Este verano de 2022 no ha dado para grandes viajes y nos lo hemos planteado de lo más tranquilo. Queríamos un viaje de cercanía y donde pudiésemos ir cómodamente con nuestro perro Bérgamo. Y sobre todo necesitábamos huir del asfixiante calor de Madrid. Así que pusimos rumbo al norte en coche y la ruta elegida fue la costa de Euskadi y País Vasco francés. Un road trip norteño en el que disfrutar de naturaleza, playas y una gran gastronomía.

Un viaje por la costa vasca da para muchas paradas y para muchos días pero nosotros solo disponíamos de 10 así que, como siempre, hubo que elegir los destinos concretos. Aunque la distancia recorrida en kilómetros no fue tan grande, queríamos mezclar naturaleza y playa con ciudades, por lo que las opciones disponibles eran multitud.

Teníamos claro que el primer destino sería Urdaibai, en Bizkaia: las imágenes de esta Reserva de la Biosfera nos habían dado muchas ganas de conocerla ya hace tiempo. Nos apetecía regresar a Donostia; estuvimos hace varios años y es una ciudad indudablemente bonita a la que volver una y mil veces. Otro ineludible para nosotros era Hondarribia, considerado uno de los pueblos más bonitos de Euskadi y que teníamos pendiente aún conocer. Como base para nuestros días en el País Vasco francés elegimos Biarritz, pero contando con movernos y visitar alrededores. Por último, aprovechando el camino de vuelta a Madrid quisimos saldar una vieja deuda pendiente con Navarra: el Nacedero del Urederra.

El resto de paradas en el camino las fuimos organizando por intereses o por facilidad de acceso con respecto al itinerario previsto: la costa del flysch y Zarautz, por pillar en el camino desde Urdaibai a Donostia; Pasajes, por su proximidad a Hondarribia; San Juan de Luz y Bayona, por estar cercanos a Biarritz; Ainhoa, Sara y Espelette, por conocer algo de interior del País Vasco francés; etc.

Si viajas con perro a Euskadi has de consultar esta página web oficial de Turismo Euskadi con muchísima información al respecto: planes para hacer con mascotas, hoteles y restaurantes donde las admiten, parques, playas y horarios de acceso, etc. Lamentablemente, pese a lo bien organizada que está esa web, en la práctica hay bastantes limitaciones aún. Por ejemplo, no hay ni una sola playa oficial para perros en verano en todo Euskadi. Y en algún restaurante con terraza, ni siquiera en ésta permitían estar con mascota. Al final nos apañamos bien con Bérgamo y él disfrutó muchísimo, sobre todo por ser verano y poder optar por rutas de senderismo y comer siempre al aire libre. En otra estación creo que habría sido más complicado.

Te dejamos nuestro itinerario en el mapa con los sitios donde nos alojamos y donde comimos y te contamos el día a día del viaje.

Día 1. Madrid – Urdaibai

  • Salida: Madrid.
  • Llegada: Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
  • Distancia: 436 km.
  • Duración: 4 horas y 20 minutos.
  • Alojamiento: Hotel Ibaigune, en Murueta, en plena Reserva de Urdaibai. 160 euros, 2 noches. Habitación doble. Parking gratis. Suplemento de 5 euros al día por mascota.

Condujimos desde Madrid hasta nuestra primera parada del viaje, la Reserva de Urdaibai, en Bizkaia. Llegamos a mediodía algo justos para comer, tuvimos que improvisar (un chiringuito al azar). Tras hacer el check in, dedicamos la tarde a visitar Bermeo, Mundaka y el cabo Matxitxako. Cenamos en la terraza de la cervecería Portuondo que tiene vistazas a Urdaibai, merece la pena ir solo por verlas.

