Siempre decimos que si algún día, por el motivo que sea, dejamos de viajar, reconvertiremos este blog a la temática gastronómica. Y es que nos gusta comer. Mucho. En todos nuestros viajes dedicamos tiempo a buscar restaurantes, platos típicos, particularidades gastronómicas del destino… ¿Y qué hacemos cuando no viajamos? ¡Pues seguir rastreando bares! Y en Madrid, al llegar el frío, nos entregamos a uno de nuestros placeres culinarios: el cocido.

Vaya por delante que no somos expertos ni mucho menos (para eso están los gurús de la web cocidomadrid.com). Pero intentamos probar los restaurantes con mayor renombre de la capital en cuanto a este plato se refiere y esto es lo que reflejamos en este post que esperamos, además, vaya creciendo a medida que visitemos más.

Malacatín. ¡Con 3 meses de antelación tuvimos que reservar mesa en esta taberna castiza con 120 años de historia para probar su cocido en fin de semana! Con tal expectación, pensábamos que sería difícil que el plato estuviese a la altura… Pero sí lo estuvo. En primer lugar, por cantidad. Un bol enorme de deliciosa sopa con fideos del que sacamos 4 platos y aún sobró lo que ves en la foto. Dos bandejas de garbanzos que, como curiosidad, acompañan con el tocino además de las verduras. Y dos fuentes de carne interminables: chorizo de León, morcilla asturiana, manitas de cerdo, codillo ibérico, pollo y ternera. El relleno lo sirven a parte a petición. No ponen las sobras para llevar, así que ve con mucha hambre.

21 euros. Calle de laRuda 5, Madrid

Casa Carola. Cocido sin complicaciones, tradicional y en 3 vuelcos. Primero la sopa de fideos; después los garbanzos (de Segovia) y las verduras; por último, las carnes (pollo, codillo de jamón, huesos, chorizo, morcilla y tocino). Fuimos un grupo de unos 20 amigos y salimos encantados. El precio es fijo, solo la bebida se factura a parte.

29,90 euros (incluye pan y postre). Calle Padilla 54, Madrid.

La Clave. Durante la ruta del cocido madrileño, que se celebra cada año en torno al mes de febrero, probamos el famoso cocido en 4 vuelcos de este restaurante. Nos gustó mucho, muchísimo. Cierto que su precio puede ser más alto que otros, pero su calidad lo merece. Comienza con la croqueta de pringá, seguida de la deliciosa sopa de fideos acompañada de cebolleta, guindilla y un cuenco de garbanzos (detalle que nos encantó). El tercer y cuarto vuelco se sirven juntos: un gran plato de garbanzos de Ávila, con patata, zanahoria, repollo y pelota de relleno, y la fuente de carnes, de excelente calidad (morcillo de ternera, tocino, morcilla, chorizo, pollo, hueso de jamón y hueso de caña con tuétano). Todos los vuelcos son abundantes, tanto que si no los terminas, como fue nuestro caso, te lo ponen en cómodos envases para llevar.

28 euros. Calle Velázquez 22, Madrid

Sopa de fideos y cuenco de garbanzos: segundo vuelco del cocido madrileño en La Clave

Sopa de fideos y cuenco de garbanzos: segundo vuelco del cocido madrileño en La Clave

La Gran Tasca. Presume de servir «el cocido más completo de Madrid». Se presenta en dos vuelcos. El primero con sopa de fideos, el segundo con una bandeja con hasta 15 ingredientes (de ahí su fama): garbanzos, varios tipos de verdura, dos clases de morcilla, tocino, panceta, huesos, costillar de cerdo, morcillos y su relleno que llaman «pelota madrileña». Cocido por tanto de consistencia (difícil de terminar) y además puedes comerlo mientras disfrutas de las cientos de fotos que adornan sus paredes de todos los personajes y famosos que han pasado por el restaurante.

28,50 euros. Calle Santa Engracia 161, Madrid.

Taberna de la Daniela. Como ellos mismos lo definen, cocido «de sota, caballo y rey». La sopa (la sota), los garbanzos y verduras (el caballo) y las carnes (el rey). Todo servido en bandejas en mesa y con opción a repetir las veces que quieras. Mención especial para su camarera (no nos quedamos con su nombre) que lleva 30 años sirviendo el cocido y nos hizo hueco donde no lo había para darnos de comer a todos.

26,50 euros. Varias direcciones. Calle Cuchilleros 9, Madrid.

Tercer plato del tradicional cocido madrileño: la carne

Casa LhardyTomar el cocido del Lhardy va más allá de la comida que probarás en el plato: los salones tradicionales, los camareros elegantes, la atención continuada… Ahora bien: también lo pagarás. Primero se sirve la sopa de fideos y con trocitos de jamón, deliciosa. Y después, los garbanzos, la verdura y las carnes: a destacar el relleno y la salchicha blanca, especialmente característicos. Te recomendarán también su postre especial, el souflé: está bueno pero creemos que no vale lo que cobran por él. Aunque es el cocido más caro de los que hemos probado, creemos que merece la pena. Lo que no tanto, y que nos dejó con peor sabor de boca, es el elevado coste del resto de acompañamientos: bebidas, pan e incluso café.

