Puglia, Apulia en español, ha sido mi primera vez en el sur de Italia. He ido decenas de veces al país alpino pero nunca había llegado más al sur de Roma (a cambio creo que puedo decir que conozco bastante bien el norte italiano). Y ¡por fin! Estrenarse en una zona tan auténtica ha sido un gran acierto. ¿Nos vamos al tacón de Italia?

Al viajar a mediados de septiembre, fuera de la temporada alta veraniega, no encontramos mucho turismo y pudimos verlo todo con relativa tranquilidad (salvo Polignano a Mare que justo pillamos una competición deportiva y la ciudad estaba imposible). Para movernos como queríamos, yendo de uno lugar a otro y con varias paradas planificadas cada día, lo mejor era, obviamene, alquilar un coche. Aunque si prefieres moverte en transporte público también hay opciones y Salta conmigo te las explican en su post.

Recogimos el coche nada más aterrizar en el aeropuerto de Bari y lo devolvímos en el mismo sitio poco antes de despegar de vuelta a Madrid. Reservamos, como siempre, con Rentalcars y la compañía de alquiler fue Sicily by Car. Fueron 3 días por 212 euros, incluyendo 25 euros al día por el seguro a todo riesgo, por un Lancia Ypsilon teniendo que devolverlo con el depósito lleno (50 euros de gasolina). A parte tuvimos que dejar 200 euros de depósito.

Respecto al itinerario tuvimos que elegir muy mucho porque 4 días son a todas luces insuficienes para conocer Puglia entera. Por si fuera poco, decidimos pasar un día y una noche en Matera, que no pertenece a Puglia sino a Basilicata, pero está a solo 50 minutos en coche de Bari. Teníamos demasiadas ganas de conocerla como para pasarla por alto estando tan cerca. Es una opción de lo más habitual, como vimos en la web amiga Un blog de Palo. Después de haber estado allí, nos alegramos infinito de nuestra decisión.

Matera de noche con la Iglesia de San Pietro Caveoso en primer término a la derecha
Matera de noche con la Iglesia de San Pietro Caveoso en primer término a la derecha

A ese primer condicionante, sumamos que Alberobello era un imprescindible para nosotros y que Bari, al ser nuestra puerta de entrada y salida, caía por lógica como una parada obligada más. A Monopoli y Polignano a Mare le teníamos echado el ojo hace tiempo y estaban a corta distancia de todas las anteriores, luego eran otras elecciones obvias.

Vimos que había otras ciudades en torno a la zona muy interesantes (Locorotondo, Ostuni) y, siguiendo la pormenorizada información del blog Llévame a Italia, decididimos intentar verlas y no trasladarnos más allá por falta de tiempo. Esto significió sacrificar Lecce, la zona más meridional de Puglia y las playas de Salento. Sí, sabemos que tendremos que volver.

Vista de los trulli de Rione Monti, Alberobello
Vista de los trulli de Rione Monti, Alberobello

Nos alojamos una noche en Matera y dos en Alberobello. Básicamente por capricho. Habría sido más barato en cualquier otra ciudad (Bari sin ir más lejos) pero nos hacía ilusión dormir en ambas localizaciones y además buscamos alojamientos en el centro y un tanto especiales.

¡Y así quedó nuestro viaje día a día por Puglia!

Día 1. Matera

  • Salida: Aeropuero de Bari.
  • Llegada: Matera.
  • Distancia: 64 kilómetros.
  • Duración: 50 minutos.
  • Alojamiento: Stone Rooms, en pleno centro, a escasos metros de la Catedral: habitación doble por 80 euros, parking gratis.

Nada más aterrizar en Bari recogimos el coche de alquiler y salimos hacia Matera. Llegamos antes del mediodía y pasamos el resto del día descubriendo la tercera ciudad habitada más antigua del mundo. Hicimos una estupenda visita guiada de 2 horas para conocer lo esencial de su centro histórico y a partir de ahí ya movernos a nuestro aire. Los sassi con sus casas cueva, las iglesias rupestres y las calles empedradas de Matera nos maravillaron. Vimos el atardecer desde un mirador junto a la Iglesia de San Pedro en el Sasso Caveoso y cenamos de fábula, también con vistas, en Il Terrazzino.

Paseando por el Sasso Barisano en Matera, Italia
Paseando por el Sasso Barisano en Matera

Día 2. Alberobello y Locorotondo

  • Salida: Matera
  • Llegada: Alberobello con parada en Locorotondo
  • Distancia: 85 kilómetros
  • Duración: 1 hora y media
  • Alojamiento: Trullo Dimora di Georgia, un trullo tradicional. Casa completa con cocina y dos dormitorios por 210 euros.

Dimos un último paseo por Matera y nos prometimos volver algún día. Cogimos de nuevo carretera rumbo a Alberobello, donde dormiríamos las dos siguientes noches. Antes de llegar, no obstante, hicimos un desvío para conocer Locorotondo (apenas 8 kilómetros los separan). Este precioso pueblo blanco está encaramado en una colina con estupendas vistas al Valle de Itria y su centro histórico está dispuesto en forma circular en estrechas calles llenas de casas bonitas. De hecho el nombre de Locorotondo deriva de locus rotondus y significa lugar (loco) redondo (rotondo). Fue probablemente nuestro pueblo favorito en Puglia.

Fachada con macetas de colores en Locorotondo, Puglia
Fachada con macetas de colores en Locorotondo

El motivo fundamental por el que Alberobello es una obligada visita en Puglia, para nosotros y para cualquiera, son sus famosos trulli, unas construcciones circulares con tejados en forma de cono que parecen casas mágicas. Recorrimos Rione Aia Piccola y Rione Monti, los barrios donde más se acumulan este tipo de edificaciones (hay mil en total en Alberobello). También vimos el Trullo Sovrano, reconvertido en museo, el curioso Trullo Siamese, compuesto por dos trulli unidos, y la iglesia de San Antonio, el único templo del mundo con forma de trullo. Cenamos en Favola in Tavola (si quieres probar vinos, es tu sitio).

