Que levante la mano quién haya oído hablar de los lagos Plitvice. Y ahora que levante la mano quien sepa algo sobre el río Krka. Si estuviésemos en un aula escolar, pero llena de adultos viajeros, e hiciésemos esta pregunta, veríamos una gran diferencia en el número de brazos alzados.

Panorámica de la cascada Skradinski buk desde uno de los miradores en el Parque Krka

Quizá simplemente no seamos justos comparando, pero claro, los dos son parques nacionales en Croacia con espectaculares cascadas y con el agua como protagonista principal. Ambos son producto del fenómeno kárstiko y del travertino: un tipo de roca formado por la acumulación de las sales que arrastra el agua tras filtrarse a través de la caliza presente en la zona. Y en los dos puedes descubrir un mundo alucinante de colores verdes y azules al compás de la música del agua en movimiento.

Las cascadas y canales que se forman en el Parque Krka son producto de la filtración del agua en el terreno de caliza que forma la zona

Pese a las similitudes, Krka es mucho menos conocido que su vecino Plitvice, lo cual no es necesariamente una desventaja. Al contrario, recorrerlo es mucho más agradable ante la menor afluencia de turistas y no tienes que madrugar para poder disfrutar de él con calma y sin agobios. ¡Mini punto para Krka!

Parque Nacional desde 1985, comprende 109 kilómetros cuadrados de terreno en la región croata de Dalmacia, en torno al río Krka, y hasta 7 cascadas. Además de su gran valor natural, también alberga riquezas culturales: restos de edificaciones romanas, yacimientos arqueológicos, monasterios, iglesias y murallas medievales.

La buena conservación del parque hace que las aguas del río Krka estén limpísimas ¡y llenas de vida!

Skradinski buk es cómo se denomina la zona más visitada y donde se encuentra la cascada más bella, extensa y conocida del parque. Aquí confluyen los ríos Krka y Čikola, cuyas aguas descienden durante 800 metros a distintas alturas, formando espectaculares terrazas acuáticas que vierten cientos de litros de agua de unas a otras. Se puede recorrer el área en un agradable paseo de una hora aproximadamente gracias a las pasarelas y caminos en torno a la cascada. Y hay varios miradores desde los que poder observar (y fotografiar) el paisaje.

Por si fuera poco admirarse con las vistas, aquí está permitido bañarse. Concretamente, en la parte baja de Skradinski buk, donde finaliza la cascada. Se crea así una gran playa natural con decenas de personas chapoteando y refrescándose. Nosotros desconocíamos esto y desgraciadamente no nos llevamos el bañador… ¡Si tú vas a Krka, que no te ocurra lo mismo!

Hay hasta 5 entradas para acceder al parque y merece la pena invertir un poco de tiempo en revisar la información y planificar tu visita, porque hay muchas posibilidades. ¿Qué itinerario elegir? En primer lugar, debes tener claro qué “atracción” es para ti la fundamental a ver.

Si es Skradinski Buk, como lo fue para nosotros y para la mayoría de turistas, la entrada principal está en Lozovac, tiene parking gratuito y lleva directamente a esta cascada, bien andando por un camino de tierra, cuesta abajo, durante unos 15 minutos, bien por carretera en los autobuses gratuitos del parque. La otra alternativa es Skradin: este acceso incluye el traslado en barco hasta Skradinski Buk. A tener en cuenta que si vas a Krka entre noviembre y abril no funcionan los transportes gratuitos descritos: tendrás que entrar con coche desde Lozovac.

Vista del final de la Skradinski buk y la playa natural que se forma en su base con decenas de personas bañándose

Las otras 3 entradas permiten conocer otros puntos del parque, pero no Skradinski Buk. Una da acceso a Roski Slap, la segunda cascada más destacada del río; otra, al Monasterio de Krka y por último, la tercera, a los restos arqueológicos de Burnum. Las 3 son solo accesibles en coche. Una (gran) ventaja de entrar por Skradinski Buk es que por un precio extra podrás acceder al resto de zonas mencionadas, si bien hacerlo al contrario no es posible.

Ojo a los horarios que cambian en función del acceso y de la época del año. Si vas en verano desde Lozovac o Skradin, que es lo más habitual, puedes entrar de 8 de la mañana a 8 de la tarde. Los tickets se adquieren en las propias entradas del parque y, nuevamente, el precio a pagar difiere según el mes y el lugar en que accedes. Para Skradinski Buk es el coste más elevado: 180 kunas (24 euros) en la temporada alta de verano, 110 kn (15 euros) en primavera y otoño, solo 30 kn (apenas 4 euros) en invierno. En la web oficial puedes consultar la tabla completa de precios, que tiene miga.

El agua del río Krka va pasando a través de varias terrazas durante loss 800 metros de longitud de la Skradinski buk

El ticket normal da derecho a recorrer el lugar concreto por el que accedes, según cada caso de los descritos. Por ello el más caro es el de Skradinski Buk, como “joya de la corona” del parque. Además, desde aquí es posible conocer el resto de localizaciones de Krka: eso sí, hace falta contratar excursiones en barco individuales (con su correspondiente tarifa). Las opciones, con tiempo y precio, son las siguientes:

  • Visovac. 2 horas, 100 kunas. Esta isla acoge el monasterio franciscano del mismo nombre junto con su iglesia y museo. La excursión incluye el traslado en barco y media hora para recorrerla. De lejos, recuerda al lago Bled de Eslovenia con su isla e iglesia en el centro. A nosotros nos gustó más el paseo en bote por el río que la visita a la isla en sí.

Visita a la isla Visovac y al monasterio franciscano que hay en ella

  • Visovac y Roski Slap. 4 horas, 130 kunas. Incluye el recorrido anterior y además suma la otra cascada más famosa de Krka con posibilidad de caminar por las pasarelas en torno a ella durante una hora.
  • Monasterio de Krka. 2 horas y media desde Roski Slap, 100 kunas. Como complemento al tour anterior, puedes acercarte hasta este monasterio, el más importante de la Iglesia Ortodoxa Serbia en Croacia, que se sitúa en una isla en la parte alta del río.

Parece complejo organizarse con tantas opciones y variantes y recorrer el parque completo suena a misión imposible. En nuestra opinión, Skradinski Buk es el imprescindible que no debes perderte. De las excursiones adicionales, fuimos a Visovac y no nos pareció especialmente reseñable.

La ciudad más cercana desde la que visitar el Parque de Krka es Sibenik. Desde aquí en verano hay 3 autobuses diarios a las entradas de Lozovac y Skradin. Estuvimos apenas una noche en Sibenik pero nos gustó mucho su centro histórico, su imponente catedral y sus calles empedradas. Además, como te contamos en nuestra guía de viaje por Croacia, disfrutamos de una gran cena homenaje en el estupendo restaurante Pelegrini.

El agua del río Krka es transparente y cristalina

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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