Este post viene a saldar una vieja gran deuda pendiente del blog. Porque mira que hemos ido veces a Granada y, a pesar de que sí habíamos publicado algún artículo sobre la ciudad, nunca habíamos escrito una buena guía de viaje como tal de la capital granaína. Hela aquí.
Granada no necesita introducciones ni justificaciones de por qué visitarla. Si un extranjero nos preguntase qué ver en España en un viaje express de 7 días, Granada estaría en la lista. Podríamos debatir sobre otros posibles destinos, pero con Granada nunca habría dudas. Ése es el nivel.
Y es que en cuanto a historia, arquitectura o cultura, su predominancia es incuestionable. No en vano es ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ningún sitio como Granada ejemplifica esa herencia andalusí tan presente en la Península. Y, por si fueran pocos alicientes los anteriores, es una de las ciudades más divertidas de España, destino de peregrinaje de miles de estudiantes y cuna del tapeo por excelencia.
Si ya estás convencido de la necesidad de viajar al menos una vez en tu vida a Granada, vamos con la información práctica para hacerlo.

La evolución de los alojamientos que hemos probado en Granada corre en paralelo a nuestra evolución personal vital: de pareja joven a pareja madura y, finalmente, a familia multiespecie. De más antiguo a más reciente, éstas han sido nuestras elecciones:
Cuando Granada se convierte en la capital del Reino Taifa en el siglo XI empiezan las construcciones de la Alhambra y cuando la familia real se muda aquí en el XIII se produce su despegue definitivo. Es el conjunto monumental más visitado de España. Y decimos “conjunto” porque abarca palacios, jardines e incluso una fortaleza militar (la Alcazaba). Es en consecuencia muy grande, recorrer la Alhambra te llevará mínimo tres horas. Conviene reservar con tiempo tu entrada, sobre todo si viajas en festivos o temporada alta. La hora de acceso que marca el ticket es para los Palacios Nazaríes, el resto se puede recorrer sin horario. Estos son además la estrella de la visita, cumbre del arte andalusí. Pero no te pierdas tampoco el Generalife, más orientado al descanso de la familia real, las vistas desde la Alcazaba o el Museo de la Alhambra, en el interior del Palacio de Carlos V. Por último, tanto para entrar como para salir tendrás que pasar por el Bosque de la Alhambra, una masa forestal verde que se extiende por las laderas de la colina donde se erigen las mencionadas edificaciones. Para más información sobre todo lo relativo a la Alhambra de Granada, aquí nuestro post.

Hay muchos, muchísimos, miradores a la Alhambra, baste echar un vistazo a Google Maps. Pero ninguno tiene su fama ni su propia banda sonora, gracias a los músicos callejeros que improvisan conciertos gratuitos allí. Está en el corazon del Albaicín, barrio que merece por sí mismo una visita y que tambien está en esta lista de lugares a ver en Granada. Las vistas hacen honor a su popularidad. El mirador de San Nicolás es muy amplio aunque suele estar lleno. Paciencia y a disfrutar del ambiente, que es parte de la experiencia.

Omnipresente en la lista de las calles más bonitas de España, es por algo. A la vera de la Alhambra, ofrece una vista diferente de ésta y discurre bordeando el río Darro, que puedes cruzar sobre los pequeños puentes que hay a lo largo de la vía. Su nombre popular, Paseo de los Tristes, se debe a que era la ruta de los cortejos fúnebres hacia el cementerio.

La Catedral fue la primera del estilo renacentista español y se construyó sobre la antigua Mezquita Mayor. Es una de las construcciones más destacadas y grandiosas del siglo XVI, no en vano su objetivo era simbolizar el triunfo de la cristiandad tras la reconquista árabe. La entrada se puede adquirir online y cuesta 6,5 euros, gratis para menores de 12 años. Hay disponible asi mismo una entrada conjunta con descuento a 6 monumentos: Catedral, Capilla Real, Iglesia de San Nicolás, Abadía del Sacromonte, Monasterio de la Cartuja y Monasterio de San Jerónimo.

Al lado se encuentra la Capilla Real, de estilo gótico y donde estan enterrados los Reyes Católicos, Juana La Loca y Felipe El Hermoso. Sus mausoleos de impecable marmol de Carrara son dignos de ver. Junto a ellos se puede ver ademas la que fuera la colección personal de pintura flamenca de Isabel la Católica. Las condiciones de compra de entrada son las mismas que las ya descritas para la Catedral.
Fue la primera universidad de Granada, fundada por Yusuf I y edificada en el siglo XIV. Aún conserva un oratorio nazarí bellamente decorado con su ornamentación original. Actualmente es un Centro cultural universitario, lo que significa que la entrada es sin coste, pero solo es posible de lunes a viernes no festivos.

