o menos. A la mañana siguiente había ya muchos más y tuvimos que dar la vuelta para tomar una vía alternativa.

¿Y cómo es conducir por Cuba? En general las carreteras en la parte central y occidental son más que correctas. Según nos dijeron, las del área oriental están peor, pero nuestro itinerario no llegó hasta allí. La Autopista Nacional conecta La Habana con Viñales, al oeste, y llega hasta Santa Clara por el este. Está en buen estado y puedes circular a 100 kilómetros por hora perfectamente, siempre respetando las zonas donde el límite baja y así está indicado. El resto son vías secundarias (equivalentes a nuestras carreteras nacionales y regionales) que suelen estar menos cuidadas con lo que puedes encontrar baches y el firme en mal estado y conviene bajar la velocidad. En este sentido, la peor que recorrimos fue la vía que lleva a Palma Rubia para coger el ferry a Cayo Levisa. Y la carretera más difícil, por curvas y cambios de elevación, la del Nicho.

Además, hay que tener en cuenta que, en todos los casos, compartes asfalto con peatones, coches de caballo o bicicletas, lo que exige redoblar la atención. Incluso en la autopista ocurre. Aquí además hay áreas donde muchísimas personas se sitúan para pedir que les lleves, a veces invadiendo la vía por la que circulan los coches. Sí, en la autopista también.

La iglesia de San Francisco, vista desde la Plaza Mayor de Trinidad
Carruaje de caballos en el centro de Trinidad

Mención aparte merece el famoso pedraplén: la carretera construida sobre el mar que conduce a los Cayos del norte, una obra de ingeniería orgullo de los cubanos. Cobran 2 CUC por su uso y para acceder debes mostrar el pasaporte. En cuanto a circulación y conducción es una vía más; en cuanto a los paisajes y el mar que ves a tu alrededor desde el coche, es una sensación diferente.

Con un poco de sentido común y siendo consciente de todos estos consejos, creemos que es una buena experiencia y podemos decir que nos gustó mucho conducir por Cuba. Afortunadamente no tuvimos ningún percance y disfrutamos enormemente de los paisajes que fuimos encontrando. Fue un auténtico placer pasar por carreteras rodeadas de palmeras o que parecían llevarnos al corazón de una selva. Nuestros 1.902 kilómetros en total allí lo avalan.

Necesitarás mapa y estar atento a la señales para encontrar las direcciones en Cuba. Si, como para nosotros, esto no es suficiente, te recomendamos utilizar la app Maps.me. No necesitas conexión a Internet para hacer uso de ella, salvo para la descarga inicial del mapa del país deseado. A partir de ahí puedes localizar direcciones y seguir las rutas para llegar a ellas en coche como si de un GPS se tratase.

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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