Cuando publicamos sobre nuestro viaje a Matera, una de las ciudades más bonitas de Italia, nos comentaron que se parecía a una ciudad valenciana llamada Bocairent. Y así fue como oímos hablar de ella por primera vez. Buscamos imágenes en internet y, oh sorpresa, sí que había una gran similitud. Desde ese momento Bocairent pasó a estar en nuestra lista de destinos pendientes y por fin pudimos visitarla y confirmar el parecido con Matera.

Por situarnos, Bocairent pertenece a la provincia de Valencia y se ubica en plena Sierra de Mariola, bordeada por el río Clariano. Es una ciudad erigida en piedra, literalmente rodeada de cuevas y con monumentos y viviendas excavadas en la roca, adaptándose a la oreografía del lugar. Su barrio medieval es conjunto histórico artístico y se caracteriza por casas apiñadas, calles estrechas y escalonadas y muchas fuentes, algo común a toda la zona de Mariola.

Vista de Bocairent, en plena Sierra de la Mariola
Vista de Bocairent, en plena Sierra de la Mariola

El agua abunda en la Sierra de Mariola. Prueba de ello es que allí nacen varios ríos (el Serpis, el Clariano de Bocairent, el Agrés o el Vinalopó de Villajoyosa) y se han formado muchas fuentes naturales. Y derivado de ello hay también muchas áreas recreativas para disfrutar de estos parajes. Esta abundancia de agua también propició el desarrollo de la industria textil y del papel en esta zona: en los cauces de los ríos de la Sierra de Mariola se crearon las primeras fábricas y todavía hoy se pueden contemplar vestigios de esta actividad. De hecho ya en el siglo IX en Bocairent la población árabe se dedicaba a la fabricación de paños, aprovechando la proximidad al río, fundamental para esta actividad. En 1587 Felipe II estableció aquí la Real Fábrica de Paños y ya en el siglo XIX se especializó en la fabricación de mantas.

Una buena forma de descubrir Bocairent es seguir la Ruta Mágica, un sendero circular de dos kilómetros y medio que permite pasar por los sitios más destacados del municipio. Parte de la plaza del Ayuntamiento, sigue por la calle de Mosén Hilari, con buenas vistas a la Sierra de Mariola y a la Ermita del Santo Cristo, prosigue por un camino que bordea un barranco y pasa cerca de las cuevas de Consumer y Gomar y atraviesa una zona de antiguas casas colgantes medievales, para finalizar en el mercado municipal.

Siguiendo la Ruta Mágica en Bocairent
Siguiendo la Ruta Mágica

Nosotros seguimos más o menos esta ruta aunque partimos del mirador del Cementerio. El antiguo convento franciscano de Sant Bernardi ocupaba este emplazamiento que hoy sirve para el cementerio parroquial. Junto a él hay un amplia zona para aparcar, así que dejamos allí el coche y entramos a pie en la ciudad.

La vista desde el Mirador de Cementerio es sin duda la mejor de Bocairent así que pasar por allí es obligado. Un camino empedrado baja desde éste hasta el Puente de Darrere la Vila, que suponía el antiguo acceso a la ciudad y desde donde también tienes una bonita panorámica.

Vista de Bocairent desde el puente Darrere da Vila
Vista de Bocairent desde el puente Darrere da Vila

Una vez cruzado el Puente encuentras un cartel con información sobre las distintas alternativas para conocer Bocairent, incluyendo la ya mencionada Ruta Mágica. En este punto puedes unirte a ella y dirigirte hacia el barrio medieval (a la izquierda) o hacia las Covetes del Colomer (a la derecha). Nosotros optamos por la primera, descendiendo por una pista de tierra primero y una calle empedrada después atravesando los restos de las antiguas casas de piedra medievales. En el recorrido también hay un par de puntos en los que detenerse para disfrutar de las vistas.

El lema turístico de Bocairent es, no en vano, “un pueblo excavado en la roca”. Las casas de origen medieval están construidas directamente en la piedra del terreno, incluso en cuevas subterráneas. Esto es perfectamente apreciable en las ruinas de las edificaciones medievales del Carrer Aljub, originales de los siglos XVI a XIX y que atreviesas si sigues la Ruta Mágica. Lo más probable es que estas casas sirvieran para guadar telares y otros utensilios relacionados con la fabricación textil o incluso como cuadras para los animales.

Barrio medieval de Bocairent
Barrio medieval de Bocairent

Dejando atrás estas construcciones llegas a una antigua fábrica y finalmente al mercado municipal, en torno al cual hay numerosos puestos de productos típicos. Desde aquí puedes acceder fácilmente al centro histórico por la calle de Sant Agustí, imperdible con su gran arco y que lleva directamente a la Plaza del Ayuntamiento, epicentro de Bocairent.