El puerto de Bermeo
El puerto de Bermeo

Día 2. Urdaibai

Día completo en Urdaibai. El primer objetivo fue hacer la ruta desde la playa de Laida (una de las más bonitas de la reserva) hasta la ermita de San Pedro Atxarre. Es uno de los recorridos más típicos de este área. Las vistas desde el mirador merecen la pena de largo. En total fueron unos 8 kilómetros y 3 horas: salvo el tramo final de subida a la ermita entre frondosa vegetación, es un trekking sencillo.

Panorámica de Urdaiba desde la ermita San Pedro Atxarre
Panorámica de Urdaiba desde la ermita San Pedro Atxarre

Comimos en la terraza de la taberna Arratxe, en la misma playa de Laida: recomendables especiamente las rabas. La tarde la pasamoa entre Elantxobe, el pueblo más bonito de Urdaibai, la playa de Laga, la más espectacular de las que vimos y donde pudimos remojar al menos los pies, y la playa de San Antonio, ya casi vacía y con marea baja.

La playa de Laga, la más bella de Urdaibai
La playa de Laga, la más bella de Urdaibai

Nos quedaron pendientes muchas cosas: una ruta para subir al Cabo Ogoño, el mirador de San Miguel de Ereñozar, una excursión en barco (descartado en nuestro caso por el perro), visitar alguna bodega de txakolí, acercarnos al bosque de Oma y a San Juan de Gaztelugatxe (que ya conocimos hace años)… Todas las opciones, las que probamos y las que no, te las contamos en detalle en este post sobre Urdaibai.

Día 3. Urdaibai – Donostia con paradas en la costa del flysch y Zarautz

  • Salida: Urdaibai.
  • Llegada: San Sebastián.
  • Distancia: 102 km.
  • Duración: 1 horas y 20 minutos.
  • Alojamiento: Hotel Casual del Jazz San Sebastián. 436 euros, 3 noches. Habitación doble. Parking 15 euros por noche. Suplemento de 10 euros por día por mascota. Nos dejaron una camita para el perro y sendos cuencos para agua y comida.

De Urdaibai a Donostia hay poco trecho pero un montón de opciones interesantes que ver. Como había que elegir, optamos en primer lugar por revisitar la costa del flysch entre Deba y Zumaia: verla con sol en comparación con cuando estuvimos con lluvia fue una gozada e hicimos una pequeña ruta para acercarnos hasta la playa de Sakoneta, espectacular. Recuerda que te contamos todo sobre el flyshc en este post.

La costa del flysch entre Deba y Zumaia. Vista desde el mirador de Mendatagaina
La costa del flysch entre Deba y Zumaia. Vista desde el mirador de Mendatagaina

La segunda parada fue en Zarautz, a tope con buen tiempo. Dimos un paseo por su paseo marítimo y remojamos los pies en la orilla de su famosa playa. ¿Sabías que en la parte final hay un biotopo protegido con dunas? También lo vimos.

Llegamos a Donostia por la tarde, aparcamos el coche en el hotel y paseamos por “el Viejo” con paradas frecuentes para empezar a catar sus famosos y deliciosos pintxos (te dejamos un artículo sobre nuestra ruta de bares en Donostia).

El barrio Antiguo en Donosti, plago de bares de pintxos
El barrio Viejo en Donostia, plago de bares de pintxos

Día 4. Donostia

Le dedicamos esta jornada al completo a la bella San Sebastián, basada en planes al aire libre dado que íbamos con perro. Somos conscientes de que nos dejamos por tanto la visita a varios lugares destacados, como el acuario o el Museo de San Telmo.

Teniendo esto en cuenta, caminamos desde el hotel por el agradabilísimo paseo del Urumea hasta la playa de Zurriola, muy animada por el buen tiempo. Pasamos por delante del Kursaal (centro de operaciones del míticio Festival de Cine de Donostia) y llegamos al Ayuntamiento y al extremo de la Playa de la Concha, también atestada de gente (se notaba que era agosto). Desde ahí empezamos la subida por el Monte Urgull, desde donde disfrutamos de unas estupendas vistas sobre Donostia rodeados de árboles. Nos gustó muchísimo este parque. Descendimos hasta el Viejo, admiramos el exterior de la Basílica de Nuestra Señora del Coro y comimos unos pintxos en algunos de los míticos bares de este barrio.