36,50 euros. Carrera de San Jerónimo 8, Madrid.

Ribera Navarra. Su alta puntuación en la web de cocidomadrid.com nos hizo decantarnos por este restaurante, en el marco de la Ruta del Cocido Madrileño que se celebra cada año entre febrero y marzo. Y fue un acierto. Nuevamente, presentación tradicional en 3 vuelcos. Todo estaba delicioso; sin duda, de nuestros favoritos. Por ponerle una pega, los garbanzos se nos quedaron cortos, buenísimos, ¡poned más!

22 euros. Calle Málaga 3, Madrid.

Garbanzos y verduras: segundo plato del cocido madrileño en el restaurante Ribera Navarra

Latasia. ¿Puedes comer cocido en un restaurante que fusiona las cocinas española, asiática y peruana? Sí, pero no esperes un plato tradicional, claro. El ramen de cocido lleva caldo, noodles en lugar de garbanzos, un huevo cocido y dumplings rellenos de la carne típica de este plato de cuchara. Desde luego es sorprendente y original: no es un plato único, como el típico cocido madrileño, y merece la pena probarlo.

18.5 euros. Paseo de la Castellana 115, Madrid

Ramen de cocido en el restaurante Latasia, Madrid

Taberna La Bola. Desde 1870 este restaurante cocina del mismo modo su cocido, en jarras de barro individuales sobre brasas de carbón. La presentación es la más original que hemos visto. Primero colocan los platos con los fideos de cada comensal. Después traen los pucheros, uno por persona, con el cocido correspondiente. De la jarra sirven la sopa en cada plato (sobre los fideos primeros) y, una vez finalizada ésta, el resto del puchero: garbanzos, patata, pollo, chorizo, jamón, ternera y tocino. Puedes acompañarlo de repollo, guindillas, cebolla y salsa de comino al gusto.

22 euros. Calle La Bola 5, Madrid.

Cruz Blanca Vallecas. Con numerosos premios y reconocimientos, varios de ellos específicamente a su cocido, esta cervecería vallecana se sale de la norma con un cocido en dos vuelcos: sopa primero (con un cuenco de garbanzos por si quieres acompañarla, detalle que nos encanta) seguida de un enorme plato de garbanzos, chorizo, morcilla, jamón, gallina y berza. De sabor nos gustó pero más impresionante es la cantidad, aunque no es problema porque te lo preparan para llevar, perfectamente envasado al vacío. Conclusión: el cocido da para un par de días.

24 euros. Carlos Martín Álvarez 58, Madrid

Los Galayos. Disfrutar del cocido en un restaurante centenario de Madrid, en plena Plaza Mayor, ya de por sí es atractivo. El local de los Galayos tiene solera y distintos espacios muy interesantes: dos terrazas, una de ellas en la propia Plaza Mayor, una barra del siglo XVII, varios salones… Nosotros comimos en lo que llaman «la bodeguilla»: como estar en una cueva medieval. El cocido se sirve en dos vuelcos. Primero, la sopa con fideos en cuenco individual, junto con un plato al centro con piparras, salsa de tomate y cebolla morada por si quieres acompañar. Y después, los garbanzos, verduras y carnes juntos en puchero de barro: repollo, patata, zanahoria, chorizo, morcilla, jamón, pelota de carne picada, tocino, pollo y ternera deshuesada. No es nuestro cocido favorito, pero al menos el precio no es excesivo: lo mejor, la sopa.

21 euros. Calle Botoneras 5 – Plaza Mayor 1, Madrid

Taberna Pedraza. Dos platos son los más populares en esta castiza taberna madrileña: la tortilla de patatas, estilo Betanzos, y el cocido de Carmen (pues Carmen y Santiago son los anfitriones del restaurante). La primera nos gustó mucho, el segundo no tanto. No podemos decir que no estuviese bueno, porque lo estaba, pero nada destacaba especialmente y su precio es lo suficientemente alto como para que esperásemos más. El cocido completo se compone de: croqueta de cocido con salsa de tomate; primer vuelco de sopa con pelota, piparras y cebolleta; segundo vuelco de garbanzos, patatas, zanahorias y repollo; y tercer y último vuelco con las carnes (morcillo de vaca vieja, pollo, tocino, morcilla, chorizo, huesos de caña y jamón ibérico). Personalmente lo que más nos gustó fue la sopa.

33 euros. Calle de Recoletos 4, Madrid

Garbanzos, verduras y carnes (segundo y tercer vuelco) del cocido de Carmen, en la Taberna Pedraza

Restaurante Casa Elena. No solo en Madrid puedes comer un buen cocido madrileño y para muestra, un botón. Sentimos debilidad por Casa Elena en Toledo y su cocido no iba a ser menos. Todo está delicioso: los garbanzos, las verduras, las carnes… pero nos gusta sobre todo su sopa con un poco de salsa picante.

23 euros (solo de lunes a viernes). Calle Nueva 15, Cabañas de la Sagra, Toledo.

¿Los próximos que cataremos?, ¿nos recomiendas alguno?

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

6 Comment on “Al rico cocido madrileño

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