A la tercera va la vencida. No es fácil subir al Teide. La meteorología suele provocar el cierre del teleférico que te lleva hasta (casi) su cumbre. Ya me quedé con las ganas hace muchos años así que en esta nueva visita a Tenerife había que volver. La primera intentona del viaje (segunda de mi vida) terminó igual: servicio cerrado. Sin embargo al día siguiente salió un espectacular día de sol y por fin pudo ser.

El teleférico del Teide te lleva en 8 minutos hasta los 3.500 metros de altura

Pero empecemos por el principio. El Teide es un volcán, es el pico más alto de España y además es el principal protagonista del Parque Nacional tinerfeño al que da nombre. No en vano a su actividad se debe la formación del campo de lavas que lo constituye. Un paisaje que se compara con Marte (aunque a mí me recordaba a Islandia, claro, habiendo estado allí tan recientemente) y que puedes disfrutar completamente gratis, recorriéndolo a tu ritmo y a tu aire.

Moverte libremente en coche es siempre una gran opción, pues la carretera TF-21 lo atraviesa y es perfectamente transitable. Así lo hice, después del día de road trip en La Gomera, gracias a Goldcar. A lo largo de la vía hay muchos miradores y puntos habilitados para poder detenerte y bajar del coche a hacer fotos o incluso hacer alguna ruta a pie.

Conduciendo hacia el Teide en Tenerife, Canarias

Lamentablemente no tenía tanto tiempo como me habría gustado en mi visita con lo que mi objetivo estaba claro: ¡subir al Teide! Y aunque puedes hacer este ascenso caminando, si tus fuerzas te lo permiten y cuentas con al menos 5 horas y media, opté por la opción fácil y cómoda: ¡para eso están los teleféricos!

Efectivamente hay un teleférico que en apenas 8 minutos salva el desnivel de casi 2.000 metros que separa la estación base y La Rambleta, situada a 3.555 metros. Aunque los pases pueden comprarse allí mismo, es recomendable adquirirlo con antelación online, reservando el día y hora en que quieras acceder al pico. El precio es de 21 euros el ticket simple ida y vuelta, aunque hay muchas más opciones de actividades: atardecer, cena, ruta guiada de trekking, acceso al observatorio, etc. Intenta llegar con unos 30 minutos de antelación a la hora reservada para buscar aparcamiento, pues el espacio del parking es limitado y puede que te toque esperar: no te alarmes, que realmente hay mucho movimiento, con coches entrando y saliendo constantemente.

Vistas desde la Rambleta tras ascender en el teleférico del Teide

Por último, debes ir preparado: hará mucho frío y probablemente también viento. A la vez, si el día está soleado, puede quemar con lo que conviene llevar protección solar. Además notarás los efectos de la altura: más cansancio, falta de oxígeno, incluso ligeros mareos. Lo normal es que lo sientas solo al principio y luego vaya a menos, pero más vale ser precavido. Y precisamente por la altitud no está permitido subir en teleférico a personas con problemas cardiovasculares, embarazadas o niños menores de 2 años.

¿Y qué haces una vez en La Rambleta durante la hora que tienes permitida la estancia? Primero, alucinar con las vistas. Después, hay un par de cortas rutas, perfectamente señalizadas e imperdibles, para aproximarte a miradores en los que ampliar la panorámica. También está el refugio de Altavista, donde es posible reservar para pasar una noche allí y admirar el cielo estrellado.

Si la altura no te afecta y el trekking es lo tuyo, puedes ascender a pie hasta la cumbre misma del Teide. Debes solicitar online con tiempo un permiso para ello y tomar el “Sendero Telesforo Bravo” (el número 10), el único que conecta La Rambleta con el mismísimo pico a 3.717,98 metros. Necesitarás una hora aproximadamente para hacer el camino de ida y vuelta.

Y hablando de vuelta, los hay que si bien suben en teleférico, el descenso prefieren hacerlo caminando: puedes por tanto adquirir un billete solo de un sentido y regresar por la ruta 7 (Montaña Blanca). ¡Opciones para todos los gustos, como ves!

Vista del pico Teide desde La Rambleta

¿Y qué pasa si ya con tu entrada en la mano, el teleférico no está en funcionamiento ese día? Te dan la opción de cambiar la reserva a otra fecha o bien solicitar la devolución del dinero. Y si no lo consigues, ¡habrá que volver! Como me pasó a mí. Porque, ¿quién no quiere subir a un volcán? 😉

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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