A los viajeros nos gusta eso de elaborar listas de sitios que hemos visitado o soñamos con conocer. Es una tendencia cultural que explica que también lo hagamos de manera global para elegir, por ejemplo, las «7 Maravillas del Mundo Moderno» o, menos conocidas que las anteriores, las «7 Maravillas del Mundo Natural». Y he aquí que la bahía de Ha Long en Vietnam es una de ellas. También por esto, lógicamente, es uno de los sitios más visitados del país (y probablemente del planeta). ¿Significa esto que puedas prescindir de esta parada en tu viaje por Vietnam? Desde nuestro punto de vista, sería imperdonable.

Ubicada en el norte, a 170 kilómetros de Hanoi, la bahía de Ha Long tiene una extensión total de 1.500 kilómetros cuadrados (sí, es enorme). Su belleza es incuestionable: miles de islas e islotes de roca kárstica y distintos tamaños sobresalen de un mar verde y tranquilo. Cuando ves este paisaje infinito e hipnótico de agua y piedra entiendes el por qué de su título de Maravilla del Mundo (también es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO). Muchas de estas islas cuentan además con impresionantes cuevas e idílicas playas.

Si buscas online el número de Islas que hay en la Bahía de Ha Long, obtendrás como resultado cifras entre 1.600 y 3.000. Si preguntas a un vietnamita, te dirá que hay 1.969, porque esta cifra indica el año de la muerte de Ho Chi Minh (y así todo encaja como en un gran puzzle sideral).

Rocas e islas de la bahía de Ha Long

Hace 500 millones de años solo había agua en esta bahía. El movimiento de las placas tectónicas afectó a la zona y 20 millones de años de clima húmedo y erosión de la roca caliza fue formando el paisaje kárstico que conocemos hoy.

Aproximadamente solo unas 40 islas están habitadas por aproximadamente 1.600 vietnamitas. Cat Ba y Tuan Chau son las más grandes y cuentan con instalaciones turísticas permanentes. El resto se reparten en «pueblos flotantes» con contadas casas muy básicas, donde la pesca y la cría de moluscos son el principal sustento y las barcas son el transporte indispensable. Pese a verlos constantemente cuando recorres Ha Long, cuesta hacerse a la idea de lo diferente que debe de ser vivir así y, personalmente, nos llamó mucho la atención que hay numerosos perros viviendo también en ellos.

Como suele ocurrir en cualquier lugar del mundo con formaciones geológicas peculiares, una leyenda vietnamita explica la creación de Ha Long. Su significado literal es «dragón descendente«, nombre que procede de este relato. Cuando China intentaba invadir Vietnam hace siglos, el Emperador de Jade envió una familia de dragones para ayudar al pueblo vietnamita en su defensa. Estos dragones escupieron grandes joyas que se convirtieron en las islas e islotes de la bahía y que formaron una barrera impenetrable para los barcos chinos.

Perfil de las múltiples rocas e islas que componen la bahía de Ha Long

Pero, ¿cómo se visita una bahía con miles de islotes? La opción mas obvia es en un crucero y así lo hicimos nosotros. Pero también puedes desplazarte hasta la isla de Cat Ba, tomarla como base y desde ahí hacer excursiones. Cat Ba forma parte además de un Parque Nacional del mismo nombre, con opciones de senderismo y avistamiento de fauna endémica, como el langur de cabeza blanca.

Si optas por el crucero, la oferta es amplísima y con presupuestos de lo más variados: en el mismo Hanoi puedes contratarlo. Sin embargo, conviene ser cuidadoso al elegirlo y éste es un claro ejemplo de que lo barato puede salir caro. Lo recomendable es comparar y consultar opiniones antes de decidirse por uno. Lo ideal es dedicar dos noches al crucero para poder alejarse de Ha Long, que es la zona más turística. Pero desde luego, como mínimo, tienes que pasar una noche en el barco: si vas y vienes en el mismo día no podrás ir más allá del área donde se amontonan los barcos y tu experiencia puede ser frustrante.

De abril a septiembre hay temperatura altas y lluvias en Ha Long; de octubre a marzo el clima es más fresco y seco. La época ideal para visitar la bahía es por tanto entre octubre y diciembre. Nosotros fuimos en noviembre y tuvimos un tiempo excelente: soleado pero sin excesivo calor y el agua a una temperatura templada ideal para bañarse.

Vista al atardecer desde el barco en la bahía de Ha Long

En nuestro caso contratamos el crucero de 3 días y 2 noches con la agencia vietnamita Vega Travel y quedamos encantados. Además de incluir lo habitual de otros cruceros similares (ida y vuelta desde Hanoi, todas las comidas, una noche a bordo del barco, recorrido en kayak, etc) nos convenció que también incluía la isla de Cat Ba (donde pasamos la segunda noche) y la bahía Lan Ha: ambos lugares menos turísticos que la célebre, pero masificada, Ha Long.

