Los hay de lujo, originales, económicos, modernos, rurales, urbanos, tradicionales… Uno para cada ocasión. Pero siempre imprescindibles para viajar. O a veces, simplemente para disfrutar del placer de no tener que hacer la cama al despertarte. Incluso pueden convertirse en un fin en sí mismo, siendo merecedores de tus recuerdos a la vuelta de un viaje. Los hoteles.

Por todo esto, vamos a dedicar este post a los alojamientos que más nos han gustado en nuestros viajes. Cada uno por un motivo.

Amor y lujo

Dewachen Resort en Paro, Bután. Después de 4 días en Nepal en hoteles low cost, llegamos a Bután, donde el turismo sólo es posible a través de contratación previa con un touroperador local y por una tarifa fija diaria por persona, como ya te explicamos. Esto se traduce en un gran servicio a todos los niveles. Y como primera muestra, nos instalaron en el Dewachen Resort: una habitación inmensa con una cama enorme, un gran ventanal y una terracita con vistas al valle de Paro y la mejor cocina que probamos durante todo nuestro viaje por Bután. Esto sí que es empezar bien. No sé cómo se contarán las estrellas de los hoteles en Bután, pero para nosotros, éste las tiene todas.

Balcón con vistas en nuestra habitación del Dewachen Resort en Paro (Bután)

Balcón con vistas en nuestra habitación del Dewachen Resort en Paro (Bután)

Pure Zen Mandala en Berlín. Situado en frente del Sony Center, en plena Postdamer Platz, este hotelazo de lujo lo conseguimos gracias un ofertón de booking.com. Aunque siguió siendo caro, la management suite en que nos alojamos tenía una tarifa mucho más elevada que lo que pagamos, así que lo podemos considerar un chollo. Un baño más grande que el salón de cualquier piso y el vestidor, una habitación en sí mismo a parte del dormitorio, son nuestros principales recuerdos…

Hudson Hotel en Nueva York. Éste, como el de Berlín, es de esas oportunidades que sólo encuentras a un precio asequible muy de vez en cuando por un golpe de suerte (en este caso gracias a expedia.es). El Hudson es un hotel urbano de diseño (no en vano fue ideado por Philippe Starck) y cuenta con zonas comunes que merece la pena aprovechar: una terraza, una biblioteca al estilo inglés, una cantina mexicana, un patio con mesas de merendero… Las habitaciones son pequeñas, cómodas y funcionales. Y por si fuera poco, está situado en pleno corazón de Manhattanjunto a la parada de metro de Columbus Circle (a un paso de Central Park, los museos y la Quinta Avenida).

Zonas comunes en el hotel Hudson de Nueva York

Zonas comunes en el hotel Hudson de Nueva York

Bueno, bonito y barato

Czech Inn en Praga. No todo en la vida puede ser amor y lujo. Para todo lo demás, albergues urbanos y económicos como éste de Praga. Tiene habitaciones privadas e incluso apartamentos completos. Nuestro dormitorio era muy grande, con decoración moderna y funcional, techos altos, baño con ducha de pizarra… Y todo a muy buen precio. No es el alojamiento más céntrico de Praga, pero desde luego sí uno de los mejores albergues que hemos visto.

Makuto Hostel en Granada. Muy en la línea del anterior, pero con un estilo mucho más propio del Albaicín granaíno, está este albergue, situado, como no, en el barrio más auténtico de Granada. Además de los dormitorios comunes, cuenta con una habitación privada deluxe multicolorida y alegre, decorada por algún hippie. Lo mejor es su patio chill out con hamacas, guiris y mojitos.

B&B en Oporto y Évora. En Portugal conocimos esta cadena de hoteles presente en varios países de Europa (Italia, Francia, Alemania y Polonia) que tienen en común una fantástica relación calidad / precio. Son hoteles modernos, céntricos, situados en edificios históricos rehabilitados: el de Oporto ocupa un cine y el de Évora una antigua plaza de toros. Ahora ambos hoteles portugueses pertenecen a otra cadena hotelera (Moov), pero por lo que vemos en su web, mantienen el mismo espíritu.

Originalidad ante todo

Inkaterra Hacienda Concepción, Puerto Maldonado (Perú). Es un eco lodge situado en las inmediaciones de la reserva Tambopata, en la selva amazónica peruana, a orillas del río Madre de Dios. Te alojas en cabañas perfectamente mantenidas y cuenta con un muy buen restaurante (cosa de agradecer puesto que no puedes ir a ningún otro sitio al estar en medio de la selva). Además, es posible ver montones de animales sin salir de sus instalaciones (los monos aulladores campan a sus anchas allí). En realidad no se trata solo del alojamiento, sino que contratas un paquete completo con excursiones, comidas, traslados en barco y varias salidas nocturnas, así que se trata más bien de vivir una experiencia completa de conocimiento de la selva. Nos encantó.

Château Meyre en Burdeos. Si te gusta el vino como a nosotros, seguro que alguna vez has visitado alguna bodega o algún viñedo. Hacerlo en Burdeos es toda una experiencia. Y alojarte en un château rodeado de viñas es ya lo más de lo más. Esta mansión del siglo XIX cuenta con 9 habitaciones personalizadas, espaciosas y decoradas con tapices y muebles antiguos. El château realiza su propia producción ecológica de vino y te enseñan todas las instalaciones y el proceso completo de elaboración vitícola. Como viñedo no es el más destacado de la zona (mejor coge el coche y recorre los grandes châteaux cercanos), pero como hotel es de lo más original.

Château Meyre en Burdeos

Château Meyre en Burdeos

Havenz Punakaiki en Nueva Zelanda. ¿Quién no ha querido dormir alguna vez en una casa árbol? Y no sólo siendo un niño pequeño. Nuestro road trip por Nueva Zelanda nos llevó por muchos lugares y hoteles, pero la palma se la llevó éste en Punakaiki, con un conjunto de casas de madera elevadas y situadas entre árboles.

Una jaima en el desierto del Sahara en Merzouga, Marruecos. Dormir en pleno desierto bajo el cielo estrellado más impresionante, tras una cena típica bereber, con tambores de banda sonora, y después de correr descalzos de noche sobre la arena… Y luego ver amanecer desde lo más alto que eres capaz de alcanzar de una duna… Insuperable.

Amanecer en el desierto del Sahara, en Merzouga (Marruecos)

Amanecer en el desierto del Sahara, en Merzouga (Marruecos)

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Viajera, internetera, cinéfila, inquieta, 2.0

3 Comment on “Nuestros hoteles favoritos por el mundo

  1. Pingback: Nuestros restaurantes favoritos por el mundo | Vagamundos

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