¡Menuda sorpresa nos llevamos con Aracena! Este fantástico pueblo está en Huelva, más concretamente en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, perteneciente a Sierra Morena. Y casi por casualidad descubrimos que es un destino ideal para combinar cultura, naturaleza y gastronomía. Sí, opciones para todos los gustos.

Por un lado, está rodeado de bosques de encinas, alcornoques y castaños aunque la joya natural de la zona está bajo tierra: la milenaria «Gruta de las Maravillas». Por otra parte, el centro histórico de Aracena, en torno a su Castillo del siglo XIII, es Bien de Interés Cultural. Por último, qué decir en cuanto a su cultura gastronómica… El jamón es el producto estrella, pues el cerdo ibérico encuentra aquí el mejor hábitat para su cría y forma parte de una de las 4 Denominaciones de Origen oficiales en España, la de Jabugo.

Atardecer en Aracena, visto desde el Castillo
Atardecer en Aracena, visto desde el Castillo

Dónde alojarse en Aracena

Si quieres que tu visita sea la mejor posible, has de alojarte en el Hotel Convento Aracena & Spa. Situado a la vera del Castillo, este convento del siglo XVII alberga hoy un maravilloso hotel. La rehabilitación está hecha con un gusto impecable y se conservan perfectamente el claustro y la iglesia (reconvertida en recepción y librería). Incluso puedes ver algunos objetos originales del convento, como la pila bautismal en la librería o una de las rejas de clausura en el claustro.

A una construcción histórica así le han sumado los servicios actuales de un hotel de 4 estrellas para la máxima comodidad de sus huéspedes: 57 habitaciones amplias y modernas, un spa con circuito termal bastante completo, una estupenda piscina de agua salada con vistas al Castillo, restaurante, bar… Nuestra estancia aquí fue un auténtico lujo.

Mención especial merece la cuidadísima cocina de su restaurante, haciendo uso de los productos locales de la Sierra de Aracena, pero con un toque moderno. Por ello no pueden faltar en la mesa los derivados del cerdo ibérico, el queso y las setas.

Qué ver y hacer

La Gruta de las Maravillas es la visita imperdible en Aracena. Sorprende mucho que el acceso a la misma esté en pleno núcleo urbano. Y es que la cueva está literalmente bajo el Castillo, en el interior del cerro en que se sitúa éste. Se descubrió a finales del siglo XIX y abrió al público en 1914, como la primera cueva turística en España. A lo largo de un recorrido circular de 1 kilómetro se pueden ver hasta 12 salas subterráneas y 6 lagos de diversos tamaños. En esta cueva de origen kárstico se observan además varios tipos de formaciones rocosas: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, excéntricas… Su nombre «de las Maravillas» le va que ni al pelo y durante los 50 minutos que dura la visita te sientes en un sitio casi mágico. Hemos visitado otras cuevas con anterioridad (como el Soplao en Cantabria o Valporquero en León) y aún así hemos de reconocer que ésta nos sorprendió.

Gran Lago en la Gruta de las Maravillas, Aracena, Huelva. Foto de Rafael Asquith / Love The Frame, cedida por el Ayuntamiento de Aracena
Gran Lago en la Gruta de las Maravillas, Aracena, Huelva. Foto de Rafael Asquith / Love The Frame, cedida por el Ayuntamiento de Aracena

El Castillo de Aracena fue el origen de la ciudad. Ya antes de que se construyese el fuerte, cuando estos territorios pertenecían a los árabes, había aquí un primer emplazamiento urbano. Fue construido en el siglo XIII por los «Caballeros del Hospital», una orden militar portuguesa que participó en la Reconquista de esta zona. Hasta que los reyes castellanos Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X el Sabio lo ocuparon a su vez. Aracena pasó así a pertenecer al reino de Sevilla como tierra realenga de Castilla y su Castillo formó parte de la llamada «Banda Gallega»: el conjunto de fortalezas que protegían los límites del territorio español frente al vecino portugués. En el siglo XVI se abandonó su uso militar a la vez que que la población se extendió cerro abajo ocupando las zonas de alrededor. Muy cerca del Castillo se puede ver también la Iglesia de Nuestra Señora del Mayor Dolor, de estilo mudéjar y construida entre los siglos XIII y XV.

Decíamos que Aracena es naturaleza y es cultura, pero también es sobre todo gastronomía, con lo que el tercer punto de interés turístico es el Museo del Jamón. Y aunque lo mejor es comerlo en cualquiera de los restaurantes de la ciudad, no está de más aprender sobre él. La crianza del cerdo ibérico en general, y en la dehesa onubense en particular, los orígenes históricos de este alimento, el proceso de producción del jamón y las particularidades de la sierra aracenense son descritas muy gráficamente en sus exposiciones.