Trulli en Rione aia Piccola, Alberobello
Trulli tradicionales en Rione aia Piccola, Alberobello

Día 3. Ostuni, Monopoli y Polignano a Mare

  • Salida: Alberobello
  • Llegada: Alberobello. Paradas en Ostuni, Monopoli y Polignano a Mare
  • Distancia: 111 kilómetros
  • Duración: 2 horas
  • Alojamiento: Trullo Dimora di Georgia.

Esta jornada fue en la que más paradas y traslados tuvimos. Primero visitamos Ostuni, que presume de contar con uno de los centros históricos más bonitos del sur de Italia. Conformado por construcciones medievales de color blanco basta simplemente con pasear por sus calles para comprobarlo. Visitamos la Piazza della Libertá, epicentro de la ciudad con varios edificios destacables, pero sobre todo con el llamativo Obelisco de Sant’ Oronzo (patrón de Ostuni). También la Catedral, en cuya fachada destaca un enorme rosetón. Incluso rodeamos a pie parte del recinto amurallado y tuvimos tiempo de probar el caffe leccese o caffe a la salentina (café, hielo y leche de almendras).

Catedral de Ostuni en Puglia, Italia
Catedral de Ostuni

Dejamos Ostuni rumbo a la costa, a Monopoli. El lugar imprescindible a ver es el Puerto Viejo con sus características barcas blancas y azules y rodeado de llamativos edificios de estilo veneciano, gótico y bizantino. Comprobamos que no hay que quedarse solo con esta típica postal porque merece mucho la pena pasear por su centro histórico, realmente bonito, y llegar hasta el Castillo de Carlos V, en un acantilado con vistas al mar. Para ahorrar tiempo, comimos street food, pero de nivel, en Kartocc (justo junto a la entrada al puerto). Y es que en esta zona se estilan los paninis de pulpo, gambas y otras delicias marinas.

Puerto de Monopoli en Puglia, Italia
Puerto de Monopoli

Y de un pueblo costero bonito a otro: Polignano a Mare, famoso por sus casas blancas sobre acantilados surcados de cuevas y calas de agua turquesa. También es conocido por ser el lugar de nacimiento del cantante italiano Domenico Modugno, el de la celebérrima canción “Volare”. Hecho del que están muy orgullosos porque le erigieron una estatua junto al mar con los brazos en alto casi como si fuese a alzar el vuelo. Hay que pasear por su casco histórico y, sobre todo, te bañes o no, acercarse a la playa Lama Monachile, la postal más típica de Polignano a Mare. Además de bajar a pie de arena, conviene admirarla desde el mirador Belvedere su Lama Monachile (está así indicado en Google Maps). Y de paso, acercarte justo al lado del anterior a Belvedere Terrazza Santo Stefano para divisar los acantilados de Polignano. Lamentablemente nuestra visita coincidió con una competición deportiva internacional y había tanta gente y tantos controles policiales que la visita resultó un poco decepcionante.

Acantilados de Polignano a Mare en Puglia, Italia
Acantilados de Polignano a Mare

Para resarcirnos un poco de esa mala experiencia fuimos a San Vito, una pequeña playa frente a una abadía benedictina, perteneciente también a Polignano a Mare y a apenas 4 kilómetros de su centro urbano. De hecho puedes llegar andando incluso. Allí vimos un atardecer que nos quitó las penas (para prueba, la foto que abre este post).

En nuestra última noche en Alberobello cenamos en el restaurante 100metricubi varios platos típicos pulleses: el queso de burrata, las bombette (rollitos de carne de cerdo), las polpettine (albóndigas de pan) y el pure de fave (un tipo de legumbre) con cicoria.

Día 4. Bari

  • Salida: Alberobello
  • Llegada: Aeropuerto de Bari
  • Distancia: 69 kilómetros
  • Duración: 1 hora

Dado que teníamos que coger el avión de vuelta a mediodía, condujimos temprano desde Alberobello y aprovechamos la mañana para visitar Bari. Sí, efectivamente dejamos la capital de Puglia para el final. Lo de “capital” puede hacer pensar en una ciudad grande y moderna, pero lo más interesantes de Bari está en realidad en su esencia de pueblo marinero, en su casco antiguo que mantiene intacto ese espíritu de Italia profunda. Así que, dada la limitación de tiempo, nos centramos en conocer Bari Vecchia. Caminar por sus calles empedradas y ver las casas, los comercios y a sus vecinos en su día a día es ya motivo suficiente para ello.

Torre de la Catedral de San Sabino en Bari, Puglia, Italia
Torre de la Catedral de San Sabino en Bari

Pero ahí está también la Basílica de San Nicolás de Bari, patrón de la ciudad y antecesor de Papá Noel, impresionante de veras y que merece la pena tanto por fuera como por dentro. También pasamos por la Catedral de San Sabino y por el Castillo Normando Svevo. Justo al lado de éste está la Via Arco Basso, donde puedes ver cómo elaboran la pasta típica de Puglia, las orecchiette, en plena calle (y por supuesto, comprar también).

Via Arco Basso en Bari con puestos de venta de pasta artesana tradicional de Puglia
Via Arco Basso en Bari con puestos de venta de pasta artesana tradicional de Puglia

Y todo esto dieron de sí nuestros 4 días en Puglia. ¡Prometemos volver! ¿Alguna recomendación para cuando lo hagamos?

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

4 Comment on “4 días en Puglia

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