Desde que viajamos juntos, hemos adquirido como tradición navideña el pasar la Nochevieja de viaje, lo que nos ha llevado a empezar los últimos años en distintas ciudades y países. Ya estamos con la mente puesta en el viaje de esta Nochevieja (¡Amsterdam, Oslo y Tromso nada menos!). A la espera de disfrutarlo y contároslo aquí cuando volvamos, de momento, retomemos la escapada de hace dos Navidades, cuando iniciamos el 2013 en Roma

¿Y por qué Roma? Pues primero, porque encontramos unos vuelos baratos en las fechas que teníamos vacaciones (Skyscanner es nuestra web de cabecera para este tipo de búsquedas en que no tienes claro el destino y sólo quieres encontrar vuelos lo más baratos posibles). Y segundo, porque nos apetecía mucho volver a Italia.

Ya con los vuelos, sólo nos faltaba buscar alojamiento. Una vez más, gracias a booking.com, encontramos el Best Comfort Reginella, un hotel muy sencillo y económico (nada que ver con la dolce vita) pero con dos puntos fuertes. Primero, está situado en el barrio judío, uno de los más desconocidos (y encantadores) de Roma: céntrico, con construcciones antiguas y lleno de tiendas y restaurantes de cocina típica judía (incluso con recetas kosher). Y segundo, tuvieron el detallazo de dejarnos en la habitación el día 31 de diciembre una pequeña cesta de Navidad con champán, panettone y otros dulces. ¡Chapó!

Roma está siempre llena de turistas y en Navidad no va a ser menos. Visitamos las típicas atracciones turísticas: el Coliseo (si puedes, compra online las entradas y te ahorrarás una cola considerable), el Foro, el mirador de San Nicolás (las mejores vistas de la ciudad, y gratis), la piazza Navona (llena de puestos navideños de comida y regalos), la Fontana di Trevi (el 31 por la noche no cabe un alfiler), el Vaticano (ir el último día del año es una idea más extendida de lo que pueda parecer, evítala si puedes), etc.

Pero como siempre en este blog, no nos vamos a centrar en lo que todo aquél que pisa Roma va a ver como buen turista. Porque, siendo encima Navidad, lo que más nos interesa es contarte dónde comer y beber bien, en sitios agradables y a ser posible, nada propios de turistas.

Ba’Ghetto (Vía del Pórtico D’Ottavia 57) En la misma calle de nuestro hotel, en el corazón del guetto judío, hay un buen número de restaurantes, todos ellos muy recomendables. La carta de Ba’Ghetto mezcla cocina italiana (pasta), árabe (falafel, cuscús) y, por supuesto, judía (goulash). No te pierdas una de sus especialidades: alcachofa a la judía.

Freni E Frizioni (Vía del Politeama 4/6) En el barrio más animado de Roma, el Trastevere, lo que se estila son los bares de aperitivo, es decir, locales donde pagas por la bebida y puedes acompañarla de la comida (nada muy elaborado) que sirven en la barra (o en mesas colocadas por el bar). Algo similar al spritz del que ya os hablamos en nuestro road trip desde el Norte de Italia o a los pinchos y tapas gratis de muchos bares españoles. El Freni e Frizioni es la máxima expresión de esta idea: todos los días sirven el aperitivo de 7 a 10 de la noche, está siempre repleto de gente (muy joven) y puedes servirte todo lo que quieras de sus enormes fuentes de pasta, embutido, queso… Probablemente te toque comer de pie, eso sí. En cualquier caso, si está demasiado abarrotado, siempre puedes buscar el aperitivo en cualquier otro bar en los alrededores, con lo que es cuestión de ir probando 😉

Pizzería Il Carlo Menta (Villa della Lungaretta, 101) Sin salir del  Trastevere (fue nuestro barrio de referencia en Roma), Il Carlo Menta es un restaurante enorme de cocina típica italiana: además de terraza, tiene varios pisos subterráneos escaleras abajo, recorrerlos es como adentrarse en un laberinto. Lleno de comensales autóctonos, hay mil camareros atendiendo, subiendo y bajando escaleras a toda velocidad con enormes bandejas (atienden muy muy rápido). Y por si fuera poco, se come bien y tiradísimo de precio: pizzas desde 3 euros (pizzas enteras, no trozos), platos de pasta (gigantes) por 4 – 5 euros y menús muy económicos. 

Vin Allegro (Piazza Giudilla Tavana Arquati 114, frente a la terraza del Carlo Menta) Tenemos debilidad por el vino italiano así que durante nuestra estancia en Roma lo disfrutamos con placer: al precio al que te cobran cada copa de vino, merece más la pena (siendo más de uno, claro) pedir una botella entera en algún sitio agradable y beberla tranquilamente. Nuestra recomendación, entre todas las vinaterías que visitamos, está una vez más en el Trastevere: Vin Allegro es un local pequeño, con una decoración cuidada, una pequeña terraza al sol y una lista infinita de vinos de distintos países, donde puedes degustar además un buen aperitivo por las noches.

Terminada la lista de “sitios a los que ir”, vamos con un par de “sitios que evitar”. Aléjate de las cafeterías y bares en torno al Coliseo, salvo que estés dispuesto a pagar una cuenta desproporcionada (8 eurazos cada cappuccino). Y si como nosotros vas para Año Nuevo, no merece la pena reservar para una fiesta privada en Nochevieja: la auténtica fiesta está por las calles de Roma.

Como siempre, te dejamos un mapa con nuestro itinerario por la ciudad, ¡que lo disfrutes si viajas a Roma, la bella Roma!

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

4 Comment on “Nochevieja en Roma

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