Probablemente no haya viaje en Vietnam que no pase por Hanoi. En nuestro caso era además la puerta de entrada y salida al país. Aunque nada más aterrizar en el aeropuerto hanoiense cogimos otro vuelo interno hacia Danang para empezar nuestro itinerario por Hoi An, los días previos a nuestra partida del país sí que aprovechamos para recorrer la capital vietnamita.

Como nos ocurrió con toda nuestra estancia, el tiempo en Hanoi también se nos quedó corto. Llegamos prevenidos por las advertencias de otros viajeros sobre su caos circulatorio y las primeras horas esquivando motos y bicicletas fueron algo estresantes. Pero una vez cogido el ritmo, quitado el miedo y entregados a las bondades de Hanoi, que también las tiene, disfrutamos de la ciudad y nos gustó mucho.

Transportando vías de tren en una moto por las calles de Hanoi
Transportando vías de tren en una moto por las calles de Hanoi

Vietnam es el país con el mayor número de motocicletas per cápita del mundo: 48 millones por 90 millones de habitantes (1 moto por cada 2 personas). En Hanoi la media es incluso más alta: 5 millones de motos para 8 millones de individuos. Así no es de extrañar que la circulación en la ciudad esté saturada, que haya constantes atascos y que andar por la calle como peatón sea una auténtica aventura (nuestro consejo: fíjate en los locales, por dónde cruzan y con qué actitud). Y lo que es peor: este tráfico causa un tercio de la contaminación del aire, siendo ésta la segunda más alta del sudeste asiático, solo por detrás de Yakarta, en Indonesia. No te extrañará ver a muchos vietnamitas por la calle con máscaras: más de 60.000 personas al año mueren en este país por la mala calidad del aire.

Qué ver

El barrio imperdible en Hanoi es el Old Quarter (Barrio Antiguo). Aunque su nombre pueda hacerte pensar en farolillos y casas tradicionales, al estilo de Hoi An, nada más lejos de la realidad. Un laberinto de calles estrechas repletas de hoteles, tiendas tradicionales y modernas, restaurantes, puestos de comida, agencias de viaje y cafeterías por las que cruzan a diario miles de personas, motos, bicicletas y vendedores ambulantes. Todo mezclado y a la vez. El caos. Pero un caos hipnótico. Es imposible permanecer indiferente ante tantos estímulos y observar la vida diaria en este barrio es un espectáculo.

La principal característica arquitectónica del Old Quarter son las «casas tubo»: edificios estrechos, de 2.5 a 5 m de ancho, y hasta 8 veces más de largo. Se construyeron así para rebajar la tasa de impuestos, pues se pagaba en función de la anchura del edificio. Estaba prohibido además que fuesen más altas que el palacio real, aunque hoy en día muchas han añadido pisos adicionales (con mejor y peor gusto).

Aunque no hay nada concreto que ver en este barrio, pues simplemente basta con pasear y observar lo que vayas encontrando, sí que mencionaremos un par de interesantes visitas. El Puente de Long Bien es una construcción metálica de Eiffel (sí, el mismo de la famosa torre de París) y supone un símbolo de la resistencia de Hanoi durante la guerra con EEUU. Los americanos bombardearon repetidamente la ciudad y tenían este puente como objetivo prioritario de sus ataques. Sin embargo, los vietnamitas siempre lograron reconstruirlo y sobrevivió. Hoy el tren circula sobre él mientras que por debajo pasan miles de motos y coches diariamente.

El Puente Long Bien en Hanoi
El Puente Long Bien en Hanoi

Instagram mediante, también se ha convertido en típico lugar que ver una estrecha calle ocupada por vías de tren, por las que éste circula a escasos centímetros de los edificios que la delimitan. Se encuentra al norte del Barrio Antiguo, entre las calles Dui Tan y Dien Bien Phu, y se ha vuelto tan popular que han abierto varios cafés en los que hacerse fotos o simplemente sentarse a ver pasar el ferrocarril (hay carteles indicando los horarios allí mismo).

Poco antes de nuestro viaje a Vietnam se cerró el acceso a esta calle para evitar accidentes. Nosotros nos pasamos por allí para curiosear y, si bien había un par de verjas y unos policías, nos permitieron entrar sin problema y tomar un café en uno de los comercios. Cuando nos íbamos, los mismos policías que nos habían dejado pasar, estaban parando a otros turistas impidiéndoles acceder. Ni idea por tanto de por qué en un caso sí y otro no. Personalmene, aunque la calle nos pareció curiosa, tampoco pensamos que sea imprescindible.

Train Street en Hanoi
Train Street en Hanoi

El Mercado cubierto de Dong Xuan, también en el Old Quarter, es el más grande de Hanoi, construido por los franceses en 1889. Es como trasladar el batiburrillo de tiendas y personas del Barrio Viejo al interior de un edificio. Los puestos aquí venden de todo, excepto alimentos: ropa, zapatos, velas, objetos de decoración y un larguísimo etcétera.

En Hanoi cualquier rincón en la calle es bueno para improvisar una peluquería. Una pared en la que colocar un espejo y una repisa frente a la que situar una silla es más que suficiente. Algunos han personalizado aún más la decoración de su espacio. Puertas abiertas permanentes y una visión clara para los transeúntes del servicio ofrecido. ¿Quién da más? Seguro que caminando por Hanoi te encontrarás con alguna de estas peluquerías callejeras.

Peluquería improvisada en la calle en Hanoi
Peluquería improvisada en la calle en Hanoi

El Lago Hoan Kiem lo verás sí o sí: su ubicación junto al Old Quarter y su gran extensión así lo garantizan. Su nombre significa «Lago de la Espada Recuperada» y, como era de esperar, proviene de una leyenda. En el siglo XV los dioses enviaron una espada al rey de Vietnam para defenderse de los chinos y, una vez cumplida la misión, una tortuga dorada gigante recuperó el arma y se sumergió en las profundidades del lago. Ya os contamos con la Bahía de Ha Long que las leyendas vietnamitas remiten siempre al histórico enfrentamiento bélico con China.

En un extremo del lago un puente rojo conecta con una pequeña isla donde se ubica el Templo de la Montaña de Jade (30.000 VND la entrada, poco más de 1 euro). Destacan varias estatuas de la tortuga de la leyenda (como no) y las vistas del lago.

El Templo de la Literatura fue probablemente la visita que más nos gustó en Hanoi. Fundado en 1070 en honor a Confucio, fue la sede de la primera Universidad de Vietnam. Se compone de varios patios y jardines con distintas construcciones muy bien conservadas: pabellones, estanques, puertas e incluso estatuas en piedra con los nombres de todos los graduados allí. Los estudiantes acuden aquí a rezar para tener suerte en sus exámenes. La entrada cuesta 30.000 VND (algo más de 1 euro).

El complejo del Mausoleo de Ho Chi Minh es un enorme espacio peatonal con jardines y varios edificios. Alberga el Palacio Presidencial, un museo, una pagoda y, sobre todo, el Mausoleo en sí: un gran edificio de mármol en cuyo interior se conserva y exhibe el cuerpo embalsamado de Ho Chi Minh. Nosotros no entramos a verle. El acceso a todo el recinto es gratuito pero debes pasar controles policiales estrictos: me pidieron cubrirme con chaqueta (iba en tirantes) y tuvimos que vaciar la mochila fotográfica y la revisaron a conciencia.

Ho Chi Minh, «el que ilumina«, fue el Primer Ministro de la República Democrática de Vietnam, además de su principal impulsor, y líder del Ejército Popular de Vietnam. Murió en 1969 en plena Guerra contra Estados Unidos. Aunque su deseo expreso era ser incinerado, fue embalsamado por orden del Gobierno. Su figura es un símbolo en el país: aparece en los billetes y su retrato está presente en numerosos edificios oficiales.

Dónde comer

Ya te contamos en este post detallado sobre la gastronomía vietnamita que el streetfood tiene otro nivel en este país y Hanoi es el máximo exponente de ello: hay tantos puestos de comida en la calle que resulta difícil distinguir donde termina uno y empieza otro, sirviendo comida durante todo el día. Pasear por la capital de Vietnam es por tanto un desfile de olores e imágenes de distintos platos. Y por supuesto, a precios más que económicos. No obstante, también merece la pena entrar en algunos de los muchos restaurantes de Hanoi y estos son los que probamos.

New Day. Un local viejo, una cocina repleta de gente yendo y viniendo, unos baños de dudosa higiene… En Vietnam no te puedes dejar guiar por las apariencias. Y es que la comida en este restaurante estaba estupenda y era baratísima. Así no es de extrañar que esté siempre lleno (aunque los camareros te encuentran sitio para comer donde sea) y que cenásemos allí dos noches.

Nhà Hàng Chay Aummee. Llegamos a este restaurante buscando en realidad otro, que estaba en la misma calle, Home Hanoi Restaurant (estaba cerrado y no pudimos comprobar las recomendaciones tan buenas que nos hicieron de él, por si tú sí puedes probarlo). Pero así descubrimos este vegetariano con platos originales, un local precioso y un servicio atentísimo. No es barato, para la media de los que probamos en Vietnam, pero es una alternativa interesante.

Note Coffe. Uno de esos lugares que Instagram ha hecho popular. El café de huevo que probamos estaba delicioso, sin duda, y el personal era realmente amable y simpático. Pero realmente a esta cafetería vienes a ver la decoración del local a base de mensajes, en todos los idiomas, escritos en notas de colores que todos los que hemos pasado por allí hemos ido pegando en paredes, ventanas, sillas, mesas… Si vas, busca los nuestros.

Unicorn Kafe. Aquí el café es lo de menos; de hecho, los batidos y helados son sobre todo su especialidad. Lo importante es entrar en el universo del unicornio, sentarte entre arco iris e incluso vestirte con los pijamas / disfraces que hay disponibles para el público.

Sky Central Bar. Terminar un ajetreado día por el centro de Hanoi en uno de sus muchos bares en azoteas es el mejor plan posible. En las inmediaciones del lago Hoan Kiem puedes encontrar varios, todos prometiendo las mejores vistas sobre éste y el resto de la ciudad. Los precios en general no son baratos, pero muchos tienen ofertas happy hour que pueden aliviar la cuenta final. Al Sky Central Bar fuimos dos noches porque, aún sin oferta, los precios era más asequibles y sus camareros eran francamente agradables.

Como te contamos en nuestra guía de alojamientos en Vietnam, nos quedamos tres noches por 96 euros en total en un hotel pequeño y nuevo, de reciente inauguración, Elpis Grand Hotel. Está cerca del barrio antiguo y del lago Hoan Kiem, lo que permite ir a pie a cualquier sitio. Es un edificio típico de Hanoi, estrecho y profundo, con 4 alturas y 2 – 3 habitaciones por planta. Aunque muy básico, el desayuno está incluido en el precio. Lo que les falta por pulir el el servicio, al ser tan nuevos, les sobra de amabilidad. El último día nos trasladaron a una habitación superior por el mismo precio, un detalle.

Te dejamos un mapa con todas las direcciones mencionadas en el post (y alguna más) para que puedas organizar tu recorrido por Hanoi. ¿Añadirías alguna más? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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