Se construyó en el siglo XV, fuera del recinto de la Alhambra, para servir de residencia a la madre de Boabdil, el célebre último rey de Granada. Visitarlo permite conocer cómo era una casa noble nazarí. Está muy cerca del ya mencionado mirador de San Nicolas y, como éste, desde su azotea cuenta con bellas vistas a la Alhambra. La entrada se adquiere como parte de un ticket de acceso conjunto a varios monumentos andalusíes por 8,48€ , que incluyen El Bañuelo (también en esta lista de imprescindibles granaínos), la Casa Zafra, el Corral de Carbón y la Casa Horno de Oro. Importante: los domingos es gratis.

Entrar en este mercado es como teletransportarse a Marruecos y es el lugar ideal para tomar un té, adquirir productos de piel o encontrar objetos tradicionales de artesanía. A pesar de que con los años no ofrece mercancías tan originales, incluso si no pretendes comprar nada, merece la pena el paseo.
Arco árabe que formaba parte de las murallas del siglo XI y era la puerta más importante de entrada a la antigua Medina de Granada. Ahora conecta con la calle del mismo nombre, repleta de tererías y tiendas de estilo morisco.

Ubicados en la Carrera del Darro y datados del siglo XI, son los baños árabes mejor conservados de España. En ellos puedes ver las típicas bóvedas de ladrillo de los antiguos hammam iluminadas con la luz que se cuela por las claraboyas en forma de estrella. Si nunca has visitado unos baños árabes, te va a impresionar. Si ya conoces otros, como los de Girona o Ronda, puede que no te aporten demasiada novedad. Al igual que el Palacio de Dar al-Horra, debes comprar la entrada como parte de un ticket conjunto que da acceso a varios monumentos andalusíes por 8,45€. ¡Pero los domingos es gratis!

Se trata del antiguo barrio árabe con sus características calles estrechas y laberínticas: es Patrimonio de la Humanidad precisamente por conservar ese trazado urbano de la época musulmana. Además ofrece vistazas a la Alhambra, tanto desde el ya mencionado Mirador de San Nicolás como desde otros menos conocidos como los de la Placeta Carvajales, la Plaza de la Victoria, la Cruz Rauda o San Miguel Alto. Si te animas a recorrerlos todos, prepárate para caminar y subir pendientes. Sea como sea, es más que recomendable pasear por el Albaicín y dejarse llevar por su ambiente tan especial.

Es el barrio más auténtico de Granada, famoso por sus casas-cueva excavadas en la roca, su tradición flamenca y sus vistas a la Alhambra. Sin embargo nosotros hemos pasado por él solo una vez y brevemente, es nuestra deuda pendiente particular con Granada. De hecho nunca hemos presenciado un espectáculo de flamenco en una cueva, la actividad por excelencia a hacer en el Sacromonte. Hay muchas “zambras” flamencas, como se denominan, pero no podemos recomendar ninguna por experiencia propia. Los otros sitios obligados a ver son el Museo Cuevas del Sacromonte, donde aprender y experimentar cómo se vivía en esas casas cueva; y la Abadía del Sacromonte, del siglo XVII, con unas destacadas catacumbas, un curioso museo de Libros Plúmbeos y un patio con asombrosas vistas. Si no te sientes con fuerzas para caminar y subir cuestas, puedes coger en la Plaza Nueva el autobús C34. Si prefieres caminar, apunta la calle Verea de Enmedio que conecta con el Albaicín y tiene muy buenas vistas a la Alhambra.
Los bares y el tapeo granaíno son una institución en sí mismos, tan imprescindibles como visitar la propia Alhambra. Y es que la tradición de tapa gratis con cada bebida consumida es famosa allende las fronteras. Nunca hemos comido o cenado en Granada con un menú o a la carta: siempre nos hemos alimentado a base de tapas. Las principales zonas de acción están en las calles del centro, en torno a a la Plaza de Bib-Rambla y alrededor de la Plaza de Toros. Por mencionar algunos:
Si puedes alargar tu viaje a Granada y la ciudad no te atrapa, es más que aconsejable recorrer los pueblos de la Alpujarra como Soportújar, Trévelez, Pampaneira y Capileira, o a acercarte hasta Salobreña en la desconocida Costa Tropical.