Puedes comprar online la entrada individual para cada uno de los anteriores sitios turísticos o bien adquirir un bono conjunto para los 3, por 12,50 euros por persona. La entrada individual de adulto para la Gruta tiene un precio de 10 €; la del Castillo, 2,50 €; y la de Museo, 3,50 €. Así pues, si piensas visitar la Gruta y alguno más de los otros dos, ya te sale rentable hacerte con la entrada conjunta para los tres. Debido a la situación actual con el coronavirus las visitas al Castillo y al Museo se realizan únicamente con audioguía que cada visitante puede descargar en su móvil vía código QR. Por el contrario, en la Gruta de las Maravillas sí se realiza tour en grupo con un guía.

A medida que los vecinos de Aracena se desplazaron más allá del Castillo, por el valle, se crearon nuevas construcciones. El centro urbano se desplazó así inicialmente a la Plaza Alta, con el antiguo Cabildo y la iglesia parroquial de la Asunción como edificios destacados. Después se construyeron las ermitas mudéjares San Pedro, Santa Lucia, San Roque y Santo Domingo, estratégicamente posicionadas en los caminos que unían con Huelva, Portugal, Extremadura y Sevilla respectivamente (recomendables las vistas del pueblo y el Castillo desde la de San Roque).

En el siglo XIX la Plaza Marques de Aracena sustituyó a la Plaza Alta como la principal de la ciudad. Y más recientemente pasó a serlo la Plaza de San Pedro, muy próxima a la entrada a la Gruta de las Maravillas. Además de la ermita del mismo nombre, en la Plaza se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo al aire libre. Fue el primero de Andalucía en mostrar esculturas de este modo y el que mayor número de piezas expone al aire libre en nuestro país: unas 50 que se distribuyen no solo en esta Plaza sino también en otras calles aledañas y puntos de interés del centro.

Nosotros estuvimos solo un par de días en Aracena pero si tú decides dedicarle más, no te faltarán entretenimientos. Para quienes busquen turismo activo, el sendero GR-48 une de manera continua más de 500 kilómetros en Sierra Morena, pasando por las provincias de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén, y puedes recorrer alguna etapa desde Aracena. Sin salir de la propia sierra, hay muchos pueblos dignos de una visita como Alájar, Jabugo o Almonaster la Real (uno de los Pueblos Más Bonitos de España). A tan solo 30 minutos en coche se encuentra Minas de Riotinto, un paisaje auténticamente marciano ligado a la minería que conocimos en un viaje anterior. Incluso es posible llegar por carretera en unos 90 minutos a la Costa de la Luz y a sus kilométricas playas.

La gastronomía de Aracena

El cerdo ibérico está presente a cada paso en Aracena: las tapas de los bares, las cartas de los restaurantes y hasta los propios animales que puedes ver en la zona.

Por ello es muy interesante descubrir más en alguna de las fincas productoras de la zona, como Jamones Eiriz. Ofrecen una visita guiada muy completa por sus instalaciones (desde el campo hasta las salas de curación), con explicaciones útiles que te ayudarán además a identificar y distinguir los distintos tipos de jamón en función de su etiquetado y, sobre todo, con una deliciosa cata de sus productos, acompañados con vinos onubenses. Y por supuesto, si quieres, puedes adquirirlos en su tienda (no pudimos resistirnos).

También la carne de caza es parte del menú típico aracenense: jabalí y ciervo son habituales. Y el otro alimento del que la dehesa provee en abundancia a Aracena son las setas: su Sierra de es una de las áreas de España más prolíficas en este alimento, con más de 500 especies distintas. No es de extrañar por tanto que sean ingrediente habitual en sus platos y que otoño sea la temporada alta de turismo aquí.

No te faltarán opciones para degustar la estupenda gastronomía, pero nosotros te recomendamos el Restaurante Montecruz, en la Plaza de San Pedro, muy cerquita de la Gruta de las Maravillas. 20 años lleva ya Manuel García Barrero combinando tradición y modernidad en su cocina, siempre proveyéndose de alimentos de la huerta y la dehesa de Aracena. No dejes de probar sus premiadas tapas: el gazpacho, el flamenquín de carrillera o el papadum de presa ibérica. Y alguna de las especialidades de la casa, como los arroces.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: