He vivido en Asturias y en el País Vasco durante largos períodos de mi vida: intento volver siempre que puedo y lo mismo hacía cuando vivía en una y regresaba a la otra. Eso significa (geografía básica) que he pasado por Cantabria millones de veces. Y sin embargo, la conozco muy poco. Un clásico viajero: nos encanta ir a lugares remotos a mil kilómetros de distancia y nos olvidamos de lo que tenemos a escasos metros. ¡Este año nos hemos propuesto repararlo! Y en el puente del 1 de mayo hemos ido a conocer Cantabria (o una parte de ella al menos).

Además hemos tenido muy buena puntería porque en 2017 se celebra el Jubileo del Camino Lebaniego. La peregrinación al municipio cántabro de Santo Toribio de Liébana es uno de los 4 caminos históricos en que se celebra el Jubileo o Año Santo Perpetuo, junto al de Santiago de Compostela, Roma y Jerusalén. Liébana cuenta con este privilegio desde 1512 por conservar el trozo más grande de la cruz de Cristo en el Monasterio de Santo Toribio (por eso también a sus peregrinos se les llama “cruceros”).

El Año Jubilar Lebaniego se celebra cada vez que el 16 de abril, Santo Toribio, cae en domingo. Circunstancia que ocurre este año y da lugar a múltiples celebraciones religiosas y culturales en torno a este acontecimiento. Además el Camino Lebaniego forma parte del Camino del Norte a Santiago, con lo que acoge tanto a los peregrinos cuya meta es Santo Toribio como a aquellos que continúan hacia la capital compostelana.

Nosotros no contamos con tiempo suficiente para hacer el Camino, pero recorrimos los 4 últimos kilómetros, desde Potes al Monasterio de Santo Toribio. Éste fue por tanto una de las paradas de nuestro itinerario que nos llevó también a:

La Cueva del SoplaoCantabria cuenta con más de 6.500 cuevas de impresionantes formas y paisajes. Y se siguen descubriendo maravillas subterráneas en esta región, como la reciente noticia del pozo vertical de mayor altura de España. Se pueden visitar muchas de estas cavidades pero la más famosa sin duda es El Soplao, por su gran importancia geológica y también por su patrimonio industrial como antigua mina de plomo y zinc. Para conocerla puedes hacer una visita guiada en la que se recorre 1,5 kilómetros de la cueva. O una actividad de aventura, en la que se visitan 3 kilómetros adentrándose en zonas más escondidas. ¿Adivináis cuál escogimos nosotros? 😉

Santillana del Mar. El título de “uno de los pueblos más bonitos de España” ya se nos quedaba corto si hacíamos caso de las fotos y películas en que habíamos visto este municipio antes de visitarlo. Ni es Santa, ni es Llana, ni tiene Mar, y aunque nos mintiera 3 veces, fuimos a pasearla y a disfrutarla. Y la verdad, con sus calles empedradas, sus edificios señoriales y su Colegiata, le perdonamos cualquier mentira.

El Teleférico de Fuente DéHay fotos que uno quiere conseguir como sea y por ello viaja hasta donde haga falta por conseguirlas. La panorámica de los Picos de Europa desde Fuente Dé es una de ellas. ¡Y nos costó conseguirla! A la primera intentona no pudo ser, por mal tiempo. El segundo día logramos plantarnos a 1.823 metros de altura frente a esos colosos de roca y nieve. ¡Y nieve encontramos intentando hacer una ruta por las inmediaciones! No pudimos completarla por las condiciones climatológicas ni nos lució el sol para acompañar las fotos. Pero menudo paseo por las nubes nos dimos. A veces un cielo nublado puede dar mucho más juego…

El slogan del #teleférico 🚡 de #FuenteDé es "paseando por las #nubes" ☁️☁️ No pensábamos que fuese tan literal 😍 #Cantabria #PicosdeEuropa #picoftheday #montaña #mountain #travelgram #nofilter #madridtb

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Potes. Y ya que íbamos al Monasterio de Santo Toribio, no podíamos dejar Liébana sin visitar su capital y ver de cerca sus calles medievales, sus caserones, sus puentes y torres… ¡Y probar su gastronomía! El cocido lebaniego, la carne de la ganadería local y el orujo que se fabrica allí son los que se llevan la fama (merecida, lo comprobamos). Y de extra, probamos también el canónigo: un postre de natillas con souflé de caramelo para chuparse los dedos.

Una escapada de lo más completa: historia, arte, naturaleza, gastronomía, actividades de aventura… ¡Mucho aprendimos y mucho disfrutamos! En próximos posts os contamos todos los detalles.

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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