Vistas del Monte Igueldo y la isla de Santa Clara desde el Monte Urgull en Donosti
Vistas del Monte Igueldo y la isla de Santa Clara desde el Monte Urgull en Donostia

Volvimos hacia el paseo de la playa de la Concha y lo recorrimos al completo, hasta llegar a la playa de Ondarreta que también sobrepasamos. Subimos en el funicular (admiten mascotas) al Monte Igueldo, donde hay un parque de atracciones y las mejores vistas de San Sebastián (nos recordó al Tibidabo de Barcelona). Pasamos un buen rato allí admirándolas e incluso jugando en alguna atracción del parque. Descendimos de nuevo en el funicular y nos acercamos a ver el famoso Peine del Viento de Chillida.

Peine del Viento en Donosti
Peine del Viento en Donostia

Desde ahí emprendimos el camino de vuelta, deshaciendo nuestros pasos de antes, a través de Ondarreta y la Concha, hasta regresar al Viejo, primero, y a Gros, después. Muchos kilómetros en las piernas este día…

La playa de la Concha en Donosti
La playa de la Concha en Donostia

Día 5. Hondarribia y Pasajes

Amanecimos con calma por el cansancio del día anterior y tras desayunar, condujimos 25 minutos hasta Hondarribia. Teníamos muchas ganas de conocer este pueblo, con fama de ser uno de los más bonitos de Euskadi y no nos defraudó. Nos dirigimos primero el centro histórico amurallado: reseñables las plazas de Armas y de Guipúzcoa, la calle principal (Kale Nagusia) y las puertas de Santa María y San Nicolás. Después bajamos hasta el puerto y el barrio pesquero de La Marina, con sus casas típicas y coloridas (probablemente hayas visto imágenes en Internet) y repleto de bares.

Plaza de Armas en Hondarribia
Plaza de Armas en Hondarribia

En otro corto paseo en coche, dirección Donostia, llegamos a Pasajes, o Pasaia. Se trata de una ciudad curiosa, creada en torno al mar y a la actividad de su puerto y compuesta por 4 pueblos. Los principales y que merece más la pena visitar son los de San Pedro y San Juan, uno frente a otro, unidos por barco a motor (“la motora”, admiten mascotas). Solo nos dio tiempo al último y nos gustó mucho, incluso más que Hondarribia. San Juan, Donibane en euskera, se caracteriza por sus casas de colores, sobre todo las de la Plaza de Santiago, sus estrechas calles empedradas y sus casas puente (edificios con pequeños túneles en su base para permitir el paso). Te recomendamos seguir el paseo Bonanza dirección a la Atalaya de San Juan: encontrarás una agradable cantina con vistas (Alabortza) y una playa de piedra muy pequeña donde los perros pueden bañarse.

Pasajes San Juan - Pasai Donibane
Pasajes San Juan – Pasai Donibane

Día 6. Donostia – Biarritz con parada en San Juan de Luz

  • Salida: San Sebastián.
  • Llegada: Biarritz.
  • Distancia: 50 km.
  • Duración: 50 minutos.
  • Alojamiento: Chambre d’Hôtes Arima. 438 euros, 3 noches. Habitación doble con terraza. Desayuno incluido. Parking no incluido, tuvimos que buscar aparcamiento en las calles alrededor (siendo temporada alta, costó bastante). Suplemento de 20 euros por mascota.

Aprovechando el desplazamiento de Donostia a Biarritz paramos en San Juan de Luz. Hicimos una corta ruta a pie por su puerto y su pequeño centro histórico, compuesto por edificios de arquitectura tradicional vasca muy cuidados, la gran mayoría reconvertidos en tiendas, restaurantes y alojamientos turísticos. También conocimos el paseo en torno a la Grand Plage con sus coloridas casas que se caracterizan por contar con pequeños puentes en su entrada. Nos pareció una ciudad bonita y animada.

Paseo de la playa en San Juan de Luz
Paseo de la playa en San Juan de Luz

Llegamos a Biarritz por la tarde y nuestra primera inclursión en la ciudad nos causó muy buena impresión. Nos acercamos al extremo sur de la Grand Plage, su playa urbana principal (tiene 6 en total) y seguimos el camino que va desde ésta hasta la Virgen en la Roca pasando por la Roca de Basta, el lugar idóneo para ver el atardecer. Este paseo es super agradable y lo recomendamos cien por cien. Desde ahí pasamos al Puerto Viejo: si te gusta el pescado y el marisco es el lugar perfecto para comer pero debes ir temprano porque se forman largas colas en todos los restaurantes que hay. Cenamos muy muy bien allí en Casa Juan Pedro, recomendación del blog Come, viaja, ama.

Día 7. Playa en Las Landas y Biarriz

Dado que ninguna playa de Biarritz admite perros en verano (sí de noviembre a marzo), nos desplazamos hasta la cercana zona de Las Landas. Aquí las playas son kilométricas, enormes, una a continuación de la otra. No es que esté permitido oficialmente acceder con perro, pero está “tolerado”. Nosotros elegimos la de Ondres, a unos 35 minutos en coche de Biarritz. Tienes que alejarte de la zona de acceso donde están parking, socorrimo, chiringuitos y demás servicios y una vez hay una distancia prudente respecto al grueso de bañistas, empiezas a ver mascotas e incluso nudistas. Hay tanto espacio disponible que puedes mantener perfectamente metros y metros hasta la siguiente toalla y tu perro puede jugar, correr y bañarse con tranquilidad. Eso sí: el mar es bastante bravo. No en vano es también zona de surf.

Los perros son "tolerados" en verano en las playas de Las Landas, Francia
Los perros son “tolerados” en verano en las playas de Las Landas, Francia

De vuelta en Biarritz por la tarde nos dirigimos hacia el lado contrario de la ciudad al que habíamos conocido el día anterior. Recorrimos el paseo marítimo de la Grand Plage pasando por el Hotel du Palais, el edificio más emblemático de Biarritz y que originariamente fue el palacio que se construyó la Emperatriz de Montijo, esposa de Napoleón III, cuando se enamoró de esta ciudad y su costa. Pasando por la playa Miramar, a continuación de la Grand Plage, legamos hasta el Faro, en el extremo contrario al que habíamos estado la tarde anterior y también con grandes vistas: de los acantilados en primer término, del resto de Biarritz después e incluso de los Pirineos de fondo. Deshicimos el camino andado y llegamos hasta el Puerto Viejo, donde cenamos de nuevo en Casa Juan Pedro.

Atardecer desde la Roca de Basta en Biarritz
Atardecer desde la Roca de Basta en Biarritz

Día 8. Bayona y Biarritz

Brevemente (re)visitamos la playa de Ondres en Las Landas: esta vez estuvimos solo un par de horas para que Bérgamo pudiese jugar y bañarse. Pero nos llevamos premio extra: vimos a un par de delfines nadar frente a la playa, a pocos metros de la orilla. ¡Menuda sorpresa!

Un delfín frante a la playa d'Ondres en Las Landas, Francia
Un delfín frante a la playa d’Ondres en Las Landas, Francia

Desde allí nos fuimos a Bayona, ubicada en el punto donde se unen los ríos Nive y Adur. Famosa en lo gastronómico por su jamón y su chocolate (los numerosos comercios dedicados a ambos dan fe de ello), está conformada por bonitas casas de estilo vasco, con coloridas contraventanas de madera. Merece la pena pasear por las calles de la Grand Bayonne y entrar (gratis) a la gótica Catedral de Santa María y admirar sus vidrieras. Su claustro, uno de los mayores de Francia, está abierto al público, con acceso a parte de la Catedral, y cuando fuimos había un mercado artesanal en su interior.

Interior de la Catedral de Bayona
Interior de la Catedral de Bayona

Dedicamos nuestra última tarde en Biarritz a conocer la Playa Cote des Basques, donde cuenta la leyenda que se introdujo el surf en Europa allá por 1956. Desde entonces Biarritz se ha convertido en una destacada meca surfera y, consecuentemente, en torno a esta playa el ambiente surfero se deja notar. Hasta puede parecerte estar en una ciudad diferente a la que se desarrolla en torno a la Grand Plage. Nuestra última cena fue, de nuevo, en el Puerto Viejo, pero esta vez en el restaurante Le Corsaire: pregunta por los pescados del día.

Día 9. Biarritz – Nacedero del Urederra con paradas en Espelette, Ainhoa, Sara y Elizondo

  • Salida: Biarriz.
  • Llegada: Nacedero del Urederra (Navarra).
  • Distancia: 190 km.
  • Duración: 3 horas y 20 minutos.
  • Alojamiento: Hotel Restaurante Ibaisek, en Zudaire, a 5 minutos en coche de Urederra. 70 euros. Habitación doble con balcón. Parking gratis. Fianza de 50 euros por mascota que se devuelve si no hay desperfectos.

Salimos temprano de Biarritz porque queríamos hacer varias paradas en el camino antes de llegar a nuestra meta final de Zudaire, junto al Nacedero del Urederra. Nos dirigimos hacia el interior, al “País Vasco Francés de los Montes” y allí visitamos, en este orden, sus 3 pueblos más célebres: Espelette, Ainhoa y Sara. Cuentan además con fama de ser de los pueblos más bonitos de Francia.

Espelette es conocido sobre todo por su pimiento denominación de origen y nos sorprendió para muy bien. Ainhoa es el más pequeño de los tres y destaca por sus casas de arquitectura tradicional vasca muy bien conservadas. Sara es el más grande y cuenta con muchos sitios a visitar que, lamentablemente, no pudimos ver: el tren cremallera que te lleva hasta la cima del monte Larrún (admiten mascotas, mejor comprar los tickets online previamente en temporada alta), las cuevas, el Museo del Pastel Vasco (¡has de probarlo!)…

Ainhoa, uno de los pueblos más bonitos de Francia
Ainhoa, uno de los pueblos más bonitos de Francia

Cruzamos de Francia a España por el norte de Navarra y llegamos directamente al Valle del Baztán. Paramos en un mirador para admirar el paisaje general y en Elizondo para dar un paseo por la ciudad y comer algo. Confirmamos la fama de bonito de este municipio y continuamos camino hacia Zudaire. Teniendo en cuenta que elegimos este municipio simplemente por su proximidad al Nacedero del Urederra, nos resultó una agradable sorpresa: las casas del pueblo son muy bonitas, cenamos estupendamente en nuestro hotel y hasta cuenta con una agradable playa fluvial.

Día 10. Nacedero del Urederra – Madrid

  • Salida: Nacedero del Urederra (Navarra).
  • Llegada: Madrid.
  • Distancia: 416 km.
  • Duración: 4 horas y 15 minutos.

Desayunamos y a las 10 de la mañana, casi sin gente, estábamos iniciando la ruta senderista que recorre el Nacedero del Urederra. Íbamos con las expectativas altas por la fama de bonito de este enclave y la realidad las superó. Es una reserva natural protegida, acceder requiere reserva previa online y lo visitas en unas 2 horas y media: en este post te contamos todo sobre el Nacedero del Urederra y cómo visitarlo. Fue el mejor broche final posible a nuestro viaje.

El Nacedero del Urederra en el Parque Natural de Urbasa, Navarra
El Nacedero del Urederra en el Parque Natural de Urbasa, Navarra

Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

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