Todo el viaje fue en grupo y tuvimos mucha suerte porque nuestros compañeros fueron fabulosos. Éramos unas 20 personas de distintas nacionalidades y edades: alemanes, australianos, ingleses, neozelandeses… En todo momento estuvimos acompañados por el guía de Vega Travel con sus explicaciones e instrucciones. Y realizamos muchísimas actividades que nos mantuvieron entretenidos cada minuto: kayak, cuevas, playas, miradores…

Haciendo kayak en la bahía de Ha Long

El primer día nos desplazamos en bus desde Hanoi al puerto de Ha Long y hacia media mañana embarcamos. Las instalaciones del barco eran estupendas: camarotes dobles todos con baño privado distribuidos en dos pisos, bar y amplio comedor y una terraza panorámica superior.

Los plásticos de un solo uso están prohibidos en Ha Long. La acumulación de basura de este tipo que ha sufrido la bahía en años recientes ha llevado a las autoridades vietnamitas a tomar esta medida. Aunque realmente no hay un control exhaustivo (que nosotros hayamos visto) y en la práctica había plásticos allí, creemos que es justo y necesario hacer caso de este tipo de medidas y contribuir a viajar de un modo más responsable. Por ello, una de las primeras acciones a tomar es que viajes con una botella de agua reutilizable, evitando así las de plástico. Precisamente para el viaje por Vietnam adquirimos nuestras botellas LifeStraw Go que tienen incorporado un filtro potabilizador de modo que puedes rellenarla con agua no potable en cualquier lugar del mundo. Cien por cien probada y cien por cien recomendada. No nos llevamos comisión y ya hemos regalado alguna.

Viendo amanecer desde el barco en el que dormimos en Ha Long

Navegamos en primer lugar hacia las islas de Bai Tu Long, un área menos turística que la célebre Ha Long, pero con paisajes igual de espectaculares. Almorzamos a bordo y por la tarde recorrimos la zona en kayak, visitamos una de las numerosas cuevas kársticas que hay y nos bañamos en una preciosa playa prácticamente vacía.

Echamos el ancla en una bonita área entre Bai Tu Long y Ha Long y allí pasamos una estupenda noche con nuestros compañeros de viaje y un inolvidable amanecer: nunca olvidaremos la emoción al mirar por la ventana de nuestro dormitorio y ver esto.

Con el sol recién salido nos dirigimos hacia Ha Long y, con muchos más barcos y turistas de compañía, visitamos en primer lugar la cueva más bella y famosa de la zona, Hang Sung Sot; literalmente «la sorprendente» y que hace honor a su nombre.

Interior de la Cueva Sorprendente, la más conocida de la bahía de Ha Long

Después, en otra isla cercana, subimos los 340 escalones de la montaña Titop para disfrutar de una espectacular vista de 360º a las tres bahías: Ha Long, Bai Tu Long y Lan Ha.

Playa de la isla Titop en la bahía de Ha Long
Playa de la isla Titop en la bahía de Ha Long

La siguiente etapa del tour nos llevó al Parque Nacional Cat Ba. Desembarcamos en Viet Hai, un pequeño pueblo de la isla homónima que recorrimos en bicicleta. Si hay una pega que le ponemos al tour es precisamente no haber podido pasar más tiempo en esta zona y adentrarnos más en el Parque Nacional.

Tras el almuerzo a bordo del barco pasamos la tarde haciendo kayak otra vez, descubriendo nuevas cuevas y algunos pueblos flotantes de pescadores. Ya de noche llegamos a la ciudad de Cat Ba y por unas horas abandonamos el barco. Allí cenamos (en el restaurante Green Mango como te contamos en nuestro post sobre la gastronomía vietnamita), dimos un paseo y dormimos, concretamente en el hotel Hung Long (más información en nuestra guía de alojamientos de Vietnam).

La ciudad de Cat Ba no tiene especial atractivo y, tras un par de días rodeados solo de agua y roca, nos supuso un gran contraste. Sorprende la cantidad de ofertas de alojamiento, las luces de neón, el considerable tamaño de los edificios y los numerosísimos restaurantes flotantes en la bahía a la que se asoma la ciudad.

La tercera y última jornada comenzó con lluvia, que poco a poco se fue disipando. Fue la más tranquila puesto que había que deshacer todo lo recorrido los dos días anteriores para regresar al puerto de Ha Long donde finalizaba nuestra aventura. Simplemente disfrutamos de las vistas desde el barco en la cubierta y nos despedimos de nuestros compañeros.

"Kissing Chicken Rocks", literalmente "rocas de pollos besándose", en la bahía de Ha Long
«Kissing Chicken Rocks», literalmente «rocas de pollos besándose», en la bahía de Ha Long

Nos habría encantado poder dedicarle más tiempo a Ha Long, recorrerla con más calma e incluso pasar algún día extra en la isla de Cat Ba puesto que solo vimos superficialmente su Parque Nacional. Si tú puedes, tenlo en cuenta porque realmente merece la pena.

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

4 Comment on “La Bahía de Ha Long

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