Entrada a la Plaza del Ayuntamiento de Bocairent
Entrada por la calle Sant Agustí a la Plaza del Ayuntamiento de Bocairent

En la Plaza del Ayuntamiento destacan una llamativa fuente central, las sorprendentemente altas casonas de los siglos XVII y XVIII que la rodean, de hasta 8 pisos, y el campanario de la iglesia. También hay numerosos bares y terrazas. Durante nuestra visita había además varias barras de bares instaladas en la plaza con mesas montadas para comer y beber al estar en fiestas. La Plaza no pudimos por ello aprecierla demasiado, aunque lo animada que estaba lo compensó.

Una vez en el centro histórico, lo mejor es callejear y perderse por sus vías empinadas de piedra, estrechas y zigzagueantes, prueba del pasado árabe del municipio. Calles salpicadas por numerosas fuentes y lavaderos, prueba de la abundancia de agua en la Sierra de Mariola, como la del Algibe o la del Batlle. También encuentras plazas encantadoras, como la de San Vicente, y viviendas decoradas con flores y macetas.

Imperdible es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XVI sobre las ruinas del antiguo castillo árabe, lo que significa que está en una ubicación alta, por encima del resto de Bocairent, y con vistas. Aunque inicialmente era de estilo gótico a lo largo de los años fue sufriendo modificaciones y hoy en día se aprecian casi más elementos barrocos.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asucnión en Bocairent
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Una vez recorrido el centro, retomas la Ruta Mágica. En este tramo final, en lugar de mirar hacia el centro de Bocairent, debes dirigir la mirada hacia el lado contrario, hacia el exterior que rodea el pueblo, al acantilado del Barranc del Fos. Así descubres una de las mayores celebridades turísticas locales: las Covetes dels Moros. Lo que ves desde fuera es más de 50 ventanas o aberturas en la montaña. Al otro lado, cuevas artificiales datadas del siglo X – XI que servían de graneros y almacenes. Son visitables con guía, reserva previa online, pero no es una visita apta para cualquiera: el acceso es difícil, se requiere de buena forma física y gran parte se recorre gateando.

También en lo alto de una colina frente a Bocairent puedes observar la Ermita del Santo Cristo, del siglo XVI. Es en realidad un complejo formado por tres construcciones: el hostal, la casa del capellán y la iglesia de estilo gótico. Si te ves con ánimo puedes llegar a pie tomando el Camino del Calvario.

Ermita del Santo Cristo en Bocairent
Ermita del Santo Cristo

Por último, otro grupo de cuevas ventana, éstas accesibles desde el camino de la Ruta Mágica y restauradas, las Covetes del Colomer. Hoy albergan un centro de interpretación con información sobre este tipo de cavidades, existentes en más puntos del río Clariano (2 euros la entrada).

Otra característica de la Sierra de Mariola y su riqueza de agua son las cavas o neveros: construcciones en las que se acumulaba la nieve del invierno para su posterior uso o venta. Sobre todo se explotaron entre los siglos XVII y XIX. En Bocairent hay una, de hecho: la Cava de Sant Blai, visitable por 2€.

Fuera de la Ruta Mágica y del centro histórico, hay otros dos monumentos recomendables en Bocairent. El primero es el Monasterio Rupestre, un convento subterráneo excavado en la roca en el siglo XV, muy bien conservado y literalmente bajo otro convento, más convencional, construido en 1700 . Se puede conocer por 3 euros, bien comprando la entrada allí mismo, bien reservando online.

Y el segundo es la plaza de toros de Bocairent, la más antigua de la Comunitat Valenciana, construida en 1843 y, como no, excavada en su mayor parte directamente en la roca. A nivel de taurismaquia además tiene su importancia en la historia del toreo valenciano. Hoy en día se usa para otros espectáculos de ocio y culturales. Puedes recorrerla por dentro por 3 euros.

Plaza de toros, excavada en piedra, de Bocairent
Plaza de toros, excavada en piedra, de Bocairent

Vamos con los necesarios datos prácticos. Nosotros visitamos Bocairent desde la cercana Banyeres de Mariola, donde nos alojamos en un estupendo apartamento rural, cien por cien aconsejable: La Alquería del Pilar. Para comer en Bocairent, los restaurantes mas recomendados son Mesón Gandía y El Cancell, pero no conseguimos reserva en ninguno. Si vas en festivo o fin de semana, procura contactar con antelación. Dado que íbamos con perro, necesitábamos local con terraza y  conseguimos mesa en una, con estupendas vistas además: Casa Rosa. La comida fue correcta sin más, pero es buena alternativa en cuanto a calidad / precio, fueron muy amables y tiene una estupenda ubicación.

Finalizamos el post sobre qué hacer en Bocairent con su gastronomía, que comparte peculiaridades con la de la Sierra de Mariola fundamentalmente. Como platos típicos está el gazpacho de la Mariola, similar al gazpacho manchego, que nada tiene que ver con el andaluz, pues es un guiso caldoso. También la olleta, un potaje de legumbres y arroz, y la pericana, una especie de paté elaborado con aceite de oliva y pimientos secos con capellanes, que es pescado en salazón. Y como digestivo, el herbero, un licor elaborado con plantas de la Sierra de Mariola.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Vagamundos Viajeros

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo