El Parque Nacional de Triglav es la zona más grande protegida de Eslovenia, no en vano ocupa un 4% del total de su territorio. También es el único parque nacional del país, pero es de los más antiguos de Europa. Lleva el nombre de la montaña eslovena más alta, la montaña Triglav, con una altitud de 2.864 metros. Pero este pico no está solo: en el área del Parque Nacional de Triglav se concentra la mayoría de las montañas eslovenas que superan los dos mil metros.

Pasamos en total 8 días en Eslovenia (aquí el itinerario completo) de los que dedicamos 4 a Triglav, tomando como base Bled (donde el famoso lago, sí, hablaremos de él más adelante). Teniendo en cuenta las cifras anteriores, huelga decir que era ya un tiempo muy reducido. Sumando además que íbamos con perro y bebé, teníamos claro que no podríamos abarcar tanto como deseábamos. Por ello pensamos un plan poco ambicioso, con pocos lugares a visitar por jornada. Y esto tuvimos que recortarlo incluso más porque la meterología no nos acompañó la mitad de nuestro tiempo allí.

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Como contamos en la guía de alojamientos de nuestro road trip por los Balcanes, en Bled nos alojamos en Apartments & Rooms Vila Ana durante 4 noches. El apartamento nos costó 531 euros, con parking privado gratis, a lo que tuvimos que sumar 10 euros por noche por la cuna y 8 euros al día por la mascota. Está a 15 minutos a pie del Lago Bled y rodeado de restaurantes, pastelerías y supermercados. Su ubicación es excelente. El apartamento en sí es algo justo de tamaño para nosotros 4 (para una pareja sola habría sido más adecuado) y los muebles están un poco anticuados.

Castillo de Bled visto desde la otra orilla del lago, Eslovenia
Castillo de Bled visto desde la otra orilla del lago Bled

Si en Bled tienes el icónico lago, otras poblaciones en el Parque Nacional que puedes elegir para alojarte cuentan también con parajes naturales destacados. Es el caso de Kranjska Gora, donde puedes disfrutar del Lago Jasna; Bovec, desde donde puedes visitar cómodamente las gargantas del río Soca; Kobarid, en las proximidades de la cascada Kozjak; o Tolmin, cuyas gargantas del mismo nombre son muy recomendables.

La mejor época para conocer el Parque Nacional Triglav es primavera o verano. En la segunda las temperaturas son más altas pero es la temporada turística alta; en primavera las temperaturas son más suaves, suele llover más, pero hay menos gente.

Lago Bled

El punto más icónico y fotografiado de Eslovenia está a la altura de sus altas expectativas. El lago con la isla en medio y los picos de fondo es una estampa difícil de igualar.

Para comprobarlo, desde todos los ángulos posibles, lo más recomendable es pasear su perímetro completo. Te llevará unas 2 horas con calma, pero es un rato sumamente agradable, sin desnivel y apto para silla de bebé. Las mejores vistas de este paseo son desde los spots marcados en Google Maps como “Panoramic viewpont” y “Fotopunk”, cerca del Camping de Bled. También hay animadas y concurridas zonas de baño, incluso para perros, aunque no las probamos.

La visita imprescindible en Bled es la de su Castillo que, por cierto, nos gustó mucho. La entrada cuesta 15 € y el recinto incluye varios museos, restaurantes, tiendas y, sobre todo, una gran panorámica del lago. Aunque la vista es lo más llamativo, no dejes de recorrer todo el castillo porque merece la pena.

Vista del Lago Bled desde el Castillo
Vista del Lago Bled desde el Castillo

Si prefieres disfrutar de panorámicas gratuitas, pero excelentes, has de ir a los miradores ubicados en la colina detrás del camping: Mala Osojnica, Velika Osojnica y Ojstrica. Las indicaciones para todos ellos son muy claras desde el paso perimetral del lago, cerca de los spots antes mencionados con las mejores vistas, y también hay caminos conectándolos entre sí para ir de uno a otro. Eso sí, aunque no te costará nada a nivel económico, sí te costará a nivel de esfuerzo físico. Nosotros subimos solo a Mala Osojnica, a 685 metros de altura, y damos fe de que no es un camino sencillo, menos porteando a un bebé. Nos llevó casi hora y media ida y vuelta, con bastante desnivel e incluso un tramo ascendiendo por una escalera en la pared. Al menos la panorámica es ciertamente espectacular, tanto desde el mirador en sí como desde el sendero de subida.

Por último, para comer en Bled tienes el Restavracija Central Bled, con cocina abierta todo el día, y The Tale of Us, algo más caro pero de gran calidad. Y no te puedes ir de Eslovenia en general y de Bled en particular sin probar el pastel más famoso del país: el Kremna Rezina. Un pastel de hojaldre relleno de crema y nata. La receta original pertenece al Café Park en la orilla del lago. No es barato pero damos fe de que es el mejor que comimos.

Garganta Vintgar

Es uno de los atractivos naturales más famosos de Triglav y, por lo mismo, de los más concurridos. Está garganta ha sido creada por el río Radovna, del que destacan sus cristalinas aguas, a su paso entre los montes Boršt y Hom. Las paredes de piedra del cañón alcanzan los 100 metros de altura en algunos puntos y están cubiertas de vegetación. Es un paseo realmente bello.

Se recorre fácilmente a pie por pasarelas de madera que han acondicionado a tal fin durante aproximadamente una hora. Puedes ir con perro, siempre con correa, y debes portear porque hay tramos con escalones. Cómo decíamos, recibe muchos visitantes y todos tendemos a pararnos a hacer fotos en los mismos puntos con lo se forman aglomeraciones que hacen menos disfrutable la visita.

Visitantes en las pasarelas de madera de la Garganta Vintgar
Visitantes en las pasarelas de madera de la Garganta Vintgar

El trayecto de una hora por la garganta es lineal y prácticamente todo el tiempo en sombra, a buena temperatura. Para volver al punto de inicio tienes dos alternativas, señalizadas al salir del cañón. Nosotros optamos por la que es un poco más larga, de una hora y media, pero más bonita, según leímos. Simplemente debes seguir las indicaciones hacia la Iglesia de Santa Katerina, primero, y a Vintgar Entrance, después. No hay pérdida. Una parte de este trayecto discurre a pleno sol sin una sola sombra donde resguardarse así que si el día es caluroso, lleva gorra y agua.

La entrada para la Garganta Vintgar se puede comprar online aquí y cuesta 10 € adulto, 3 € mascota, 1 € niño hasta 6 años. A esto hay que sumar los 10 € por el parking.

Recorriendo la Garganta Vintgar en Eslovenia
Recorriendo la Garganta Vintgar

Gargantas del río Soca

Piensa en el curso de un río con el agua más turquesa que puedas imaginar rodeado de altas paredes rocosas: éste es el paisaje que ha creado el río Soca a su paso por Triglav y es de hecho uno de los parajes naturales que más merece la pena en Eslovenia. Y encima verlo es totalmente gratis.

Para admirarlo puedes dirigirte a distintos puntos dentro del Parque Nacional, para lo cual es imprescindible contar con coche propio. Nosotros paramos en Korita Soče pri Kršovcu (lo encuentras así en Google Maps) y, sobre todo, en Velika Korita (literalmente, Gran Garganta), donde hay incluso zonas de baño. Puedes recorrer ésta haciendo un tramo de la Soca Trail, la ruta que transcurre paralela al río Soca desde su nacimiento en Trenta hasta Bovec, uno de los pueblos principales en el Triglav.

También precisamente a las afueras de Bovec puedes observar las aguas del río Soca. Y otro punto marcado en el mapa, aunque no nos dio tiempo a parar, es Mala Korita (Pequeña Garganta).

Gargantas del río Soca en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia
Gargantas del río Soca en el Parque Nacional Triglav

Cascada Pericnik

Con sus 70 metros de altura esta cascada resulta espectacular, la mires desde donde la mires. Y ojo, que la puedes observar desde varios puntos y la vista cambia mucho… Primero se ve desde la carretera directamente. Para detenerte a contemplarla deberás dejar el coche en un espacio de aparcamiento de pago y realmente pequeño (tuvimos mucha suerte).

Después conviene aproximarse más ascendiendo por un sendero con escalones que parte del cartel explicativo en la carretera. Es un tramo en pendiente, pero corto y fácil, incluso porteando. La panorámica una vez arriba es espectacular , con el agua cayendo ruidosamente y dobles arco iris en días de sol. También es posible pasar por detrás de la caída de agua. Y es que Pericnik se divide en dos en realidad: una cascada inferior de 52 metros, la que ves desde la carretera, y otra superior de 16 metros que solo ves si subes por el camino mencionado.

Cascada Pericnik vista desde la carretera en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia
Cascada Pericnik vista desde la carretera

Cascada Kozjak

De cascada en cascada y tiro porque me toca. Para acceder a ésta, sin embargo, has de pagar 4 € (gratis para mascotas y niños hasta 6 años). En este caso la altura o caída de agua en sí no es llamativa, “sólo” 16 metros, pero el entorno en que se encuentra es el gran atractivo. Y es que la cascada Kozjak se precipita en una cueva de estrechas y oscuras paredes rocosas rodeadas de verde vegetación. Incluso puedes remojar los pies en la pequeña “playa” de piedras que se forma.

Hay un parking gratuito enano en la entrada a la cascada: desde ese punto hasta Kozjak es como una hora de caminata ida y vuelta, fácil pero requiere portear. Si no consigues aparcar ahí, dispones de otros parkings más alejados indicados en la carretera.

Cascada Kozjak en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia
Cascada Kozjak en el Parque Nacional Triglav

Cascada Savica

La tercera y última cascada que conocimos en Triglav, aunque hay muchas más. Está cerca del lago Bohinj, del que hablamos más adelante, con los que lo suyo es planificar ambas visitas, cascada y lago, juntas.

Savica ha sido creada por el río Sava, afluente del Danubio, y es doble: primero cae 78 metros y luego forma una segunda cascada más pequeña. Nos pareció realmente bonita, especialmente por el color de sus aguas. No obstante, el mirador para observarla es muy pequeño y algo agobiante con mucha gente.

Hay que pagar tanto por acceder a la cascada (4 €, mascotas y niños hasta 6 años gratis) como por el parking (5 €). Desde la entrada son 20 minutos de subida constante con bastantes escalones hasta alcanzar la cascada. Huelga decir que es imprescindible portear.

Cascada Savica en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia
Cascada Savica en el Parque Nacional Triglav

Lago Bohinj

Aunque Bled se lleva la fama por su belleza, Bohinj se lleva el premio al lago más grande de Eslovenia, es de origen glaciar y está mucho menos masificado que el primero. Ambos están cerca, sólo 26 kilómetros les separan.

Como en el Lago Bled, en Bohinj puedes caminar a su alrededor, nadar en sus aguas, subirte a alguna embarcación para recorrerlo, practicar piragüismo o paddle surf, tomar algo en los bares y terrazas que lo rodean… También hay un camping bien equipado y varios hoteles por si prefieres alojarte allí. Por desgracia nos pilló la lluvia, abundante, y no pudimos hacer nada de nada ni disfrutar del color azul tan bonito de sus aguas que habíamos visto en fotografías antes del viaje.

Motorail

En este caso no hablamos de ningún lugar natural, vale, pero creemos que es una experiencia que merece la pena vivir en Triglav. El “Motorail” es un tren que transporta automóviles. Para los turistas lo más interesante es que conecta las estaciones Bohinjska Bistrica, en la localidad del lago Bohinj, y Most Na Soci, cerca del pueblo de Tolmin, en tan solo 45 minutos. Esto ahorra un tramo de complicadas curvas por carretera que conduciendo te llevaría horas. A cambio, subido en tu automóvil, que a su vez va en el tren, atraviesas túneles y observas el paisaje cómodamente sin conducir.

Los horarios son restringidos (consúltalos aquí) y hay que llegar a la estación unos 15 minutos antes de la partida del tren porque se paga directamente desde el coche allí, a través de la ventanilla a un revisor. Hay un precio por vehículo y conductor más otro por cada pasajero adicional y la tarifa depende también de la estación de destino.

Montados en el coche en el motorail, el tren que atraviesa el Parque Nacional Triglav en Eslovenia
Montados en el coche en el motorail, el tren que atraviesa el Parque Nacional Triglav

Paso de montaña Vrsic

La otra vía de acceso al Parque Triglav, desde el extremo contrario al Motorail, si partes de la Garganta Vintgar o del municipio de Kranjska Gora, es la llamada carretera rusa o carretera de las mil curvas. Atraviesa el paso de montaña Vrsic, que es el más alto de Eslovenia, durante 50 kilómetros hasta una altitud de 1611 metros.  A pesar de que ese segundo sobrenombre, “de las mil curvas”, asusta y de que, efectivamente, cómo buena vía de montaña, es serpenteante, hemos de decir que ninguno nos mareamos en el coche. Y es mucho decir porque íbamos con perro y bebé y realizamos el trayecto en descenso. Por cierto, no son mil curvas, sino 50 que, además, están numeradas y señalizadas.

Aunque si lo tuyo es el senderismo y estás en buena forma física, el trekking estrella es el que lleva al monte Triglav, el pico más alto de Eslovenia que da nombre al Parque. No es apto para cualquiera, si necesitas más información te dejamos el blog de unos viajeros que sí lo recorrieron. https://viajerosocultos.com/visita-al-parque-nacional-de-triglav-eslovenia/

El otro apodo, de “carretera rusa”, se debe a que fue construída por prisioneros rusos durante la I Guerra Mundial. Precisamente una de las paradas destacadas conduciendo aquí es la Capilla rusa, edificada en honor a quienes murieron en las obras de esta vía. El resto de paradas que harás son en miradores y puntos varios desde los que disfrutar de las increíbles vistas de los Alpes Julianos.

Vistas desde la carretera rusa o carretera de las mil curvas en el Parque Nacional Triglav, Eslovenia
Vistas desde la carretera rusa o carretera de las mil curvas en el Parque Nacional Triglav

Si tienes más tiempo…

El Lago Jansa se sitúa a las afueras de Kranjska Gora, uno de los pueblos más destacados del Parque Nacional y buena sede también para tus días de viaje allí, en la carretera que conduce al ya mencionado paso Vrsic. Es un área de ocio y esparcimiento, muy tranquila, que frecuentan más eslovenos que turistas. En realidad Jasna es la suma de dos lagos artificiales conectados entre sí.

Probablemente el sitio que más pena nos dio no poder visitar fueron las Gargantas Tolmin. A nivel logístico son como las Vintgar: pasarelas de madera, pagar entrada, recorrido por un cañón formado por un río, en este caso el Tolminka… Pero se ubican justo en el extremo contario, al sur del Triglav, seguro que están menos masificadas y por las fotos el color turquesa del agua parece espectacular.

Ya señalábamos antes que hay muchas cascadas en Triglav pero Boka es de las más altas de Eslovenia con dos saltos de agua de 106 y 30 metros. Puede verse directamente desde la carretera, aunque algo lejos. Si prefieres acercarte, te espera una ruta con fuerte desnivel.

Otra de las cosas que puedes hacer si visitas el lago Bohinj es subir en el Teleférico de Vogel. Llega a una altura de más de 1.500 metros hasta la estación de esquí de Vogel. Desde allí son espectaculares las vistas del lago Bohinj enmarcado por las altas montañas a su alrededor. También puedes coger el telesilla (incluido en el precio del teleférico) para subir un poco más y ampliar la panorámica y realizar rutas de senderismo por la zona.

Por último, si lo tuyo es el senderismo y estás en buena forma física, el trekking estrella es el que lleva al monte Triglav, el pico más alto de Eslovenia que da nombre al Parque. No es apto para cualquiera, si necesitas más información te dejamos el blog de unos viajeros que sí lo ascendieron.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

2 Comment on “El Parque Nacional Triglav en Eslovenia

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